martes, abril 20, 2010

Reseña: Night of the Demons 3 (1997)

Última entrega de la saga original de los demonios de Hull House, Night of the Demons 3 (1997) fue una co-producción americano-canadiense lanzada directamente en vídeo. A pesar de ser una secuela, se nota que busca en muchos sentidos ser un poco más independiente de la original, algo que quizás explique el que la casa sea distinta a la de las entregas anteriores, así como el hecho de que esta película fuera lanzada en algunos mercados con diferentes títulos que la desvinculaban de la saga, como Demon Night en Canadá o Demon House en Reino Unido. Sea cual sea el título, la película sigue estando ambientada en Halloween, y una vez más gira en torno a un grupo de jóvenes que llega a Hull House y se enfrenta a la reina de los demonios, Angela (cuyo nombre, por cierto, nunca es pronunciado en la película y a quien ninguno de los personajes parece conocer).

La novedad en todo caso consiste en que, en esta ocasión, no es una fiesta clandestina lo que lleva a los jóvenes al recinto de los demonios, sino su necesidad de buscar un escondite de la policía tras un tiroteo en un badulaque. Dicha escena, aparte de ser en verdad inesperada (por lo descabellado de todo), es uno de los pocos momentos destacables de la cinta. Por desgracia el conjunto está bastante por debajo de las dos entregas anteriores; la película tiene algunas buenas ideas cuyo desarrollo se ve lastrado por unas secuencias de miedo bastante pobres, un erotismo hortera, un humor la mayoría de las veces bastante zafio y un villano muy poco creíble como amenaza real, pero sobre todo, por un acabado tremendamente amateur que se nota en errores de montaje insólitos (secuencias que duran segundos divididas para intercalar escenas evidentemente mucho más largas), efectos especiales baratos, una sonrojante secuencia animada de créditos iniciales digna de una serie de televisión de tercera fila y una estética en general bastante plana, sin el cuidado imaginario de Halloween ostentado por las dos primeras entregas. No es casual que los momentos que parecen mejor rodados (básicamente, la aparición de Angela por los pasillos de la casa) sean, al igual que en la segunda parte, metraje reciclado del original. De hecho, el guionista de esta película, Kevin Tenney (director de la primera parte) reconoció una vez en una entrevista que la película se veía mejor en papel que lo que finalmente llegaron a rodar.

Algunos de los elementos clásicos de la saga vuelven a hacer su aparición, como la infaltable secuencia de baile de Angela, nuevamente encarnada por Amelia Kinkade. Ella es también la única que tiene algo de gracia del elenco principal y que al menos inyecta con sus apariciones algo de vida en lo que por lo demás es una muy genérica producción. Por supuesto no podía faltar un elemento erótico-demoníaco acorde con la saga; si en las primeras dos películas teníamos el truco del lápiz de labios, aquí tenemos a Angela haciéndole una felación a una pistola para succionarle las balas. En cuanto al resto del elenco, todos son bastante convencionales y ninguno es realmente destacable, salvo quizás Vlasta Vrana, un prolífico actor de origen noruego reducido aquí a un papel secundario de detective-a-punto-de-retirarse. Vrana es, de hecho, bastante bueno en esta película, aunque su personaje no tiene lo que se dice un gran peso.

El desenlace, a pesar de un “truco final” algo vergonzoso y que parece decir a gritos que no supieron como resolver el conflicto, es sin embargo curioso: a diferencia de las entregas anteriores, en esta ocasión el final queda evidentemente abierto para una secuela que nunca llegó. Ahora que el remake de la primera parte es una realidad, dicha continuación se ha quedado en nada, así que esta tercera entrega queda como un cierre algo deficiente de una saga que, por lo visto, sólo funcionaba sumida en su contexto de terror cómico de los ochenta. Falta comprobar, en todo caso, si la nueva versión consigue mejores resultados.

1 comentario:

jordim dijo...

Un remake de Rob zombie no le vendría mal a esta saga..