jueves, abril 15, 2010

Reseña: Leyenda urbana 2 (2000)

A diferencia de las otras dos películas que conforman esta tríada de reseñas, Scream 2 (1997) y Aún sé lo que hicísteis el último verano (1998), Leyenda urbana 2 (2000), hasta la fecha único largometraje del compositor John Ottman, decide no explotar la trama abierta por su antecesora y crear una historia independiente utilizando a la primera película únicamente como referencia. Al mismo tiempo existe una cierta mirada irónica a su propia saga que se manifiesta en un alarde de autorreferencialidad claramente inspirado en Scream (1996) y que se nota en la situación que da pie al argumento: una estudiante de cine que decide hacer una película basada en los hechos de la primera entrega, es decir, una cinta de "género" acerca de un asesino que comete sus crímenes inspirándose en conocidas leyendas urbanas. La ficción de repente se hace realidad cuando un psicópata enfundado en una máscara de esgrima comienza a matar a los miembros del equipo de rodaje uno a uno. Nuevamente nos topamos aquí con una clásica estructura de whodunit, ya que la identidad del asesino y el por qué de los crímenes es de lo que va todo el asunto.

Decíamos en anteriores ocasiones que uno de los mayores problemas de esta nueva ola de asesinos enmascarados de finales de los noventa yacía en la necesidad por parte de la película de justificar las acciones del asesino añadiendo un misterio que, la mayoría de las veces, no es tal. En el caso de Leyenda urbana 2 dicho problema se agrava; existe una trama de misterio alrededor de un prestigioso premio de cine (llamado, en un ejemplo de escasa sutileza, el "Premio Hitchcock"), pero dicha intriga es demasiado confusa y argumentalmente caótica. La aparición de un hermano gemelo del prota masculino que sale de la nada es, aparte de inverosímil, innecesaria ya que su personaje no aporta nada a la película más que el aparentemente necesario equilibrio que debe tener la final girl Jennifer Morrison. La trama parece siempre moverse a dos bandas entre los crímenes del enmascarado y la lucha por el premio, pero la conexión entre ambos niveles narrativos está bastante tirada por los pelos, dando como resultado un misterio excesivamente complicado con una revelación final del "plan maestro" del asesino (por supuesto convenientemente explicado por él mismo en un monólogo) muy poco creíble.

Donde sí tiene esta película muy clara su intención es en el camino que daría a la saga: historias independientes que repiten el motivo de "leyenda urbana" de la original. En este caso dicha conexión es un tanto vaga, ya que sólo una de las muertes (protagonizada por un riñón) está inspirada en una leyenda, pero es también una muerte que no tiene nada que ver con la película y que fue una evidente y descarada imposición por parte de los productores para meter un asesinato al principio. Dicho momento (bastante desagradable, por cierto) marca también la pauta en cuanto a la exhibición de violencia, mayor sin duda que en su antecesora pero también gratuita e inconexa, como si la película entera fuese poco más que varias secuencias de muertes pobremente hiladas entre sí por un argumento rebuscado que en ocasiones intenta dar giros hacia la comedia bastante facilones (estereotipos raciales again).

Es la falta de conexión de su narrativa y las grandes lagunas en las que no ocurre realmente nada lo que al final termina pasándole factura a Leyenda urbana 2. De no ser así podría incluso haber sido una continuación interesante de los preceptos argumentales de la primera parte en vez de una pseudo-parodia rematada con un chiste vergonzoso que incluye un guiño (literal) al público. Es una lástima porque la idea de convertir la primera parte de la saga en una leyenda que da inicio a la segunda es buena y daba para un tratamiento mucho más serio que finalmente se ve dañada por una explotación banal de misterios de segunda categoría en un campus universitario, ambiente que nos ha dado en otras ocasiones grandes momentos de este subgénero pero que aquí deja bastante que desear.

1 comentario:

Sr. Delmónico dijo...

La misma basura de la primera. Lo siento, pero yo no puedo ver ni por asomo algo interasante en una película que es una burda calca de las demás (léase nuevos estereotipos ya vistos en Scream y Sé lo que hicieron el verano pasado).

Se me hace tan simple como la primera... qué hay de novedoso en un giro argumental gritado? (aunque no sepas hasta el final quién es el asesino es más que obvio que sabes que eso vte van a estrellar en la cara).

Creo que, personalmente, fue a partir de Leyenda Urbana que este tipo de películas empezó a decaer. Estas dos, o más bien, esta su secuela, iniciaron un burdo movimiento por una cinta sin sentido y sin el más mínimo ápice de lo que se regodean de ser: una película de terror.

En fin.

Saludos.