domingo, mayo 02, 2010

Reseña: Aliens (1986)

La secuela de un clásico es algo muy difícil de hacer con impunidad, y sin embargo, Aliens (1986) es considerada siempre como uno de los ejemplos en donde dicha osadía rinde sus frutos. De hecho reconozco (no lo digáis muy alto) que soy uno de esos que la prefieren a la primera parte, o al menos no sabría por cual decidirme. Pero la verdad es que, siendo justos, ambas son películas muy diferentes y efectivas dentro de sus respectivas intenciones, y si hay algo que ha caracterizado la saga de Alien y que siempre me ha parecido muy loable es que cada entrega, con todo y sus altibajos, ha sabido de alguna forma ofrecer algo distinto dependiendo del director que se haya hecho cargo de ella. Para esta segunda parte su responsable, James Cameron, acomete la sabia decisión de no intentar reproducir el esquema de terror de Alien (1979) y dar a su película en cambio un tratamiento más cercano al cine de acción, con marines espaciales claramente inspirados en la novela Las brigadas del espacio, de Robert A. Heinlein y echando mano de varios de los trucos estéticos aprendidos durante su trabajo en la producción de La galaxia del terror (1981).

Las diferencias de argumento y tono ya se notan en el título: si en la primera película había sólo una criatura, en esta ocasión son muchas, y la trama gira alrededor de la teniente Ripley, única sobreviviente de la Nostromo, que debe regresar al planeta original de los alienígenas para investigar la desaparición de una colonia espacial junto a un grupo de soldados armados hasta los dientes e interpretados por varios de los actores fetiche de Cameron como Lance Henrikssen, Jeanette Goldstein, Michael Biehn y Bill Paxton. Este tipo de secuela en la que fuerzas especiales se enfrentan a ejércitos de criaturas de las que en sólo había pocas en la primera parte es, por cierto, un modelo que se repetiría muchas veces en el futuro. Como ya mencionábamos más arriba, el ambiente de película de terror espacial con el monstruo moviéndose sutilmente entre las sombras se ha perdido al ya haber sido revelado el aspecto de la criatura, pero en cambio la idea de personajes moviéndose en terreno hostil hace de Aliens un western espacial de "cowboys contra indios" bastante efectivo. La idea de los monstruos que poco a poco transforman las ruinas de la colonia humana en un laberinto de paredes orgánicas enlaza no sólo con los diseños de H.R. Giger para las criaturas sino también expanden la mitología alrededor de los xenomorfos.

En todo lo demás Cameron construye una historia bastante sencilla en la que los personajes responden principalmente a arquetipos facilmente identificables pero para variar bien aprovechados: el duro lider del grupo (Biehn), el gracioso (Paxton), la tough chick (Goldstein) el lacónico androide Bishop (Lance Henrikssen, como siempre uno de los mejores del elenco) o el bastardo agente de la corporación Weyland-Yutani que, en una curiosa decisión de casting, está interpretado por el comediante Paul Reiser. Sin embargo, es la teniente Ripley de Sigourney Weaver quien realmente tiene el protagonismo en esta película, mucho más que en la primera entrega, alejándose esta vez de su rol de final girl y asumiendo el papel principal en un discurso de poderío femenino bastante inusual para la época y que ha convertido su personaje en un justo referente de grandes heroínas fílmicas. Es precisamente este subtexto el que desarrolla la relación de Ripley con una niña humana hallada entre las ruinas y que más allá de la típica trama de niño-en-peligro tiene una importancia vital para un personaje que resuelve en ella su incompleto rol de madre. La relación entre el héroe y el crío a quien debe proteger se siente genuina y está mucho mejor llevada que en su equivalente en otras películas, como por ejemplo Terminator 2 (1991), también de Cameron.

Todos estos componentes dramáticos, desde la huída del planeta infestado hasta el heroísmo desinteresado por la niña culminan en la ya icónica lucha final entre Ripley y la reina alienígena, una criatura cuya existencia en cierta forma contradice la mitología establecida por Ridley Scott en cuanto a cómo se reproducían los alienígenas, pero que francamente es tan increíble que no nos puede importar menos. Así que independientemente de que seáis de los que prefieren el más sutil relato tenebroso de la original o la lluvia de balas de esta segunda parte, Aliens es una película que todavía hoy me parece está entre las mejores cosas de un director que por aquel entonces se hallaba en los mejores momentos de su carrera, y muy lejos de sus concesiones y complacencias actuales.

9 comentarios:

Sir Laguna dijo...

Una de mis peliculas favoritas... sino mi favorita, la ADORO y me encanta repetirmela.

Curiosamente, no me gusta la versiòn extendida, esa escena en que muestran el planeta antes de que los aliens se lo tomaran le quita mucho misterio al asunto.

Jon Heiner Diaz dijo...

Me gusta mas que la original, la verdad sea dicha, aunque ambas son distntas, pero si me ponen a escoger me quedo con la de Cameron.

Yo adoro todo lo que haga este señor. TODO.

Sam_Loomis dijo...

Genial película, y la verdad me pone en un grandísimo dilema tener que escoger entre ésta o la genial "Alien" de Ridley Scott, así que me gusta irme por el aspecto de que son dos tipos de películas diferentes. Y ambas magistrales.

¡Saludos!

Oz dijo...

Hola, nos tienes acostumbrados a excelentes posts, este no es la excepción.
Completo e interesante como el blog. Felicitaciones y saludos desde:
http://cinemarcial.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Glorioso film, excelente reseña.

Alvy Singer dijo...

James Cameron siempre ha sido el mismo director de chichinaber camionero vs. espectáculo bigger than life.

¡Y Aliens es de los ejemplos que menos me gustan!

Hombre Lobo dijo...

Me aterra que usted dice "chichinaber camionero" y "espectáculo bigger than life" como si eso fuese algo malo ;-)

Negro dijo...

Película muy entretenida, para mi gusto lo mejor de Cameron. Sigourney Weaver está enorme y me encanta la diferenciación que hace de ella en la reseña entre primera y segunda parte. Con el tiempo, Cameron le daría la oportunidad de deslucirse en un papel cuyo rasgo más significativo de carácter era que fumaba en distintas escenas interpretando a una científica de "chicha y nabo".

Me gusta más la de Ridley Scott. Que, por cierto, podría dirigir la quinta entrega. Aunque uno perdió las esperanzas hace tiempo de que recuperase la inspiración de sus tres primeras películas.

R y Mc dijo...

Sigo prefiriendo la película de Ridley Scott, pero tengo que admitir que para mucha gente, la saga Alien es igual al 'Aliens' de James Cameron. Nada que ver con el inicio de la saga, pero igualmente una película de culto.

R.