miércoles, septiembre 09, 2009

Reseña: My Bloody Valentine (1981)

Debido al hecho de que crecí durante los años ochenta, es lógico que sienta un afecto nostálgico hacia varios de los slashers que aparecieron entonces bajo la gigantesca sombra de Halloween (1978) y su hijo bastardo, Viernes 13 (1980). Sin embargo, cuando se observa dicho fenómeno con cierta perspectiva, es inevitable darse cuenta de que la mayoría de estas producciones no pasaban de ser meros clones mal diseñados del primer gran éxito de John Carpenter; el sub-género de asesinos misteriosos trajo en general películas bastante pobres que muy a menudo se valían de recursos muy baratos que hoy en día serían imperdonables. Más allá del efecto puramente nostálgico, si alguna de estas películas es recordada hoy en día es (o al menos debería ser) por tener algo especial. La cinta canadiense My Bloody Valentine (1981) es uno de esos ejemplos de slashers eficientes, no tan nefastos como la mayoría y con un par de cosas a su favor.

La cinta participa del ya hoy famoso recurso de ambientar las matanzas del asesino en una festividad específica (en este caso el Día de San Valentín) y su desarrollo es bastante arquetípico, si bien con algunas ligeras diferencias. La película, para empezar, desecha el acostumbrado rollo adolescente para incluir un elenco de jóvenes adultos pueblerinos en un ambiente bastante logrado. Los integrantes del elenco realmente se sienten como gente de pueblo, y para variar la película está dotada de un argumento interesante y no es simplemente una concatenación de escenas violentas entrelazadas con diálogos. Realmente hay una historia detrás de lo que ocurre y es algo que se agradece. Al igual que en la mayoría de estas películas, casi todas las muertes ocurren en una misma noche, cuando el silente asesino vestido de minero y con pica al hombro se dedica a despachar a todos aquellos que cometen el error de celebrar el día de los enamorados. Los personajes (cosa rara en este tipo de producciones) son agradables y tienen un carisma más allá de servir de mero pasto para las apetencias sangrientas del público. El clímax transcurrido en la mina está muy bien realizado, y es de hecho una de las mejores secuencias de la película al mantenerse dentro de los límites de lo verosímil: aquí los personajes no se enfrentan al asesino más que lo estrictamente necesario para poder huir. La revelación final, si bien un tanto predecible y tirada de los pelos, es al menos lo suficientemente discreta para no chirriar demasiado, y la película incluso se permite el lujo de dejar abierta la posibilidad de una continuación que por supuesto nunca llegó.

Su principal inconveniente, sin embargo, tiene que ver con un problema común en la mayoría de estos productos durante dicha década, y es que el sistema de censura realizó severos cortes a la película omitiendo la mayoría de las escenas de violencia que mostraban, entre otras cosas, el sobresaliente trabajo del creador de efectos especiales Tom Hoerber, sin los cuales la cinta pierde gran parte de su fuerza y se convierte en un ejemplar un tanto blandengue. De haber lanzado la película tal como se había realizado, hubiese tenido un impacto mucho mayor y sería recordada hoy en día como un clásico entre los relatos de carniceros de esta década en particular.

Por fortuna, el reciente remake en 3-D que se ha hecho de esta película trajo la feliz consecuencia de que Lionsgate adquiriera los derechos de la original y sacara una edición "Unrated" en la que recupera todas las grandes escenas gore que originalmente tuvieron que ser eliminadas para su lanzamiento. Esta edición, en el caso de que podáis haceros con ella, es absolutamente recomendable y eleva My Bloody Valentine a la categoría de uno de los pocos slashers ochenteros fuera de las sagas más populares (es decir, aquellas con máscara de hockey o guante de cuchillas) que realmente valen la pena.

6 comentarios:

francisco (ollonois) dijo...

otra de las mejores de ese periodo es El asesino de Rose Mary (The prowler)... que tal esta The burning...? y Sabe que estas sola...?

Sr. Delmónico dijo...

sí, la verdad es que es muy interesante esta película, ignoraba que era canadiense (hay productos canadienses que regularmente nos asombran), incluso, es habitual que la pasen en dos épocas del año por aquí en México por los canales Golden Choice y Golden Choice 2, para fechas de Halloween y para el Día de San Valentín. Recomendable si se quiere ver entretenimiento que al final no nos resulte barato.

En cuanto al comentario de Francisco de El asesino de Rose Mary, personalmente, no creo que sea de lo mejor, la trama me pareció rebuscada, por no decir tonta.

Saludos.

Hombre Lobo dijo...

Sr. Delmónico, si no ha visto la versión "Unrated", échele un vistazo. Le juro que cobra una nueva dimensión.

programas varios dijo...

Se parecen mucho, pero a mi me encantan todas!

francisco (ollonois) dijo...

que tal esta Sleepway camp...?

Zombidromo dijo...

Esta fue de las primeras que me acerco y sembro el gusto por los slashers, junto con Terror train y viernes 13, espero encontrar esa version unrated algun dia tambien me interesa mucho y lo unico bueno que trajo el remake fue el 3D que otras peliculas ya quieren copiar tambien Piraña, halloween 3d y The ring 3D aghhh