sábado, diciembre 19, 2009

Reseña: El día de los muertos (2008)

Anunciado como el inevitable remake de la cinta homónima de George Romero, El día de los muertos (2008) suponía también el regreso al cine de terror del director Steve Miner, auténtico mercenario del género en los ochenta y que llevaba años relegado, con pocas excepciones, al mundo televisivo. Fue también una producción con muchos problemas y retrasos que terminó engavetándose por casi dos años hasta que finalmente fue lanzada al mercado doméstico en el 2008, donde recibió una auténtica lluvia de palos por parte de la crítica.

De sobra está decir que, así como El amanecer de los muertos (2004) no era para nada una secuela de la versión de La noche de los muertos vivientes (1990) de Tom Savini, esta película de la que hablamos hoy no tiene nada que ver con el celebrado remake de Zack Snyder, muy a pesar de que ambas cuentan con el actor Ving Rhames como parte del elenco principal. Sin embargo hay aquí una curiosidad: aquellos con buena memoria recordarán que el personaje de Rhames en El amanecer de los muertos intentaba llegar a una base militar donde supuestamente le esperaba su hermano. Pues bien, esta película está ambientada precisamente en una base militar y Ving Rhames interpreta a un sargento de los duros que bien podría ser el hermano gemelo de aquel poli con malas pulgas. Ignoro si esto se debe a una casualidad o es un guiño intencional, y de todas formas lo cierto es que hablamos de una película muy diferente en la que se cuenta el caos generalizado que ocurre en una base militar y un pequeño pueblo cuando se desata una misteriosa epidemia cuyo origen podría deberse a la inescrupulosa mano del hombre.

Dicho esto y tras haberla visto, tengo que reconocer que no es la peor película de zombis que me he echado a la cara, pero tampoco es nada especial. En realidad no es más que otro ejemplo de la tonelada de productos directo-a-DVD que ciertamente han abundado en los últimos años, y se encuentra en un punto medio; no es tan buena como Resident Evil (2002) pero al menos tampoco es tan terrible como Return of the Living Dead: Necropolis (2005). La comparación con estas dos películas viene muy a cuento porque, al igual que ellas, esta nueva versión de El día de los muertos utiliza una estructura similar a la de un videojuego: un grupo de jóvenes con un variado arsenal de armas de fuego viaja de un punto A a un punto B disparando a todo lo que se ponga en su camino para eventualmente enfrentarse a un monstruo final. El elenco en este sentido no podía ser más genérico, con inclusiones tan disparatadas como Mena Suvari o el rapero Nick Cannon, ninguno de ellos creíble como integrantes del cuerpo de marines y mucho menos como los contricantes de lo que sin duda son unos superzombis; aparte de producirse la infección en segundos, los muertos vivientes de esta película son unos monstruos que no sólo corren sino que encima dan grandes saltos y trepan por las paredes y los techos como si nada.

Llegados a este punto ya habréis podido daros cuenta de lo evidente, y es que esta película en realidad no tiene absolutamente nada que ver con el original de George Romero de 1985. Aparte de un muy superficial guiño al zombi domesticado, las dos películas no podrían ser más diferentes, empezando por el nada disimulado hecho de que esta versión ni siquiera transcurre en un escenario post-apocalíptico. Esta película podría haber escogido llamarse de cualquier otra manera y nadie habría siquiera sospechado que fuese un remake de la cinta de Romero, con lo que quizás habría tenido menos publicidad pero, al mismo tiempo, no habría sido tan despiadadamente criticada. Y eso es precisamente lo que me molesta: al ponerle como título El día de los muertos están echándose encima las inevitables comparaciones con la original, y en ese terreno este remake siempre saldrá perdiendo, ya que incluso considerando mi subjetividad en favor de Steve Miner, ambas películas ni siquiera se puede decir que jueguen en la misma liga.

4 comentarios:

Lucksaw dijo...

El día que la vi con 0 expectativas no me resultó tan decadente, incluso la encontré divertida, pero es evidente que está a años luz de esa reimaginación que logró Snyder en 2004.

Muy pero muy pasajera, fumada (zombies-araña? Por favor!) y super olvidable.

Hombre Lobo dijo...

No me molestan las innovaciones a la hora de retratar a los zombis, al contrario, me gusta que se prueben cosas distintas cada vez. Sólo creo que al titular la película como "El día de los muertos" ellos mismos se echaron la soga al cuello.

Sam_Loomis dijo...

Yo creía al principio, cuando apenas se oían noticias de éste remake que iba a ser una secuela de "Dawn of the Dead" 2004, principalmente como mencionas por la aparición de Ving Rhames, pero ya después me di cuenta que era un subproducto directo al DVD que tenía poco que ofrecer, además de una historia supergenérica y la irritable presencia de Nick Cannon.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Hilando fino, uno podria considerar ciertos hechos de esta pelicula como "antecesores" de la de "Dawn of the Dead" de Snyder; a saber el "virus zombie" que provoca la plaga de muertos vivientes. Personalmente, me gusta imaginar que es por culpa del escape de este virus Z que luego se desencadenarian los hechos apocalipticos descritos en "Dawn of the Dead", con quien comparte otro vinculo mas: los zombies rapidos.

Sea como sea, es solo una "idea mia" nada mas. Alo mejor mi mente caprichosa quiere enlazar una historia con otra y lo cierto es que a lo mejor ningun punto de comparacion.

Un saludito y muy bueno el blog!