viernes, diciembre 06, 2013

Reseña: La matanza de Texas 3D (2013)

La séptima entrega en la saga de La matanza de Texas es borrón y cuenta nueva, cosa que no debería sorprendernos ya que ese es el estado natural de prácticamente todas las encarnaciones que han salido después de la original de Tobe Hooper, salvo en un par de ocasiones en las que los responsables sí que se atrevieron a hacer una secuela. Esta vez, y exactamente una década tras el remake de la Platinum Dunes (al que visto lo visto me han entrado ganas de volver), llega La matanza de Texas 3D (2013), una continuación directa de la primera parte realizada casi cuatro décadas después, y que ignora por completo todas las demás entregas buscando ser la continuación definitiva de la original, ahora con el gimmick de las tres dimensiones incorporado.

Destacando primero lo bueno, la película tiene unos primeros quince minutos excelentes, que funcionan como un macabro epílogo de la original del 74 en el que los miembros sobrevivientes de la familia Sawyer se enfrentan a una turba furiosa. Esta secuencia sirve no sólo para cerrar el primer capítulo sino además para borrar de un plumazo todas las continuaciones que la película ha tenido, aunque se nota cierta reverencia hacia el camino andado previamente al incluir sendos cameos de Gunnar Hansen (el Leatherface original) y Bill Moseley, inolvidable por su participación en La matanza de Texas 2 (1986). Lástima que tras este espectacular inicio la película se desinfle sin remedio. No exagero; si bien no esperaba que este nuevo e innecesario reinicio fuese una buena película, nunca me imaginé que llegaría incluso a proyectar una luz positiva sobre el remake del 2003, que con sus carencias al menos tenía un estilo y estética propios.

La matanza de Texas 3D, por el contrario, se rinde a un formato de horror juvenil de toda la vida en el que no hay sorpresa alguna y al que fácilmente hubiésemos podido dar cualquier otro título. Una vez más se comete el error de intentar convertir la saga en un slasher convencional, esta vez poniendo a un Leatherface solitario que al prescindir de la familia de caníbales tira por la borda lo que probablemente es el elemento más reconocible de la saga. Se repite una vez más el mismo esquema de jóvenes citadinos en un ambiente rural hostil que deben enfrentarse a un terrible asesino enmascarado y van muriendo de uno en uno. Encima la película es parca en cuanto a violencia, y únicamente puedo destacar aquí a su guapísima protagonista, Alexandra Daddario, estrella juvenil en alza gracias a las películas de Percy Jackson que es una seria contendora a la más hermosa final girl en muchos años.

La edad de los protagonistas trae a colación algo que ya muchos han comentado y es la inconsistencia cronológica de la película, que insiste en ser una secuela ambientada en tiempos actuales (hay smartphones) pero que supuestamente ocurre unos veinte años después de la original. Este detalle, que parece una tontería pero llega incluso a distraer de la trama, no es más que otra muestra de desidia de una película que parece haber sido hecha a golpes y sin ningún interés por hacer algo interesante con una franquicia que merece un mejor tratamiento que el que ha tenido últimamente. Si bien esta vez al gigantón de la motosierra no le quitan la máscara, sí que lo despojan de todo su interés al hacer de él un asesino genérico que en poco se diferencia de tantas otras historias de matarifes anónimos que han pasado por aquí. Es una lástima que la película no haya conseguido estar a la altura de ese prólogo que consiguió, como mucho, hacerme querer ver de nuevo la original. No voy a recomendarla aquí por ser la respuesta obvia, así que para aquellos que quieran ver un mejor ejemplo de jóvenes perdidos en el hostil ambiente de la América profunda les invito a que echen un vistazo a La casa de cera (2005), una película que curiosamente toma muchos elementos de la saga de TCM y que sin duda está mucho mejor que esta insípida vuelta a los orígenes.

domingo, diciembre 01, 2013

Se acaba el año y hay que meterle prisa a esto

Llegamos al último mes del 2013, un año parco en actualizaciones pero fructífero en cuanto a actividades que nos han mantenido alejados de este blog por más del tiempo del que hubiésemos querido. De todas maneras, y como en otros momentos, siempre nos queda el espíritu decembrino como la última excusa para ponernos manos a la obra y haceros llegar a todos el que probablemente sea el más esperado post anual de Horas de oscuridad: la inevitable encuesta a los lectores acerca de las películas de terror que más han disfrutado este año. Como en otras ocasiones, os presento aquí quince alternativas de las cuales tenéis que escoger tres, y como siempre, aquella que resulte ganadora obtendrá una mención especial junto al más que inevitable podio en el que expondré aquellas que yo considero las más destacables de las que he visto.

Sí, evidentemente me estoy dejando muchas por fuera: algunas de ellas no las he visto y otras simplemente no considero (en lo personal) que reúnan un mínimo de calidad necesario para ser tomadas en cuenta. De todas formas, ya sabéis perfectamente que podéis sugerir incluso películas que no se encuentren en esta lista... siempre y cuando sean del 2013. Por mi parte, emplearé los siguientes días en apurar el resto de reseñas de este año que se me han quedado en el tintero, incluyendo las cinco películas que están aquí y que no han pasado por la página aún.

Así que ya saben, tienen hasta el 30 de diciembre para votar. Podéis también compartir la encuesta con quien sea. La dejaremos también en la barra lateral hasta el día indicado.

miércoles, noviembre 20, 2013

Reseña: Somos lo que hay (2010)

Confieso que escuché hablar de Somos lo que hay (2010) únicamente por su remake americano que se ha estrenado este año. De lo contrario, muy probablemente no habría sabido de su existencia, lo que demuestra hasta cierto punto lo tremendamente aislado que estoy de las propuestas de cine de terror latinoamericano que nos han ido llegando. En esta ocasión ya sólo por el argumento me pareció atractiva: la historia de una familia de caníbales que habita en las barriadas de la capital mexicana y que se ven obligados a buscar la forma de continuar su macabro sustento cuando el patriarca muere de forma repentina en medio de la calle.

Esto que he comentado arriba es sólo la premisa inicial de una película que reconozco tiene grandes ideas, aunque la mayoría de ellas terminan siendo bastante alejadas del género que nos toca. De hecho, como película de terror encuentro que promete mucho más de lo que realmente da, y no serán pocos los que argumenten que no es en realidad una película de miedo sino más bien un drama social con uno que otro toque sangriento. A decir verdad, el director y guionista Jorge Michel Grau parece estar mucho más interesado en resaltar ciertos aspectos de la realidad socio-económica de los protagonistas y su mundo que su afición a la carne humana, detalle que está siempre relegado a un segundo plano y al que los personajes principales nunca se refieren de forma directa y explícita.

Tanto es así que el propio tema del canibalismo no es aprovechado en su faceta de impacto al espectador sino como simplemente otra manifestación del poder deshumanizante de la miseria y una puesta en evidencia del abismo entre clases de un país como México. En realidad, más que sobre la antropofagia es una película sobre la pobreza y el inframundo de las barriadas de D.F, una ciudad que se retrata oscura y decadente con sus policías corruptos, prostitutas vengadoras y bandas de niños ferales que le dan un ambiente casi post-apocalíptico. En medio de todo este caos y degradación, la presencia de una familia que mata para comerse a sus víctimas pasa a ser una simple rareza poco reseñable, como deja bien claro la primera escena en la que se muestra cómo pasa desapercibida la muerte del padre con una muy poco sutil carga de comentario sociológico.

Todas estas ideas están muy bien mostradas y son lo que probablemente llame más la atención de la película. El comentario social está plasmado de forma tan evidente que me pregunto hasta qué punto se habrá mantenido en el remake americano, aunque ya el trailer de este último augura una película muy distinta. El problema en este caso es que este discurso social predomina por encima de todo lo demás; la película se me hizo tremendamente aburrida y en ocasiones frustrante ya que deja abiertas muchas interrogantes acerca de la familia protagonista y está constantemente prometiendo cosas que nunca llegan. Como nota curiosa, eso sí, hay en esta cinta una evidente reverencia al fantástico mexicano con una clara alusión a Cronos (1993) de Guillermo del Toro, mediante la inclusión de un personaje de dicha película que vuelve a aparecer aquí, interpretado por el mismo actor y repitiendo prácticamente la misma escena, como para darnos a entender que ambas películas transcurren en el mismo universo. Un curioso y agradecido detalle para una película que es sin duda interesante, pero que puede terminar echando para atrás a más de un aficionado al terror de verdad.

domingo, noviembre 17, 2013

Reseña: Anatomie (2000)

Debido quizás a la presencia de su actriz protagonista, una Franka Potente en plena ascendencia, Anatomie (2000) fue una película muy exitosa en la historia del terror mainstream alemán. Otro elemento a su favor puede haber sido su cercanía temporal con Scream (1996) y todos sus productos derivados, de las que toma su estructura de thriller juvenil ambientado en un contexto universitario, con sus personajes arquetípicos y con la ventaja de mostrar una violencia un tanto más gráfica. Finalmente, hay que destacar a su favor el morbo por los cuerpos muertos diseccionados. Confieso que no la había visto, y aunque me acerqué a ella con las expectativas muy bajas ha terminado por sorprenderme y conseguir un par de momentos bastante memorables a pesar de su factura de producto en el fondo inofensivo.

De entrada una de las cosas más típicas que tiene es su recreación en el ambiente universitario, pero por fortuna este se encuentra reducido a apenas un puñado de personajes y en ningún momento se pierde de vista el que parece ser el eje central de la película: la mortal curiosidad de la protagonista por descubrir el verdadero motivo de la muerte de uno de los cadáveres de la morgue universitaria, un chico a quien ella llegó a conocer y al que una terrible casualidad ha puesto delante suyo en una clase de anatomía. De hecho la película no es más que un whodunit de manual en el que descubriremos al asesino entre los personajes que ya nos hemos encontrado previamente. Sin embargo, una de las cosas más curiosas que tiene, y que definitivamente la separan de otros trabajos similares tipo Scream es que aquí la revelación "sorpresa" acerca de la identidad del asesino no se deja para el final (como suele pasar por lo general) sino que ya es revelada desde más o menos la mitad de la película, con lo que al menos se ofrece algo de novedad al mostrarnos la historia desde el punto de vista del asesino y ahondar un poco en sus motivaciones más allá de la investigación de la protagonista.

Por desgracia la identidad de este asesino y las motivaciones de sus crímenes se sienten un poco tiradas por los pelos y vinculadas a un extraño subtexto de pseudo-cientificismo que echa mano del arquetipo de sectas y grupos herméticos que tantos clichés ha dado en el pasado. Decepciona un poco porque el tema está tratado desde una perspectiva un tanto risible. No puedo decir mucho más para no dar demasiados detalles, pero sí puedo adelantar que la manera como se muestra a estos personajes antagonistas parece un tanto ridícula y por momentos se asemeja a una parodia sin llegar completamente a serlo. Esto hace que se pasen de lado aspectos interesantes que la trama deja asomar, como la vinculación del argumento con el pasado nazi de Alemania y el conflicto que se palpa entre la generación que sirvió al Tercer Reich y sus hijos, quienes le recriminan su participación. Este tema, de una validez total en la Alemania actual, es algo por lo que la película pasa de puntillas y a lo que no termina dando ningún cierre.

Donde sí destaca por supuesto Anatomie es en su carga de violencia y en el efecto genuinamente perturbador del empleo artístico de cadáveres, algo que inevitablemente lleva a los trabajos del artista alemán Gunther von Hagens, quien no diseñó los cuerpos que se ven en la película pero que por supuesto sirvió como una de sus principales inspiraciones. Es una lástima que esta película no haya tenido una mayor proyección en otros países al otro lado del Atlántico durante el momento de su estreno, ya que hubiera sin duda aprovechado el tirón del horror juvenil de finales de los noventa. Hoy en día probablemente no pase de ser una simple curiosidad, pero en su momento llegó incluso a producir una secuela a la que me terminaré acercando tarde o temprano.

miércoles, noviembre 13, 2013

Reseña: Insidious 2 (2013)

Mi principal preocupación con Insidious 2 (2013) era su cercanía temporal con The Conjuring (2013), lo que podía llevar a una saturación de James Wan para este año y causar que esta secuela pasase desapercibida entre los estrenos de terror típicos de estas fechas. Por fortuna no fue así; esta segunda parte de la fabulosa Insidious (2010) ciertamente no está a la altura de la primera entrega, pero considerando lo alto del listón es una continuación muy digna que incluso se permite atar algunos cabos argumentales que su predecesora dejó sueltos.

Secuela en toda regla, Insidious 2 empieza exactamente donde la primera terminó. De hecho, casi podríamos decir que esta segunda parte no es sino un largo epílogo de hora y media de la anterior película, con la familia Lambert intentando recuperarse de su experiencia y escapando de su antigua casa para darse cuenta poco a poco que una presencia maligna les ha seguido. Se tocan los mismos puntos que se tocaban en la original en cuanto al fenómeno de la proyección astral, sólo que esta vez haciendo hincapié no en el niño comatoso de la primera parte sino en su padre, así como en el personaje de la anciana fantasmal que le acosaba durante su niñez. Algo que sorprende en esta ocasión es que la historia es mucho más concisa que en la primera entrega y sí que se siente como un tanto más convencional a la hora de rendirse al arquetipo tan manido de la maldición del presente vinculada a un crimen sin resolver del pasado, del cual por supuesto tendrán que encargarse los protagonistas.

De todas formas, y esto por fortuna es algo positivo, en esta película regresa ese estilo desmelenado de la primera parte con su curiosa estética que mezcla la sobria cámara fija del mundo real con las extravagancias visuales del "mundo de los muertos" al que nuestro personaje protagonista debe volver para enfrentar sus peores miedos. Wan incluso se permite momentos de locura adicionales, algunos de ellos muy típicos como la referencia al terror documental (en los personajes de Leigh Whannell y Angus Sampson, investigadores paranormales que aportan el lado cómico del argumento) pero también con otros realmente inusuales como un juego que hay con la continuidad temporal entre esta entrega y la primera, detalle que me ha gustado mucho.

Si os gustó la primera parte, dadle una oportunidad a Insidious 2. No llega a los niveles de la primera y muy probablemente sufra con las comparaciones con una obra mucho más redonda como The Conjuring, pero es una prueba más de cómo Wan y compañía conocen los referentes que manejan y aún así logran sacar adelante una historia propia que maneja la estética de horror de feria de una forma (para variar) eficiente. Esto último es lo que hace destacar algunas cosas de la película que quizás no sean del agrado de todo el mundo, tales como sus concesiones al humor, la grotesca caricatura de sus fantasmas (en algunos casos acompañados no sólo de maquillajes estrafalarios sino también de gloriosas sobreactuaciones) y sobre todo el marcado ángulo místico de la trama, detalle este que la hace sin duda más "fantástica" que la original. Esto probablemente explique el rechazo que parece haber despertado en algunos espectadores. En todo caso sigue siendo una excelente recomendación para este año que poco a poco se acaba.

domingo, noviembre 10, 2013

El regreso de Roger Corman... y una lista suicida

En estos tiempos en los que estamos desesperados por recuperar todo, era de extrañarse que no se hubiera hecho un mayor hincapié en el regreso de Roger Corman a la primera línea de batalla. A sus 87 años, y a casi cinco lustros de su despedida en Frankenstein desencadenado (1990) el incansable rey de la serie B se sienta de nuevo en la silla del director, y el proyecto elegido será un telefilme para la cadena americana Syfy: Sharktopus vs Mermantula (2014). 

Llegados a este punto hay informaciones contradictorias: por un lado, el enlace de donde he sacado la ya vieja noticia no menciona a Roger Corman como director sino únicamente como productor de este subproducto (de los cuales ya ha producido varios para SyFy, incluyendo la propia Sharktopus (2010), no olvidemos). Sin embargo, la propia web de IMDB de Corman sí que lo pone como director, así que no sé qué pensar.

Lo que sí está claro es que esta "noticia" me da a excusa perfecta para el post de hoy, y que no es otra que invitaros a todos a que sigáis esta lista de mi perfil de Letterboxd, en el que estaré lanzando breves comentarios sobre toda la filmografía como director de Roger Corman. Habrá que tener paciencia, puesto que estamos hablando de más de cincuenta títulos, pero el formato hiper-breve de Letterboxd se prestará maravilliosamente a ello. Para no agobiarnos, he decidido comenzar por las primeras veintidós, que fueron aquellas rodadas en los cincuenta. De más está decir que el hombre que encabeza estas líneas no se dedicó en exclusiva al género de terror, a pesar de que en su filmografía sí que podemos encontrar elementos comunes. 

Aquí en Horas de oscuridad ya hemos reseñado algunas de las joyas que Corman nos ha dejado, tanto en su faceta de director como de productor. Esperemos que podamos terminar con esta lista antes de que último trabajo llegue a la pantalla. Personalmente, nunca me han gustado esas producciones de Syfy o The Asylum porque soy de los que piensan que las mejores películas "malas" (estiro aquí el término) son aquellas que no saben que lo son. De todas formas, toda excusa es buena para volver a revisar la obra de alguien que nos ha hecho tan felices.

sábado, octubre 19, 2013

Reseña: El último exorcismo 2 (2013)

Aquellos que sigan este blog desde hace un tiempo sabrán lo mucho que terminamos recomendando El último exorcismo (2010), una película que no sólo resistió las inevitables comparaciones con El exorcista (1973) sino que también resultó ser uno de los pocos ejemplos de cine de metraje-hallado/falso-documental de los últimos años que encuentro destacable. Era raro que hasta ahora nadie se hubiese decidido a sacar una secuela. Pero ahora, en estos tiempos de desesperación en los que hay que rentabilizar cualquier cosa que tenga el menor grado de reconocimiento por parte del público, nos llega El último exorcismo 2 (2013), una continuación que (previsiblemente) está realizada por otro director, escrita por otro guionista, y que no guarda casi ninguna similitud con la primera parte.

Aparte del hecho de que en mi opinión debería haber una ley en contra de poner un número de secuela a un título que tenga la palabra "último/a", hay una cosa que quisiera destacar de esta segunda entrega y que muy probablemente ya todos sepan a estas alturas: El último exorcismo 2 abandona el formato de metraje hallado de la original y opta por la perspectiva tradicional en tercera persona, contando esta vez la historia de la misma chica poseída de la película anterior, que parece haber sobrevivido y escapado del culto satánico de la primera entrega para luego ir a parar a una casa de rehabilitación donde intenta superar su traumática experiencia antes de ser acosada de nuevo por aquella fuerza demoníaca que se había apoderado de ella.

Esto es básicamente todo lo que se puede contar del argumento, uno que está calcado no sólo de conocidas películas de jóvenes indefensas ante malignas presencias sino incluso de conocidos recientes ejemplos de terror sobrenatural ambientados en la familiaridad de un contexto urbano. En este sentido, la película no presenta ninguna sorpresa, rindiéndose a todos los clichés del denominado "cine de exorcismos", con la única diferencia, quizás, de ofrecer en esta ocasión la poco habitual perspectiva de la propia víctima que se debate entre la desconfianza de aquellos que la rodean y el acoso de un demonio que paradójicamente la considera alguien especial.

Por desgracia, el resultado no sólo es bastante conocido sino también tremendamente aburrido, con un empleo de lo sobrenatural muy parco y una sobriedad exagerada para una película que necesitaba precisamente un mayor grado de efectismo. Además, el intento de hacer de la protagonista Ashley Bell una jovencita vulnerable tipo Carrie falla debido a que no da el tipo físico necesario para ello. Aparte de eso, la obsesión de la película por demostrar (nuevamente) las contorsiones de las que es capaz la chica terminan siendo un tanto risibles y hacen caer la película en los terrenos de la parodia involuntaria. En verdad se me hizo difícil llegar hasta el final con El último exorcismo 2, lo que espero no termine haciendo sombra sobre la primera entrega, que junto con El exorcismo de Emily Rose (2005) se cuenta entre las poquísimas historias recomendables de posesiones diabólicas de este lado de William Friedkin. Esta de hoy, en cambio, se me hace imposible de recomendar.

domingo, octubre 13, 2013

Reseña: Red State (2011)

Probablemente ya conocida por la mayoría de quienes lean estas líneas, Red State (2011) fue en su momento la apuesta del director Kevin Smith por explorar géneros nuevos en su filmografía y al mismo tiempo regresar a aquellas producciones modestas e independientes que le hicieron famoso como cineasta tras una serie de tropiezos de taquilla y crítica en el cine comercial. Recuerdo que cuando la vi por primera vez no me convenció mucho, e incluso ahora a más de dos años de su estreno todavía encuentro sobre ella opiniones muy polarizadas, que la clasifican como una de las mejores películas de Kevin Smith o como una inmensa tomadura de pelo, dependiendo de quién escriba la reseña.

El rechazo hacia la película por parte del público probablemente tenga su raíz en el hecho de que el material publicitario de Red State intentó venderla como una película de terror más convencional y explícita de lo que terminó siendo. En vez de eso estamos ante un muy sobrio aunque en ocasiones grotesco drama de una congregación de fanáticos cristianos de un pequeño pueblo en la América profunda (en uno de esos "estados rojos", llamados así porque estas sociedades habitualmente conservadoras y rurales suelen ser habitual feudo del Partido Republicano, normalmente identificable con este color) que comete una serie de asesinatos inspirados por la escalofriante figura de su reverendo. El carácter consanguíneo de esta congregación y su declarado odio hacia los homosexuales les delatan como una muy poco disimulada puya hacia la Iglesia Bautista de Westboro, y el escaso efectismo estético (del que quizás el detalle más destacable sea la ausencia de una banda sonora atmosférica) hacen de esta una cinta destinada a despertar polémica con el siempre espinoso tema de la religión en la sociedad americana, un discurso que está por encima de unos componentes de terror que se limitan a la primera mitad del metraje.

Tras el tiempo que he pasado sin verla sigo sosteniendo que esa primera mitad, en la que asistimos a los ritos y la cotidianidad de la secta, es sumamente intensa y atrapa al espectador de forma inmediata. Esto se consigue no sólo gracias a la excelente recreación que consigue Smith sino también por la soberbia actuación de un inmenso Michael Parks como el reverendo líder de la secta, quien realmente se echa la película sobre los hombros. La segunda mitad del metraje, en la que estalla la confrontación entre los miembros de la iglesia y las fuerzas del orden, parece cambiar por completo el tono y cambiar el tema de la intolerancia religiosa por el del culto a las armas en los Estados Unidos, temas que Kevin Smith parece querer vincular a como de lugar pero que a mí por lo menos hizo que la película me interesara menos y perdiera gran parte del atractivo que había conseguido.

Curioso también el desenlace que Kevin Smith reserva para la película, uno que en un principio sorprende pero que al final termina formando parte de esa escasa espectacularidad de la que la cinta está dotada. Si quien lee estas líneas no se ha acercado todavía a Red State, le recomiendo que lo haga teniendo en cuenta que el componente de terror es muy poco y que este se ve sustituido por un subtexto de sátira social a una problemática muy americana con la que será difícil enlazar si se desconoce la realidad de ese país. Sin embargo, y aunque sigue sin entusiasmarme tanto como a otras personas, considero que es una película muy interesante que tiene la ventaja de ser distinta a casi todo lo que ha hecho Kevin Smith hasta la fecha, además que toda la primera mitad y su recreación del paletismo moderno y de la religión como foco de ignorancia consigue secuencias realmente inquietantes y dignas de ese terror que gira en torno a sectas y rechazo voluntario a la civilización. Sólo por eso ya vale la pena.

jueves, septiembre 26, 2013

Reseña: You're Next (2013)

Después de esta inesperada pausa que nos ha mantenido alejados del blog durante varias semanas, regresamos para ponernos al día con los estrenos que se nos quedaron pendientes de septiembre. El primero de ellos, y el más esperado sin duda aquí en esta bitácora, es You're Next (2013), lo más reciente del director Adam Wingard, responsable también de otro trabajo que tenemos pendiente por acá, A Horrible Way to Die (2010), que ya tocaremos en otro momento. Decimos lo más reciente sólo hasta cierto punto, ya que este slasher de invasión domiciliaria lleva rodando en festivales unos dos años, tiempo en el cual ha cosechado una gran cantidad de elogios que elevan aún más a Wingard en una lista de jóvenes directores actuales a los que hay que seguir la pista y entre los que se cuentan tipos como Adam Green, Joe Lynch o Ti West, quien por cierto tiene un pequeño papel como actor en la película de la que hablamos hoy.

El argumento es muy sencillo, y ya en el trailer se veía bastante bien: una familia que se reúne para pasar un fin de semana celebrando el aniversario de boda de sus padres y que de repente se ven invadidos por un grupo de psicópatas con máscaras de animales que comienzan a asesinarlos uno a uno de la forma más brutal posible. Sin embargo, lo que el trailer no dejaba entrever era el tono de la película, uno que jamás me hubiese esperado teniendo en cuenta lo sombrío del trabajo anterior de Wingard, y es que You're Next al final no es tan "seria" como aparenta. Si bien el avance hacía pensar en una película de invasiones cruel y solemne muy al estilo de Los extraños (2008), la película final está llena de momentos de humor muy finos que le dan un aire completamente distinto a lo que me esperaba. El humor está presente no sólo a través de las rencillas entre los diferentes miembros de la familia (una evidente tensión y rencor entre los hermanos que tendrá sus consecuencias durante el argumento) sino incluso durante el propio asalto a la casa y durante las propias escenas de muerte, las cuales son en ocasiones muy salvajes. A pesar de ello, eso sí, la película nunca llega a ser realmente una comedia.

Otro elemento novedoso y que no me esperaba a partir de los avances es que la película revierte el típico esquema de este tipo de producciones al hacer de su protagonista no una víctima que corre desesperada por los pasillos sino que se enfrenta a los asesinos con arrojo y resolución. No exagero si digo que desde ya Sharni Vinson se ha convertido en una de mis final girl favoritas. Hay sin embargo una explicación para el inusual comportamiento de este personaje, y aunque ya habíamos visto ejemplos similares en el pasado, no deja de ser interesante ver personajes femeninos alejados del estereotipo de víctima que se les suele atribuir en este tipo de historias.

Algunas reseñas que he leído por lo visto no han calzado muy bien el humor y la transgresión temática de You're Next, esperando sin duda un trabajo más típico. Dichas opiniones me desconciertan un poco y me hace creer que en ocasiones pareciera como si la gente odiara ser sorprendida, actitud preocupante en un género tan dado a la insensata repetición. A mí, en lo particular, me ha parecido uno de los slashers del año, una película muy intensa y divertida en la que los personajes están mejor tratados de lo que suelen estar, y sobre todo con un humor hecho desde el respeto y el conocimiento, lo que no quita que haya escenas realmente crueles y un regodeo en el carácter muchas veces lúdico y arbitrario de la violencia con la que los asesinos despachan a sus víctimas. Si todavía la tenéis en carteleras, echadle un vistazo antes de que sea demasiado tarde.

domingo, septiembre 01, 2013

Somos 500 o más

Estaba esperando un poco para poder confirmarlo (ya se sabe que estas cosas en ocasiones pueden fluctuar), pero creo que ya estamos a salvo y podemos aprovechar para celebrar el hecho de que hemos alcanzado los 500 "me gusta" en Facebook. No está mal teniendo en cuenta que las redes sociales se nos dan fatal y que nunca hemos sido capaces de moverlas como se debe. Pero en fin: ahí seguimos con las reseñas, que no podéis negar que hemos cogido carrera en las últimas semanas. 

Ah, y ya que estamos: nuestra cuenta de Facebook está aquí.