miércoles, julio 29, 2009

Reseña: Jason Goes to Hell (1993)

Recuerdo todavía la emoción que fue para mí en su momento el estreno de Jason Goes to Hell (1993), ya que para ese entonces por fin tenía la edad suficiente para ver en un cine alguna entrega de la saga de Viernes 13. Viéndola de nuevo hoy en día, es fácil darse cuenta de que, a pesar de que tanto el título como la publicidad aseguraban que esta novena parte era el auténtico capítulo final (sí, otra vez), en realidad se trataba de un nuevo comienzo; la Paramount había cedido a New Line Cinema los derechos de explotación de su lucrativo personaje (es por eso que esta y entregas posteriores no ostentan el nombre Viernes 13 en el título), y los nuevos jefazos buscaron renovar por completo la saga al mismo tiempo que le devolvían varios de sus elementos originales, empezando por la presencia como productor de Sean S. Cunningham, director del Viernes 13 (1980) original.

Aparte de esto, y envalentonados sin duda por el éxito de la saga de Pesadilla en Elm Street, New Line Cinema convierte su primera entrega en una película que comienza de una forma bastante auto-referencial e irónica, en la que a Jason le tienden una trampa (con suculenta carnada incluída) para literalmente volarle en pedazos antes de transcurridos los primeros cinco minutos de la cinta. A partir de aquí el guión toma un camino sorprendentemente distinto en el que aquel que hasta entonces había sido un asesino convencional aunque "zombificado" es reconvertido en una especie de entidad demoníaca capaz de pasar de un cuerpo a otro en una suerte de posesión ultraterrenal (habilidad que nunca hasta entonces había demostrado tener). Pero contrariamente a lo que se pueda creer a simple vista, el aspecto sobrenatural de la película está bien llevado, muy a pesar de evidentes gazapos y agujeros argumentales que, por suerte, la cinta sabe compensar bastante bien.

Los compensa entre otras cosas en el apartado de violencia. Esta es, de hecho, una de las entregas de Viernes 13 más sangrientas de todas, y el rojo (y negro) líquido vuela por los aires de forma bastante generosa. La historia, que muestra incluso a otros miembros de la familia Voorhees, da bastantes tropiezos en ocasiones, y en general la película es inferior a otras entregas más "básicas", pero eso sí, está a años luz de la abominable entrega transcurrida en Nueva York. Teniendo en cuenta que el director, Adam Marcus, era un novato en este negocio, su trabajo es bastante sobresaliente, sobre todo en lo que respecta a una gloriosa escena en la que Jason, ataviado con uno de sus nuevos cuerpos, ataca un restaurante en una secuencia digna de los tiempos de John Carpenter.

El único problema real de la película, uno que por desgracia le resta varios enteros, es que el Jason que todos conocemos no aparece más que en los primeros cinco minutos y los últimos diez, lo que no sólo desperdicia la presencia del siempre inmenso Kane Hodder, sino que encima se siente un poco como un timo. En este sentido, la trama sobrenatural del Jason usurpador de cuerpos es, si bien una agradecida innovación a nivel de argumento, el talón de Aquiles de esta novena entrega. Es este hecho el que me hace tener las mayores reservas a la hora de dar a Jason Goes to Hell un puesto alto en la apreciación general de la saga.

Y claro está, la imagen final, que por supuesto no develaré aquí para aquellos que no hayan visto la película, es, sin duda alguna, un auténtico chiste que remata una cinta que no es lo que se dice muy seria. Sin embargo aquí reconozco mi parcialidad, ya que puedo aseguraros que en el momento en que dicha imagen se vio en el cine, causó una enorme impresión y una gran expectativa por lo que prometía ser el deathmatch del siglo, uno que lamentablemente todavía habría que esperar durante una década.


Importante aclaratoria: tras haber reseñado ya la saga de Viernes 13 en su totalidad y haber obtenido de ella una nueva perspectiva, he hecho algo que no se había perpetrado antes en este blog: he reescrito una reseña y modificado (un tanto) su sentencia inicial. He aquí, por lo tanto, la reseña "redux" de Jason X (2001).

6 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

Buen flog. Te sigo. Muy buenas reseñas.

Jopkinxxx dijo...

A pesar de la emoción que me transmitió ver esta cinta del grandulón enmachetado, no la ví en el cine. Deje pasar su salida en Betamax, en VHS... y fue hasta el DVD en que recordé que algún día fuí presa de la publicidad que en su tiempo la envolvió. Obvio que mis expectativas eran bajas, y más al ya haber visto sus antecesoras. No puedo imaginar que ese final terminara siendo algo... bueno, sería un spoiler pues no encuentro otra forma de escribirlo. A final de cuentas hubiese querido verla en su tiempo y disfrutar de las palomitas y los refrescos. Cómo no.

Sr. Delmónico dijo...

Hasta cuando, hasta cuando almas infernales se nos entregará una película de Jason que nos deje satisfechos? no pido una obra de arte, aunque sería lo lógico, sino más bien algo que me enganche, que cuando la recomiende mis amigos no se caguen de la risa y me llamen a ponerme serio. Será que sí tengamos que esperar otra década?

MonoRojo dijo...

Completamente en desacuerdo, si bien ofrece una renovación a nivel argumental y un mejor apartado técnico no cubrio mis expectativas por lo que como siempre digo y dire me quedo con las 4 primeras, no me agrada la idea de una entidad demoniaca que controla y le brinda inmortalidad a mi asesino favorita, aquel que debio quedarse descuartizado en aquella cabaña de Cristal Lake

Hombre Lobo dijo...

A mí el giro sobrenatural que esta película toma me gusta, a decir verdad. Lo único negativo que ello trae, en mi opinión, es lo poco que sale (realmente) Jason en esta película. Si hubiese tenido una mayor presencia, estaríamos hablando de una cinta mucho más sobresaliente.

Evidentemente, las cuatro primeras partes de la saga tienen un tono distinto mucho más anclado en la realidad, pero si bien no discuto su efectividad como entradas icónicas del slasher film (la cuarta parte me sigue pareciendo la entrega más sólida a nivel de cine de terror), no puedo decir que sólo con esas me quedaría. Al contrario; me parece que lo más interesante de "Viernes 13" (y lo que la diferencia de otras sagas de terror) es la cantidad de caminos diferentes que toma a partir de una misma idea, algo que puede no siempre haber sido hecho de una forma eficaz (ahí están las entregas pobres como "El nuevo comienzo" o "Jason toma Manhattan" para demostrarlo) pero sí que nos han dado grandes momentos como "Jason vive" o "La nueva sangre", o la para mí MUY reinvindicable "Jason X".

Incluso esta de la que hablamos ahora me parece una película digna de ver y apreciar. Vamos, lo que quiero decir es que si "Viernes 13" se hubiese quedado en las primeras cuatro películas y ya está, difícilmente estaríamos hablando de ella hoy en día. La mejor prueba de eso la podemos ver si nos fijamos en lo que, en el fondo, es el reciente remake de Marcus Nispel: un sub-producto sin imaginación destinado únicamente a reciclar todos los clichés del slasher paleto de toda la vida, sin absolutamente nada que aportar.

Ya veremos cuando el año que viene salga la "parte 2 redux" y tengan una oportunidad otra vez.

Saludos a todos y gracias por comentar.

MonoRojo dijo...

oh no de verdad sale parte 2? fatal... lo de los diversos caminos que toma la saga tienes razon, porque como dices no se estaria hablando de ella a estas alturas, por cierto que no conoceria a jason de no ser por la sexta entrega que fue la primera que vi... se merecen su lugar, aunque esta con jasonX, jason vs freddy y el "remake" no son mucho de mi agrado, merecera pues otro visionado más de mi parte, pero lo de las primeras 4 partes es un gusto personal y una manía que tengo con el viejo jason, de todos mi asesino favorito