martes, enero 05, 2010

Reseña: Teeth (2007)

Una de esas películas que he tardado demasiado tiempo en ver es Teeth (2007), pequeña producción independiente de terror Sundance (esto literalmente; fue en dicho festival donde se presentó por primera vez) escrita y dirigida por Mitchell Lichenstein, y dedicada a jugar de forma bastante cruel con algunas fobias típicamente masculinas. Es también una película de difícil clasificación, lo que quizás explica el hecho de que los muchos ejemplos de material publicitario que ha tenido parecen meterla en distintos géneros de forma bastante arbitraria (ojo al póster italiano y su gloriosamente machista tagline), aunque ninguno de ellos es capaz de definir la película en su totalidad.

El argumento del que parte es probablemente lo que más conozcáis de la película en sí: una joven defensora de la virginidad descubre, de la peor manera posible, que su vagina tiene dientes. Dicha premisa es por supuesto un giro macabro al viejo concepto misógino de la vagina dentada, que siempre ha sido sólo una metáfora visual para definir la figura de la mujer dominante, pero que aquí es presentado de forma literal. Nunca se nos explica abiertamente la causa de este fenómeno, aunque varios planos nos muestran de forma poco sutil que la casa de la protagonista queda cerca de una planta nuclear. Eso sí, el tema está desarrollado de forma bastante gradual y poco explotativa (de hecho, el primer ataque real de la vulva castradora no se da hasta después de transcurrida más de media hora de película), siendo mucho más importante la sátira que hace del escaso conocimiento que se tiene de la sexualidad femenina, ignorancia principalmente estimulada por una sociedad puritana para la cual la actitud sexual de un hombre y una mujer tienen “naturalmente” que ser diferentes.

En virtud de esta idea, uno de los grandes aciertos de la película es la protagonista: debido a su temática, lo fácil hubiese sido ridiculizarla o hacerla ver como una hipócrita, pero la cinta evita esto exitosamente al hacer del personaje una chica genuinamente adorable, presentando sus acciones pero sin juzgarla ni poniendo en duda su sinceridad, logrando así poner al público de su lado aunque sea por el hecho de que los personajes masculinos son, mayoritariamente, retratados de forma muy negativa. A pesar de esto, no es una película hembrista como muchas veces se ha comentado. El blanco de su sátira no es el género masculino, sino la obsesión por la virginidad y la reciente alza del movimiento pro-abstinencia entre los jóvenes, tema que quizás sea demasiado americano para ser apreciado correctamente fuera de su país de origen. Resultan muy interesantes en este sentido las puyas que la película lanza a la regresión educativa que se está sufriendo en algunos sectores de Estados Unidos en cuanto a temas de educación sexual y biología en general, hechos que la película destaca de forma muy clara.

Sorprende además lo bien dosificado que está el humor, muchas veces de forma obvia en lo que se refiere a la castración pero también en aspectos más sutiles como el personaje del hermanastro, cuya fijación sexual tiene mucho que ver con un trauma sufrido en su niñez. Es por esto que en ningún momento se siente que la película pare en seco para convertirse en comedia, simplemente lo es desde el principio, y es curioso como su truculencia es efectiva a pesar de ser poco gráfica; evidentemente, nunca vemos la vagina de la chica cortar un pene, pero eso no nos impide retorcernos de grima en determinados momentos.

En definitiva, si os pasó como a mí y dejásteis pasar esta película antes, echarle un vistazo. Teeth es una muy buena comedia de terror que, precisamente por extravagante, no debería perderse nadie.

7 comentarios:

Caque dijo...

Totalmente de acuerdo. Y la protagonista se me pareciò muchísimo a Ana O Callaghan. ¿A ti no?

Cinemagnificus dijo...

Pues habrá que verla.

Illo, hiciste reseña de Zombieland? Es que no la he encontrado en las de reseñas de comedias de horror.

La vi hace poco y la verdad es que me harté de reír. Es muy digna, con un sabor ochentero que me encantó. Para mi tiene un nivel muy aceptable. No sé que te pareció a ti. Saludos.

Sir Laguna dijo...

Que si se demoro?!!! yo juraba que usted ya la habia visto!!!


Me traduce el tagline por favor?

Hombre Lobo dijo...

Caque: no lo había pensado, pero ahora que lo dices... joder.

Cinemagnificus: todavia no la he escrito. Tengo que darle más vueltas todavía.

Sir Laguna: efectivamente, tardé demasiado en verla. Esta fue una de esas que nunca llegaron a salas de cine aquí y por lo tanto se me pasó en su momento. En cuanto al slogan del cartel, este dice "El sueño de toda mujer, la pesadilla de todo hombre". Vamos, que ya sabemos que toda mujer en realidad quiere castrar a quien se le ponga a tiro.

Saludos

Jon Heiner Diaz dijo...

Yo muero de ganas por verla, y nada que llega a Cines en Colombia, ni mucho menos en formato casero, mi paciencia se agota.

Saludos Hombre Lobo, sigo mucho tu blog.

al norte por el noroeste dijo...

Enhorabuena por vuestro blog, gracias por acercarnos estas películas de género tan ninguneadas. Os invitamos con mucho gusto a que visiteis nuestro blog, perfectamente compatible con el vuestro: Al norte por el noroeste

Saludos!

Rainbow in the dark dijo...

Vagina dentata!!!! Interesante película, aunque se hace un poco pesada. Lo mejor es el final, cuando decide disfrutar de su "don"