miércoles, marzo 03, 2010

Reseña: La galaxia del terror (1981)

Entre los muchos ejemplos que conforman el legado de cine de terror espacial de nuestro xenomorfo favorito tenemos esta curiosa película conocida como La galaxia del terror (1981), la cual sólo es en apariencia una historia de criaturas que parte de una idea muy básica y ya vista antes: una misión de rescate enviada a un planeta desértico donde una nave se ha estrellado misteriosamente en las cercanías de una estructura piramidal perteneciente, por lo visto, a una antigua cultura alienígena. La película, a pesar de su espíritu serie B, es argumentalmente bastante ambiciosa al mezclar el tema de los viajes espaciales con contenidos pseudo-místicos representados en el personaje del Amo del Planeta, un monarca al parecer omnipotente que es quien encarga la misión con fines misteriosos que sólo él conoce.

Pero sus ambiciones temáticas se contraponen con sus mucho más humildes aunque bien aprovechados recursos; La galaxia del terror es, como muchos ya sabéis, una modesta producción de Roger Corman, aunque también es una de las mejores películas que ha apadrinado. Por todo lo que comentábamos anteriormente, en su momento fue acusada de ser un vulgar plagio de Alien (1979), y aunque es cierto que estéticamente guarda muchas similitudes y que obviamente su estreno fue calculado para aprovechar de forma bastante oportunista el éxito de la cinta de Ridley Scott, tiene un argumento muy distinto con bastantes méritos propios. En realidad, y esto es algo que se ha comentado muchas veces, la película tiene muchos más paralelismos con El planeta prohibido (1956), sólo que con un tratamiento más cercano al terror. Es también una cinta muy en la línea de la larga serie de explotaciones del concepto Star Wars llevado a la serie B, algo a lo que Corman y sus pupilos dedicaron muchos de sus esfuerzos.

Siguiendo con la costumbre de Corman de preparar el camino a futuras promesas del cine, La galaxia del terror fue también uno de los primeros trabajos de James Cameron, quien se encargó del diseño de producción y de dirigir la segunda unidad de rodaje. Incluso sin leer los créditos, la mano de Cameron se nota mucho en detalles estéticos que posteriormente veríamos en películas suyas como Terminator (1984) y Aliens (1986). Dicha estética, por cierto, es sorprendentemente buena considerando el escaso presupuesto de la película; el mundo alienígena en el que se encuentran los personajes transmite una sensación de enormidad insólita en una producción tan modesta. Esto cobra una relevancia mucho mayor a medida que la película avanza y nos damos cuenta de que no es una historia de monstruos convencional, sino un relato mucho más psicológico que hoy en día se ha hecho famoso, sin embargo, gracias a la escena en la que una de las mujeres de la tripulación es explícitamente violada por un monstruo gusanoide con tentáculos. Debido a esto, la película es hoy en día asociada a ejemplos similares de explotación, algo que se nota en un cartel que ofrece desvergonzadamente una publicidad engañosa.

Lo cierto es que más allá de esta escena (que dura menos de un minuto y sin embargo es la imagen más recordada de la película), La galaxia del terror ha dejado una estela considerable en cuanto a su estética y temática, más incluso de lo que se le concede, y su sombra se extiende no sólo en las ya mencionadas Terminator y Aliens sino también en muestras de terror más recientes como Horizonte final (1997) y Pandorum (2009), con la que comparten su tentativa de mezclar la ambientación espacial con el terror psicológico. Si a eso sumamos la presencia de favoritos del género como Sid Haig o Robert Englund, el resultado es que nos encontramos ante una película muy notable que vale la pena rescatar del relativo olvido al que ha sido relegada fuera del círculo de fanáticos del tentacle rape. Desde aqui aconsejamos echarle un vistazo.

3 comentarios:

Henrique dijo...

La peli es cojonuda. Como bien dices, más que una simple explotación de "Alien" tiene un componente psicológico muy interesante, todo ese aire místico religioso y una violencia bastante dura incluso hoy. Es una pena que no esté mejor valorada ni que sea más popular es, insisto, una gran película.


Es curioso lo de Cameron, porque a mi parecer, destaca más el diseño de producción de esta película que ¡el de la propia "Aliens"! o basicamente que cualquier otra película de Cameron, que son visualmente siempre tirando a feas y aquí hay mayor parentesco con la de Scott, Giger aparte, en ese ambiente semirealista que tiene la nave y las vestimentas, muy "obreras" y sin artificios. La estética va más en la línea de la sequedad de "Starship Troopers" (grises y marrones. Lineas duras), pero más 'relajada'.

Le fallan cosas, como las criaturas que son muy de chichinabo y la música.

Sir Laguna dijo...

Siempre la he querido ver (siempre no, desde que se de su existencia gracias a la Fangoria), pero nunca he dedicad ningun esfuerzo a descarg... conseguirla.

R y Mc dijo...

No sé si es normal, pero en la vida había oído hablar de ella. Voy a remangarme a ver si la encuentro...

R.