viernes, julio 08, 2005

Reseña: Resident Evil (2002)

Dicen por ahí que los responsables de Resident Evil (2002), ya en los albores de su proyecto cinematográfico, contactaron al mismísimo George Romero para que escribiera y dirigiera esta cinta basada en el popular videojuego. Romero, al parecer, estaba inicialmente encantado con la idea, pero terminó desechando el proyecto a raíz de las imposiciones de censura por parte del estudio, el cual, como era de esperarse en una película de este calibre, quería orientar la producción a un público compuesto en su mayoría por adolescentes. De manera que los head-honchos hollywoodenses perdieron la oportunidad de hacerse con el trabajo de este genio indiscutible del género para su película, hecho que deja entrever cierta ironía, ya que fue precisamente Romero, con sus zombis caníbales, quien creó la base cultural que inspiraría la ya famosa saga de videojuegos.

Para aquellos que no conozcan dicha saga y por lo tanto no tengan ni idea de qué va esto, aquí está la situación: al parecer, una mano nada inocente sabotea el laboratorio secreto de una maligna corporación (¿cuál no lo es?) llamada Umbrella y libera un arma bacteriológica conocida como el virus T (nombre que proviene, por cierto, de un episodio de Star Trek). Este virus, aparte de ser mortal, tiene la facultad de reanimar los cadáveres de sus víctimas convirtiéndoles en feroces no-muertos que, obviamente, se encargan de transmitir la enfermedad por doquier. De manera que, para evitar el contagio de toda la población, la Reina Roja (super-computadora central de la instalación secreta) decide sellar el recinto por completo y matar a todos los que en él trabajan. Los cabecillas de Umbrella no saben nada de esto (al parecer, por alguna razón que no entiendo, o la base se encuentra incomunicada o la Reina Roja ha decidido voluntariamente dejar a sus creadores en la ignorancia de lo que ha sucedido) y deciden enviar a un equipo de especialistas a abrir el laboratorio (todo tiene nombre aquí; el dichoso lugar se llama La Colmena) y averiguar qué sucedió exactamente. A partir de aquí, ya se lo pueden imaginar.

Por mi parte, nunca he sido un jugador de Resident Evil, y por ello no puedo hablar de la fidelidad de esta adaptación de Paul W.S. Anderson (quien ya había dirigido una película basada en una popular serie de videojuegos, ¿adivinan cuál?) para con su homónimo lúdico. Sin embargo, sí puedo hacer varios comentarios en cuanto a la fidelidad de esta película para con toda una tradición cinematográfica de la que el juego mismo es deudor. En este sentido, debo decir que la cinta hace bastante honor al género e intenta, si bien no con la contundencia deseada, satisfacer a los adeptos a los cadáveres andantes. ¿El resultado? Por un lado, positivo; Resident Evil, como sabrán, salió poco antes de 28 días después (2002), y entre las dos resucitarían el cine de zombies no-paródico, permitiendo así, entre otras cosas, el regreso del maestro Romero al lugar que le corresponde: la cartelera. Pero por otro lado, no me abandona la sensación de estar ante lo que pudo haber sido una auténtica joya y que al final resultó ser una medianía fácilmente consumible y, sobre todo, olvidable. En cuanto a qué es precisamente lo que le falta, la respuesta de la mayoría de los críticos y cinéfilos ha sido la misma: más violencia, más sangre, más zombis, más gore y sobre todo, más desesperación, ese ingrediente apocalíptico que está por encima de los héroes y que da la auténtica sensación de horror que caracteriza este tipo de películas. Al final, parece ser que el bueno de Romero tenía razón después de todo.

Y es que, a decir verdad, en este apartado se queda bastante floja. Todo lo demás tiene respetables aciertos, como el elenco (especialmente Milla Jovovich y Michelle Rodríguez, cuyos personajes tienen una relación pseudo-lésbica que a mi, lo confieso, me ha resultado atractiva), los efectos especiales y una ambientación en ocasiones magnífica. Para muestra la imagen final, literalmente calcada del cine de Romero y que da pie a la secuela, Resident Evil: Apocalypse (2004). La aparición de los primeros zombis está bastante lograda, ya que va siendo gradual y por lo general tensa, como debe ser. La Reina Roja, esa entidad perversa que se convierte en el principal enemigo y obstáculo de los protagonistas, tiene a mi parecer algunas de las mejores líneas de diálogo (“yo no dejo nada al azar”), e incluso el pequeño “misterio” de la película acerca de quién es Alice (el personaje de Milla Jovovich, que pierde la memoria al principio de la cinta y luego la va recuperando gradualmente) y por qué exactamente vive en la casa bajo la cual se esconde La Colmena tiene algún que otro momento bueno. Pero una vez más, con sus limitaciones sanguinolentas y su escaso coraje a la hora de llevar las situaciones al límite, es difícil no quedarse con la idea de que no se está realmente ante una película de terror, sino ante un filme de acción veraniego que, ocasionalmente, tira unos cuantos zombis a la pantalla. Aún no he visto la segunda parte, pero me han dicho que está aún más inclinada hacia ese lado. Siendo así, no veo como pueda elevar a esta saga de no-muertos a una categoría mayor que la media.



[Nota: por si acaso no lo recuerdan, la anterior película de Paul W.S. Anderson basada en un popular videojuego fue Mortal Kombat (1995). Cosa curiosa es que su última producción, Alien vs Predator (2004) también vio la luz como un videojuego hace ya varios años (ojo, primero lo hizo como cómic). Anderson tampoco es un novato a la hora de mezclar horror y ciencia-ficción; en 1997 dirigió una película con Sam Neill y Lawrence Fishburne llamada Event Horizon, que mezclaba ambos géneros, si bien no de forma muy destacable]

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por cierto: Alien vs. Predator, obviando a la negra (indigna y nada creíble como sucesora de Arnold, el de Predator), fue una agradable sorpresa para mí, sobre todo en lo que respecta al guión. Confieso que, cuando fui a verla, temía que Predator se quitase la máscara y apareciese Jean Claude Van-Damme diciendo "!Soy yo!" Pero no. Lo de las pirámides como ranchos ganaderos me pareció genial, y hasta concatenado con la película inicial.
Rolando. 3 de 5 para AVP.

Noel dijo...

Paul W. Anderson dirigió hace ya mucho tiempo "Shopping", una con Jude Law que no estaba nada mal. A partir de ahí, todo cuesta abajo...

Lino dijo...

Sobre la fidelidad de la adaptacion, la pelicula no tiene NADA que ver con el video juego. NADA. Ningunos de los personajes estaban en el juego. El hive y el red queen es todo inventado. Obviamente estos tipos quisieron hacer una pelicula de teen-accion con zombies y ponerle ''RESIDENT EVIL'' logrando un 'CASH-IN'facil.
Detesto la peliculas basadas en video juegos. Por ahi hay rumores de una pelicula de Metroid dirigida por John Woo, ya me imagino la basura que viene...

Eki dijo...

Pues a mí Event Horizon me gustó bastante.

MonoRojo dijo...

Me dejo bastante desencantado la verdad, ya que si soy un fan acérrimo de la saga de Resident Evil y prácticamente me he jugado todos sus capitulos, porque lo único que toma de la historia original es el título, el nombre de la corporación, el virus y la ciudad donde esta construido dicho laboratorio y unos cuantos monstruos producto de la experimentación genética que se llevaba a cabo, lo demás a nivel argumental y desarrollo de personajes esta medianamente bien y se que pudo haber conseguido mucho más y realmente destacar, por cierto concuerdo contigo, le falta más gore....