domingo, julio 13, 2014

Reseña: Splinter (2008)

Injustamente desconocida (quizás por el hecho de no tener actores conocidos en su elenco), Splinter (2008) es una de esas películas que vale la pena revisitar, y uno de los raros casos hoy en día en los que una cinta de terror llega hasta mí sin haber visto un avance o sin haber leído nada sobre ella con anterioridad. La he vuelto a ver recientemente tras varios años después de haberla encontrado, y no sólo se sostiene muy bien sino que merece sin duda una mayor notoriedad aunque sea por el hecho de ser probablemente el mejor plagio que jamás se haya hecho de La cosa (1982).

Realizada por Toby Wilkins (a quien más adelante veríamos en trabajos menos agraciados) Splinter trata de un grupo de desconocidos que toman refugio en una gasolinera ante el ataque de un misterioso monstruo mutante, una bacteria inteligente que se vale de los cadáveres de sus víctimas para construir su propio cuerpo. Parca en efectos especiales, la película sabe hacer de sus limitaciones su principal arma; es precisamente el diseño del monstruo (al que decide mostrar sólo lo necesario y nunca en todo su esplendor) lo más sobresaliente. Los efectos no sólo están muy bien trabajados sino que el concepto de la criatura es en sí una idea muy buena que en su ejecución adentra a la película en los terrores de la carne y genera una auténtica repulsión que francamente no recuerdo haber visto en muchos años, al menos no en el cine de terror comercial.

Es este alarde de creatividad en la recreación del monstruo lo que me hace perdonar un esquema de estado de sitio que es todo menos novedoso: los personajes no son lo que se dice muy interesantes aunque la sensación de peligro es bastante real y, nuevamente, el hecho de que se haya decidido mostrar poco a la criatura se agradece mucho en estos tiempos de sobrexposición de efectos especiales. Esta misma película en las manos equivocadas hubiese sido un desastre, pero curiosamente sus responsables parecen haber decidido alejarse lo más posible de lo que hubiera sido el tratamiento típico, y con ello han creado un muy memorable trabajo que sorprenderá a muchos como me sorprendió en su momento a mí.

Todo esto no debe hacernos olvidar, sin embargo, que tal como decía en el primer párrafo estamos ante una película con un estilo muy similar al de La cosa y que recicla varios de los elementos que John Carpenter popularizara en su faceta de terror más exitosa. Pero eso es algo que ya se viene haciendo desde hace mucho tiempo y no siempre con buenos resultados. Así que si queréis echar un vistazo a una muy buena película de monstruos que para variar sí que da aquello que promete, entonces echad un vistazo a Splinter, todo un acierto que ha aguantado sin problemas los seis años que tenía sin verla. Muy recomendable.

sábado, julio 12, 2014

Reseña: The Sacrament (2014)

Aquí en Horas de oscuridad somos seguidores confesos del director Ti West, y aunque Cabin Fever 2 (2009) nos haya dejado un tanto fríos, lo cierto es que tanto The House of the Devil (2009) como The Innkeepers (2011) son dos grandes películas de terror que no nos cansamos de recomendar. Por eso estábamos muy emocionados cuando vimos que se avecinaba su nuevo trabajo, The Sacrament (2014), y con ella la mirada de West al mundo de las sectas chungas y perturbadores cultos religiosos que ya nos han dado grandes obras en el pasado. Esta ilusión se diluyó un poco, sin embargo, cuando vimos que la nueva película de nuestro querido director es también otro exponente de esta pesada moda del horror con formato documental que se ha hecho tan popular en los últimos años.

De hecho es así; en un intento de mezclar el cine de terror con el periodismo gonzo, The Sacrament cuenta la historia de un equipo de periodistas de Vice que viajan hasta una selva remota en Suramérica para hacer un reportaje sobre una secta religiosa conducida por un carismático líder. Este grupo de gente ha decidido abandonar el mundo moderno y construir una comunidad idílica desprovista de crimen, odio y racismo en medio de la jungla, un lugar en el que por supuesto descubren que tras esa fachada utópica se encuentra algo mucho más siniestro. A pesar de que en ningún momento se menciona, la película está claramente inspirada en un hecho real ocurrido hace ya algunas décadas y que muy probablemente muchos conseguirán identificar. Si no digo explícitamente cuál es es sólo porque hacerlo sería un spoiler de los gordos.

Si algo bueno se puede decir de la película es que Ti West una vez más demuestra ese manejo tan certero del suspense que ya asomaba en las dos cintas arriba mencionadas; toda la primera mitad es maravillosa en cuanto a la tensión generada y en cuanto al ambiente conseguido en el escenario donde se desarrolla la acción. Además la película sube muchísimo cuando aparece el personaje del líder de la secta, una figura imponente que se come la pantalla durante la tensa secuencia de la entrevista con el grupo de reporteros. Toda esta primera parte es en realidad muy buena a pesar de que a nivel de argumento y forma no aporta nada que no hayamos visto antes.

Este, por desgracia, es el principal problema que tiene The Sacrament. Si bien es admirable el hecho de que Ti West haya decidido hacer algo distinto al resto de su filmografía, no deja de ser un bajón el que su nueva película pertenezca a un género tan manido como este. Aparte de que no es cien por cien coherente: la película en ocasiones parece metraje crudo y en ocasiones parece un documental perfectamente editado y montado, dependiendo de lo que convenga para hacer avanzar la trama, como si West no terminase de hallarse cómodo por las restricciones de la perspectiva en primera persona y nos condenase a preguntarnos una vez más por qué ciertas escenas están siendo filmadas. Pero quizás lo más lamentable del asunto es que es una película sin sorpresas ni riesgos: si quien está leyendo esto conoce el caso real en el que la película se inspira, sabrá exactamente cómo termina esta cinta. Hasta el final estuve esperando un giro que llevase la historia por derroteros diferentes a los que me esperaba, pero ese golpe de efecto nunca llegó. Es una lástima porque, repito, Ti West me encanta como director y realmente le tenía muchas ganas a esta película. Se queda en un manejo muy bueno de la tensión (sobre todo en su primera mitad) y en algunas actuaciones sobresalientes, pero al final se queda también en lo evidente y eso me decepcionó un poco.

sábado, junio 28, 2014

Reseña: El hombre sin sombra 2 (2006)

La decisión de hacer una secuela de El hombre sin sombra (2000) es algo francamente inexplicable, ya que dudo mucho que alguien haya estado esperando una continuación de la que es considerada por muchos como la más floja de las aventuras hollywoodenses del director Paul Verhoeven. Pero por lo visto algún atractivo tenía que haber, ya que el propio Verhoeven pone la mano como productor ejecutivo de El hombre sin sombra 2 (2006), tardía secuela lanzada directamente a formato doméstico y que intenta nuevamente mostrarnos lo que ocurre cuando un hombre es dotado con el poder de la invisibilidad y pierde el control de sí mismo.

Algo que hay que destacar como positivo es que la película, a pesar de no guardar casi ninguna relación de continuidad con la anterior entrega, no nos hace pasar nuevamente por todo el proceso de descubrimiento del suero de invisibilidad y va directamente al grano. Curiosamente, en esta ocasión la historia no está contada desde el punto de vista del hombre invisible sino de aquellos que deben enfrentarse a él. Esto hace que el personaje del villano (interpretado por un Christian Slater que por motivos evidentes casi no sale en la película más allá de su trabajo de voz) no sea ya el protagonista sino una amenaza a derrotar, un asesino a sueldo traicionado por el gobierno a quien el poder de hacerse invisible ha roto su ya de por sí frágil psique y lanzado en una senda homicida para conseguir la cura para el inevitable deterioro físico que trae su condición. 

Todo esto está muy bien, he de reconocer, y sobre todo me gusta que al menos el hecho de hacer del personaje un supersoldado (con todo y lo poco creíble que pueda resultar Christian Slater en dicho rol) es una buena excusa para el carácter casi invencible de alguien que en el fondo no deja de ser un hombre desnudo y descalzo que se enfrenta a personajes armados hasta los dientes. Este desequilibrio de fuerzas alcanza a veces momentos francamente ridículos de lo inverosímil que resulta, pero esto es algo que ya ocurría en la primera entrega así que no sé hasta qué punto se le pueda reclamar. El principal defecto que tiene la película es que su desarrollo es muy aburrido, su argumento es demasiado sencillo y el elenco está compuesto por actores de tercera fila entre los que destacan negativamente los dos nefastos protagonistas construidos como sendos clichés de este tipo de historias: la joven y guapa científica que tiene la respuesta para todo y el joven y guapo policía que aporta el músculo y que está (por supuesto) motivado por la muerte de su compañero a manos del villano.

Siendo sinceros, El hombre sin sombra 2 no es peor que la mayoría de estas secuelas tardías directo-a-vídeo que son hoy por hoy un género en sí mismo; es innecesaria, plana y sólo ligeramente entretenida, hecha con actores en sus horas bajas (Christian Slater tiene además una pinta extrañamente femenina en esta película) y francamente olvidable. La primera se salvaba al menos por sus increíbles efectos especiales y por un elenco carismático que se sostenía gracias al trabajo de Elisabeth Shue y Kevin Bacon. Esta ni siquiera tiene eso. Pero la he visto hasta el final y de corrido, cosa que en estos casos no siempre ocurre.

sábado, junio 14, 2014

Fantasy Filmfest 2014

El próximo 27 de agosto tenemos una cita con el Fantasy Filmfest de Berlín, y este año es especial porque finalmente tengo un pase y hasta me he pedido vacaciones para absorber todas las películas que pueda durante los 12 días que dura el festival. 

Las cintas que se podrán ver durante estos doce días ya están comenzando a salir en la página oficial, pero para poder llevar bien la cuenta e ir actualizando lo que será nuestra actividad de reseñas de los meses siguientes, he decidido crear esta lista de Letterboxd en la que iré metiendo aquellos títulos que vayan siendo confirmados. Llegado el momento, en esa misma lista caerán micro-reseñas en caliente que luego serán extendidas aquí en Horas de oscuridad

Mientras tanto, seguiremos intentando revitalizar esto mientras seguimos enfrascados en proyectos personales que han acaparado nuestra atención en los últimos meses. ¿Qué se le va a hacer?

martes, junio 03, 2014

Reseña: Retornados (2013)

Habría que reconocer el inmenso mérito de Retornados (2013) tan sólo en el hecho de haber conseguido algo nada fácil hoy en día: sacar un ángulo novedoso al muy manido tema de lo zombi. Y efectivamente, es la idea base de la que parte una de las cosas más interesantes de esta producción hispano-canadiense que llegó a mi ciudad luego de haber pasado por varios festivales. Es curioso, sin embargo, que no haya escuchado hablar más de ella durante su paso por España (ni siquiera sé si se llegó a estrenar comercialmente) porque, insisto, me ha gustado mucho y pienso que da mucho juego en una época en la que el cine de muertos vivientes se ha uniformizado aún más de lo habitual.

Su premisa tiene lugar precisamente años después del Apocalipsis Zombi, cuando la humanidad se ha salvado gracias no sólo a la erradicación de los muertos vivientes, sino al descubrimiento de una droga capaz de mantener a raya la transformación en aquellos víctimas que están todavía en la fase inicial después de haber sido infectados. Pero la droga tiene un inconveniente, y es que debe ser inyectada periódicamente para detener el virus, por lo que nos encontramos ante una sociedad en la que una parte importante de la población es una bomba de relojería. Estos habitantes, conocidos en todas partes como los "retornados", se convierten así en seres temidos por todos y señalados por el gobierno, lo que por supuesto no pintará bien cuando llegue la inevitable crisis producto de la escasez de la milagrosa cura.

La ambientación de sci-fi realista y la mezcla de elementos de horror con una obvia metáfora social empareja a esta película con otras obras que ya hemos reseñado aquí como Daybreakers (2009) o The Purge (2013), aunque Retornados es quizás mucho menos explícita al tener lugar después de la crisis que da inicio a la trama y manejarse por el contrario bajo la amenaza de que dicha situación de horror pueda regresar. Este detalle es muy significativo porque estamos ante una de las pocas muestras de cine zombi en el que dichos cadáveres ambulantes brillan por su ausencia; de hecho, quitando el prólogo, en toda la película sólo hay una escena de violencia zombi, mientras que todo el resto del metraje no hace sino resaltar que el verdadero peligro reside no en los infectados sino en el miedo que poco a poco domina a la sociedad cuando la escasez y la amenaza del Otro se hacen presentes.

Esto último tiene también una interesante consecuencia y es que ninguno de los personajes se libra de momentos de ambigüedad moral; una de las cosas que la película explota (y muy bien) es hasta dónde somos capaces de llegar por proteger aquello que amamos incluso a costa de actos moralmente reprochables. Son estas ideas y la forma inteligente y honesta en la que maneja su premisa lo mejor que tiene y el motivo de que me haya gustado tanto, ya que del resto es una película muy sencilla en cuanto a estética y desarrollo. Con todo y eso, muy recomendable. 

miércoles, mayo 28, 2014

Reseña: Grave Encounters 2 (2012)

Un año después de la primera parte nos encontramos con esta secuela de Grave Encounters (2011), una película que en lo personal me gustó mucho, sobre todo teniendo en cuenta mi predisposición negativa hacia el género de metraje hallado y sus ya muy vistos recursos. Para esta segunda parte, en la que los directores de la original han escrito el guión pero dejado las labores de dirección en otras manos, mis expectativas no estaban lo que se dice muy altas, pero aún así me ha podido la curiosidad acerca de cuál era el ángulo que sus responsables le darían después de no solamente haber eliminado el factor sorpresa, sino también después de habernos dado un final bastante cerrado del que no parecía haber mucho por sacar. El resultado final es una secuela claramente inferior que por desgracia basa todas sus fortalezas en repetir aquellas cosas que funcionaron de la primera parte extendiendo la película de forma innecesaria, como si simplemente hubiesen tenido un par de ideas que complementaran la original pero que no fueran lo suficiente para rellenar noventa minutos.

De hecho, ya de por sí la idea de la que parte no es nada original, y aquellos no tan jóvenes se darán cuenta de que Grave Encounters 2 (2012) recicla de forma casi idéntica la premisa base de la ya casi olvidada Blair Witch 2: Book of Shadows (2000): un grupo de jóvenes que conoce la película de Grave Encounters viaja hasta las locaciones de esta en el pleno convencimiento de que los eventos mostrados en la cinta son reales, y por supuesto se encuentran con que, para su desgracia, tienen razón. El elemento meta, como decimos, ya está muy visto, y de entrada ya parte con un problema de corte argumental; si los protagonistas piensan que aquellos eventos ocurridos en la película ocurrieron realmente, ¿cómo es que aún así corren el riesgo de que les ocurra lo mismo a ellos? 

Al igual que la primera parte, esta secuela echa mano del formato de metraje hallado al hacer del protagonista un joven estudiante de cine que decide montarse su propio documental. El principal problema que le veo aquí es que todo el trozo inicial de por qué el personaje decide ir hasta el manicomio abandonado se hace eterno a pesar de que dura sólo media hora, tanto que juro que cuando finalmente los protagonistas estaban llegando al sitio embrujado aquello se sintió como un clímax y fue toda una sorpresa darme cuenta de que todavía faltaban dos tercios de película por tragarme. Es sólo entonces cuando comienza realmente la parte de terror, y esta por desgracia no es más que una repetición del mismo esquema de la primera parte con sus fantasmas de grandes bocas, su mitología de manicomio embrujado y unos efectos CGI bastante pobres. Es en muchas cosas exactamente la misma película de la vez anterior, sólo que sin el factor sorpresa.

El único punto a destacar llegado este momento es la aparición (sorprendente, por lo demás) de uno de los personajes de la primera parte, que da un giro radical a la trama y la lleva por sus únicos derroteros nuevos aún a costa de un trabajo de actuación un tanto risible. Pero esta aparición con todo y sus problemas es lo único que aporta al argumento una continuidad más allá de lo establecido por la primera película y, por lo menos para mí, la hizo ganar unos cuantos puntos. Evidentemente no me pareció tan destacable como la original, pero si os gustó aquella, en esta podréis encontrar algunas cosas rescatables aunque el conjunto se haya quedado muy atrás.

martes, mayo 27, 2014

Reseña: Anatomie 2 (2003)

Esta secuela de Anatomie (2000) realizada escasos años después intenta repetir el éxito de su antecesora con una historia muy similar pero que al mismo tiempo se presenta como un relato mayormente independiente; de hecho no es necesario haber visto la primera película para entender de qué va ya que Anatomie 2 (2003) se encarga muy pronto de establecer de forma clara su trasfondo de thriller universitario del que ya hizo gala en la anterior ocasión. 

Esta vez, sin embargo, y a pesar de que la película abre con un extraño suicidio y un asesinato posterior, la historia no se construye en base a misterio alguno sino que ya de entrada está bastante claro qué es lo que ocurre: un joven e idealista estudiante de medicina comienza a trabajar de residente en una prestigiosa clínica de Berlín, donde sus talentos son rápidamente notados por la logia de los Antihipocráticos, la elitista secta de médicos inescrupulosos que ya había sido presentada en la película anterior y que aquí está realizando una serie de terribles experimentos con una nueva tecnología de músculos artificiales. Esto último es importante y es el principal punto de diferencia con la primera película, ya que en esta ocasión sus responsables han decidido aumentar las dosis de cine de género al dotar a la trama de una premisa claramente sci-fi que hace todo el argumento un tanto inverosímil, descabellado y dado a unas hipérboles más dignas de la serie B. 

Se mantienen varias de las temáticas de la original como el retrato del frío y elitista mundo de la medicina y (sobre todo) el trasfondo nazi del grupo de villanos, que elude las menciones directamente políticas pero hace claras referencias al lado utilitario de la ciencia y el claro contraste entre el conocimiento aplicado a ayudar a los demás y la ciencia puesta al servicio de la dominación. Es sólo el lado de ciencia-ficción lo que quita a la película cualquier atisbo de seriedad, cosa que por otro lado debe haber sido buscado con toda la intención ya que algunas secuencias y actuaciones son tan exageradas que por momentos parece que estamos viendo una comedia. Creo que fue este contraste lo que al final me atrajo tanto porque la verdad es que esta secuela tiene la suerte de no tomarse demasiado en serio a sí misma y ser lo suficientemente interesante como para no desmerecer a su antecesora.

Confieso que tenía mis dudas al principio y pensé que Anatomie 2 sería una de esas secuelas desganadas en las que ni siquiera está el gancho de contar con actores famosos (Franka Potente apenas hace un cameo), pero por el contrario me encontré con una película que se deja ver y aunque menos seria que la original sabe ganarse su puesto, y como thriller médico ciertamente se deja ver. Teniendo en cuenta que ya la original no pasaba de ser un producto bastante mainstream que bebía de la larga herencia noventera de thrillers juveniles, esta me ha parecido una continuación bastante digna y entretenida.

lunes, mayo 19, 2014

Reseña: Europa Report (2013)

Europa Report (2013) es la enésima encarnación del ya omnipresente subgénero del metraje hallado o falso documental, y también uno de los ejemplos más recientes de horror espacial que hayamos visto por aquí. La película trata de la hipotética primera misión tripulada hasta Júpiter, específicamente a uno de sus satélites, Europa, una gran masa de hielo en la que durante mucho tiempo se ha especulado la posibilidad de hallar formas de vida. Por supuesto al ser una película de terror el principal punto del argumento es aquello que encuentran los astronautas y que pondrá en peligro toda la misión.

Por su temática y argumento la película recuerda un poco a la reciente Apollo 18 (2011), la cual también era una película de metraje hallado acerca de una fatídica misión espacial, pero el tono aquí es diferente; para empezar esta intenta ser una película más "seria", sin aquellas concesiones tan marcadas al cine de monstruos y al horror puro y duro, mostrando mucho menos y haciendo un mayor hincapié en el factor de lo desconocido. De hecho la mayor inspiración aquí parece ser el Lovecraft de En las montañas de la locura, que parece haber dado el modelo a seguir en cuanto a la trama. Esta referencia por desgracia no hace sino resaltar los intentos de Europa Report por parecer más un trabajo de ciencia-ficción dura que sin embargo se hace muy aburrido incluso para los estándares de este cine de metraje hallado, y al final ni siquiera hace un intento por separarse de los lugares comunes asociados a este subgénero. A decir verdad hay pocas sorpresas; se sabe casi desde el principio qué personajes morirán y en qué orden, y la decisión (extraña por lo demás) de intercalar el supuesto metraje hallado con "entrevistas" y testimonios da una idea muy clara de cómo va a terminar todo. El formato de hecho es bastante incoherente en ocasiones, pasando del material sin editar al montaje de un documental (con todo y música de fondo) según lo que convenga a la película en ese momento.

Pero el mayor problema que le he visto a la cinta quizás sea ese final, en el que no sólo se nos revela aquello que durante todo el metraje ha sido mantenido como un misterio, sino que encima se deja bien masticadito y evidenciado para que todo el mundo lo pille. Es alucinante, por ejemplo, como la película literalmente repite y congela para el beneficio del público la imagen más impactante del final, aquella que supuestamente la audiencia debe recordar al acabar la proyección. Una cosa me gustó, sin embargo, y es que precisamente ese final, con todo lo amargo y oscuro que puede llegar a ser, intenta ser abordado por la película desde una perspectiva optimista al ver el viaje a lo desconocido como un desafío que el ser humano está llamado a superar y ante el que vale la pena hacer cualquier sacrificio. Esta actitud, que en realidad viene siendo lo contrario de la idea base del horror cósmico, es el único punto que me ha parecido original aunque no sea suficiente para salvar a esta cinta de la medianía.

Así que en definitiva es poco lo que se puede sacar de aquí. Si quien lee esto gusta de este tipo de películas de metraje hallado y supuesto realismo podrá sacar cosas positivas de Europa Report como su reticencia a al melodrama o a los aspectos más truculentos del horror espacial. Para todos los demás, esta es una película que da exactamente lo que promete y ante la cual no hay muchas sorpresas más allá de lo que se espera de un subgénero que espero que estalle de una buena vez.

domingo, mayo 18, 2014

Reseña: Rigor Mortis (2013)

Si bien no fue originalmente mostrada en 3D, Rigor Mortis (2013) podría ser perfectamente un reverso de The Shock Labyrinth (2009), ya que tienen más de un punto en común. Dirigida esta vez a un público más adulto, esta curiosa cinta china producida por el Takashi Shimizu muestra varios de sus temas recurrentes: su obsesión con los espacios físicos cerrados, esa línea difusa entre lo fantástico y lo real, y sus fetiches estéticos entre los que destaca, tal como podéis ver en la foto que acompaña esta reseña, su constante mirada a clásicos de casas embrujadas como El resplandor (1980). Shimizu parece canalizar todos estos temas a través de su director, el primerizo Yuno Mak, creando una cinta que mezcla varios géneros como el terror, la fantasía o el cine de artes marciales, ambientando toda la historia en un ruinoso y descomunal edificio de apartamentos en Hong Kong que funciona como microcosmos. 

El edificio en cuestiones es el punto central del argumento, una gigantesca colmena urbana donde va a parar el personaje principal, una antigua estrella de cine en horas bajas que desciende a los infiernos de la pobreza y que pasa a ocupar un apartamento donde se ha cometido un crimen y que de repente se ve envuelto en un lío de ultratumba que incluye vampiros, hechiceros, fantasmas, magia negra y un largo etcétera de horrores entrelazados con dosis de comedia y artes marciales. Tal mezcla de géneros se me ha hecho menos rara tras indagar un poco en el rodaje de esta película y "descubrir" que toda la cinta es en realidad un homenaje grandilocuente al cine hongkonés de artes marciales de los años ochenta y sobre todo a la saga de películas de Mr. Vampire, de las que recicla a varios de los componentes de su elenco y de las que por lo visto toma gran parte de su estilo y énfasis en distintas figuras de la mitología china. En mi gran ignorancia de todo lo que tiene que ver con el cine asiático no conseguí pillar todas estas referencias y de hecho desconocía todo ese trasfondo del que la película goza, pero ahora que lo sé es algo que definitivamente me he puesto como tarea revisar.

La pregunta en todo caso es si la película guarda algún interés aparte de esto. Ciertamente no es para todo el mundo; su mezcla de géneros y su estética puede resultar demasiado alocada para aquellos que esperen una historia de terror, y no ayuda el hecho de que Yuno Mak no parece decidirse por ningún tono en particular saltando de la comedia de situaciones al horror puro y duro (con escenas y conceptos más fuertes de lo que inicialmente uno se puede esperar) sin previo aviso y de forma un tanto caótica. Además los efectos especiales cantan mucho en aquellas escenas que recurren a los trucos informáticos. 

Pero aparte de todo esto hay sin duda grandes aciertos estéticos (que en ocasiones se pierden por distanciamiento cultural), escenas de acción muy buenas y un clímax en forma de batalla final contra el monstruo que parece un anime con actores de carne y hueso. La influencia de Shimizu se deja notar además en los momentos de terror surrealista en el que las leyes de la física parecen no tener mucha validez. Pero sobre todo una cosa que me ha gustado mucho es ese tema central del cine como hilo conductor del argumento, como forma de evasión y de reconstrucción de la realidad. Este homenaje al que me refiero cobra una especial importancia durante el desenlace y es independiente de las referencias a las películas originales a las que hacía mención más arriba, pero cuando finalmente llega cierra la película con un tono agridulce que para mí es la forma perfecta de cerrar un relato como este. Con todo y eso la cinta no ha tenido una muy buena recepción, en parte quizás porque el cine de terror asiático hace tiempo dejó de ser un tema de interés masivo en Occidente, pero sobre todo porque esta propuesta en general quizás sea demasiado alocada como para tener algo más allá de un cierto tipo de público muy específico. 

martes, mayo 13, 2014

Reseña: American Psycho 2 (2002)

La curiosidad fue lo único que me animó a ver finalmente esta película que pasó casi desapercibida en su momento, una de esas continuaciones salidas de la nada en las que uno inevitablemente termina oliéndose una estrategia publicitaria que poco tiene que ver con las verdaderas posibilidades de continuar una línea argumental. Porque hay que tenerlo claro: a pesar de venderse como una secuela, esta película no tiene absolutamente nada que ver con la primera American Psycho (2000) y su conexión con ella es meramente anecdótica y superficial. No es el único engaño que lleva a cabo; incluso su cartel ya ofrece una imagen que al final no da: una hipersexualida Mila Kunis esgrimiendo lo que parece ser una hoz afilada. De sobra está decir que ni el arma ni los atributos de la chica hacen aparición alguna.

De hecho, si algo se puede decir de American Psycho 2: All American Girl (2002) es que estamos ante un remedo bastante light de lo que promete al ostentar el título de continuación de una película que se ha ganado un merecido culto con el paso del tiempo. La cinta de la que hablamos hoy, a decir verdad, es otro tipo de película completamente distinto, una comedia negra de corte juvenil con muy pocas pretensiones de trascendencia, algo que queda claro desde el momento en que vemos que los miembros más famosos del elenco son William Shatner y Mila Kunis, esta última de aquella época en la que sólo era conocida por la serie That 70's Show. El argumento, que se podría resumir en los crímenes de una ambiciosa estudiante criminalística que decide eliminar a su competencia para un codiciado puesto de becaria, tiene más en común con los inofensivos slashers de los noventa que con un trabajo realmente transgresor e incómodo.

Y es que la falta de originalidad o de relación con la American Psycho original no serían de por sí ningún problema; el verdadero fallo está en que la propia película es aburrida, reacia a mostrar cualquier atisbo de sexo o violencia más allá de su muy engañoso material publicitario, excesivamente descabellada en cuanto a argumento y con una última media hora que se hace francamente interminable. Honestamente no se me ocurre ningún motivo por el cual recomendar esta película aparte de esa curiosidad que me llevó frente a ella en primer lugar. Incluso en el mundo de las cutre-secuelas está hoy en día bastante olvidada, y me extraña que no se le haya buscado más filón al tener de protagonista a una estrella en sus inicios. A decir verdad, los seguidores incondicionales de Mila Kunis son el único público objetivo que se me viene ahora en mente. Todos los demás harían mejor en ver ya no la original, sino incluso aquellas películas de asesinos enmascarados noventeros a las que hacía referencia antes y que os dejarán mucho más satisfechos.