sábado, septiembre 19, 2009

Reseña: Mutants (2009)

Parece ser que ahora le ha tocado el turno a los franceses a la hora de llevar a la pantalla el tan mentado Apocalipsis zombi. Tras el estreno en varios festivales del cortometraje Paris by Night of the Living Dead, que muchos seguramente ya habréis visto, y esperando el estreno de La horde (2009), nos llega la cinta Mutants (2009), que leo por ahí se ha publicitado como el primer largometraje galo dedicado por entero a la temática de lo zombi. La verdad es que desconozco la veracidad de dicha afirmación y tampoco es que me interese mucho averiguarlo. El caso es: ¿merece Mutants un puesto de honor en la abultada filmografía de cadáveres ambulantes de los últimos años? A decir verdad, la cinta muestra oficio en numerosas ocasiones, pero en general es poco más que un cúmulo de topicazos sacados de historias similares, y mucho me temo que funcionará más bien como abreboca en espera de otras películas más rompedoras o arriesgadas.

Mutants escoge, por cierto, la variante de zombis vista en 28 días después (2002), de Danny Boyle, con pocas diferencias más allá de un par de detalles interesantes. Como en aquella, se trata de un grupo de sobrevivientes que buscan refugio del caos creado por un misterioso virus que convierte a los infectados en veloces y casi imparables máquinas de matar. En medio de la huída, una joven paramédica y su novio toman refugio en un gigantesco y abandonado hospital (o al menos parece un hospital, la verdad es que no queda claro lo que es) para esconderse de las hordas de contaminados mientras esperan recibir ayuda. Esta claro que el tema no brilla precisamente por su originalidad, pero tiene un par de elementos interesantes que no deben ser desdeñados fácilmente. El primero de ellos es que esta película comienza directamente con el Apocalipsis desatado, prescindiendo de contarnos el descubrimiento y propagación de la plaga. La decisión de contar la historia in media res es un gran acierto teniendo en cuenta que tras más de cuarenta años del estreno de La noche de los muertos vivientes (1968), el tema de la infección zombífila ya está presente en nuestro imaginario colectivo y no es necesario situar al espectador.

Otra innovación de Mutants está en la naturaleza del virus, que va convirtiendo a la víctima al salvajismo caníbal de forma gradual, a diferencia de la anteriormente citada película de Danny Boyle en la que las exigencias del guión en cuanto a acción determinaban que el contagio se produjera en segundos. A través de este cambio, la película francesa intenta crear un drama entre los personajes al ver como poco a poco el otro va perdiendo su humanidad. A nivel dramático es interesante ya que juega con la sensación de esperanza por parte de los personajes de que el dilema por el que pasa su ser querido pueda tener una cura. Por desgracia este tema en particular no se toca más que tangencialmente. Otra cosa que la película deja entrever es que el virus causante de la plaga va mutando constantemente (de ahí el título) y que cada "zombi" es más poderoso que el anterior, hasta el punto de deformar su apariencia física convirtiendo al sujeto en un engendro poco menos que infernal.

Con semejantes detalles, es una lástima que la película haya optado al final por un desarrollo tan convencional y trillado. Todos los clichés habidos y por haber de las películas de cadáveres ambulantes están presentes aquí, por lo que la cinta llega a aburrir en determinados pasajes debido a saber exactamente lo que va a pasar, con pocas posibilidades de equivocarnos. No ayuda tampoco que los personajes estén muy poco desarrollados y sus personalidades sean bastante supérfluas e intercambiables. Estéticamente es, eso sí, muy atractiva (a pesar de una cámara temblorosa en las escenas de mayor acción que hacen que nadie entienda lo que está pasando), pero esto no es más que un intento de dotar a la película de un estilo y look propios que, sinceramente, hemos visto con mayor eficacia no sólo en 28 días después sino también en cintas injustamente vilipendiadas como Resident Evil (2002).

Lo mejor de Mutants, sin duda, es el final, cuando se desata todo el caos preparado durante el resto del metraje. Para este momento los zombis parecen orcos (no es broma: en verdad recuerdan a los orcos de Peter Jackson) y la película se deja llevar por un salvajismo en el que no escatiman un gran derroche de casquería. Personalmente, me parece una película interesante con algunos momentos destacables, pero que en el fondo es más de lo mismo y no se aparta del camino seguro, con lo que el resultado final es intrascendente. Los pocos puntos novedosos que ostenta al principio ni siquiera son explorados más adelante, así que yo recomendaría esta únicamente para aquellos forofos furibundos de lo zombi que no puedan dejar pasar ni una de dicho subgénero. Poco más.

3 comentarios:

Davo Valdés dijo...

Vi el corto hace poco en el cine y me llamó la atención. Espero verla pronto para poder opinar más.
Por lo mientras, gran reseña.

Lucas dijo...

Como estas? Soy Lucas Robledo... tenia el blog LucasRobledoCine, y despues YakuzaHorror, pero me decidi y encare un proyecto un poco mas ostentoso. Estoy comenzando con el blogroll, pero queria poner solo sitios que realmente leo y me gustan, y el tuyo es uno.
Te gustaria intercambiar links?
Mi sitio es celuloidemutante.com.ar.

Si es asi, y no te molesta, mandame un ok a lucasrobledocine@hotmail.com, y pasame tu url, asi hago todo de una.

Mil gracias, y suerte!

Almas Oscuras dijo...

Es una lástma. Tenía muchas esperanzas depositadas en esta película. En fin...

saludos