domingo, enero 31, 2010

Reseña: The Gravedancers (2006)

Otra de las películas de la primera edición del After Dark Horrorfest, The Gravedancers (2006) es el más reciente largometraje de Mike Méndez, un director no muy publicitado pero con un estilo bastante reconocible y que sin duda se merece una mayor difusión. Esta película es a mi juicio una de las mejores que han pasado por el antes mencionado mini-festival, e incluso la considero abiertamente una de las interesantes de su respectivo año, al menos muy por encima de Los abandonados (2006), que fue la que finalmente se ganó el premio del público. La película fue también un proyecto muy ambicioso para Méndez, que planeaba convertirla en la primera parte de una trilogía que nunca llegó a realizarse.

The Gravedancers va de tres amigos que, tras coger una borrachera tremenda después del funeral de un antiguo compañero de juergas, terminan bailando sobre tres tumbas de una sección abandonada del cementerio local. Por desgracia, debido a esta profanación comienzan a ser acosados violentamente por los fantasmas de aquellos allí enterrados, quienes por una nefasta casualidad fueron en vida terribles asesinos y no parecen haber perdido el gusto por la sangre a pesar de estar muertos. Sin embargo, y a pesar de que tiene un comienzo muy serio y oscuro, la película es en realidad una comedia, aunque sin duda una poco convencional. Es, por decirlo de alguna manera, lo que hubiera sido Los cazafantasmas (1984) si hubiese tenido la clasificación R. De hecho es compañera en espíritu de The Frighteners (1996), de Peter Jackson, aunque con menos tendencia al cartoon y más hacia los horrores de feria. Los fantasmas aquí son graciosos, pero no por ello menos letales, y su peligrosidad no está reñida con un diseño abiertamente basado en los típicos espectros de parque de atracciones.

Los elementos cómicos de la película son, eso sí, graduales; algunos de los ataques de los fantasmas son crueles y despiadados (sobre todo en cuanto al que le toca soportar a la chica), pero a medida que se acerca al desenlace la película se va haciendo cada vez más ligera. El clímax final es completamente cómico, con los protagonistas recibiendo la ayuda de unos investigadores de lo paranormal que no pueden ser más caricaturescos (una de ellos está, de hecho, claramente inspirada en la Velma de Scooby-Doo). Es este tono desenfadado y divertido la verdadera naturaleza de la cinta, lo que pone en evidencia momentos como la primera escena, la cual no tiene nada que ver con el resto de la película y que fue impuesta por los productores (ni siquiera fue dirigida por Méndez), que exigían que alguien muriera al principio para que el público supiese que estaba viendo una peli de miedo.

Así que si no habéis visto las películas del primer After Dark Horrorfest no pasa nada, pero al menos podéis echar un vistazo a The Gravedancers, una que ciertamente se merecía un trato mejor, o al menos el estreno comercial dedicado a la ganadora de dicho certamen. Advertidos quedáis, sin embargo, de que el cambio de discurso horror-comedia puede ser un tanto difícil (de hecho esto es algo que he apreciado con un visionado posterior, ya que la primera vez desconocía la obra de este director y por lo tanto me costó más aceptar dicho salto), pero no me queda duda de que vale la pena, al menos dentro de lo que el Horrorfest puede llegar a ofrecer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

no entiendo xk pones esta pelicula en la categoria de comedias de terror......