sábado, enero 23, 2010

Reseña: Halloween 4 (1988)

Esta cuarta entrega de la saga iniciada por Halloween (1978) es considerada por muchos como una de las mejores secuelas del clásico de John Carpenter. Ciertamente fue aquella que devolvió la saga al camino antes trazado y en el que los fanáticos del slasher deseaban seguir: las andanzas del asesino Michael Myers como centro de la trama. Lo interesante además es que Halloween 4: El regreso de Michael Myers (1988) fue también la primera entrega de Halloween realizada sin la colaboración de Carpenter, quien no estaba interesado en continuar por la senda del asesino enmascarado. Finalmente, esta nueva película también inicia una trilogía temática con las partes quinta y sexta que se centra ya no en Laurie Strode (ausente a partir de esta entrega) sino en su hija, Jamie Lloyd.

Lo más sorprendente de Halloween 4 es lo efectiva que resulta teniendo en cuenta que fue una producción realizada a toda prisa: el guión, de hecho, fue escrito en sólo once días para evitar la huelga de guionistas de ese año, lo cual explica que el argumento sea poco elaborado, lleno de agujeros y que pase de explicar muchas cosas que merecían al menos cierta aclaración. La película también reescribe en cierta forma el final de la segunda parte, en el que tanto Myers como el doctor Sam Loomis morían en una explosión. Ahora parece que ambos, contra todo pronóstico, han sobrevivido, sólo que el doctor lo ha hecho con horribles quemaduras en su rostro y Myers ha permanecido en coma durante diez años, despertando finalmente al enterarse de que tiene una pequeña sobrina que habrá de convertirse en su nuevo objetivo. La película nunca da grandes explicaciones acerca de por qué Myers despierta o los motivos del vínculo telepático que le une con su sobrina, pero ya deja bastante claro que nuestro asesino es más que un ser humano común y corriente. Con todo y eso, los aspectos sobrenaturales de Halloween 4 son bastante sutiles, y la película se mantiene sorprendentemente fiel a sus esquemas iniciales, especialmente teniendo en cuenta los giros disparatos que sus dos sagas contemporáneas (Viernes 13 y Pesadilla en Elm Street) estaban teniendo para ese entonces.

El director Dwight H. Little, a decir verdad, mantiene el espíritu del original de Carpenter al hacer una película poco gráfica en cuanto a violencia (el par de secuencias gore fueron introducidas posteriormente a petición del estudio por el creador de efectos especiales John Carl Buechler, y desentonan con el resto de la cinta) y centrada más bien en el suspenso que crea la imagen de Myers como amenaza. Uno de los mejores momentos de la saga, por ejemplo, se da en la escena en la que Loomis y Myers se encuentran en la estación de gasolina. El doctor sigue siendo uno de los mejores personajes, un capitán Ahab carismático que por lo visto nunca está justo cuando más se le necesita. El resto se podría decir que es bastante convencional, con nuestro asesino despachando a la buena gente de Haddonfield que esta vez se ha armado hasta los dientes para dar caza a su enemigo. Y repito, a pesar de que todo esto lo hemos visto antes y que muchas situaciones no son explicadas, la película es tan efectiva que fácilmente se perdonan sus ocasionales fallos. Resulta sorprendente, entre otras cosas, que la introducción de un niño en peligro en la trama principal no dañe la película sino todo lo contrario; Jamie Lloyd (interpretada por Danielle Harris, quien también aparece en las dos entregas de Rob Zombie) es un personaje muy bien hecho cuyo desarrollo y desenlace enlaza perfectamente con la mitología creada por la original ante la figura del "hombre del saco" y el imaginario de la Noche de Brujas.

Con todo y eso, esta claro que no es la mejor entrega de Halloween, pero resulta loable ver cómo respeta el legado de la original y al mismo tiempo muestra el necesario valor para buscar elementos nuevos que más adelante serían explotados, quizás con menos efectividad. De acuerdo con los responsables de esta película, el proyecto original de Carpenter era una cinta ambientada en una Haddonfield que se recuperaba del azote de Myers y veía florecer un nuevo horror con toques más psicológicos, y aunque nunca sabremos cómo hubiese sido la saga si hubiera prosperado dicha idea, nos queda el consuelo de tener en Halloween 4 una secuela muy superior a lo que originalmente promete, y eso no es algo fácil de encontrar.

5 comentarios:

Sir Laguna dijo...

Creo que soy la unica persona en el mundo q piensa esto, pero me hubiera gustado mas que Myers se hubiera quedado toda la pelicula con los vendajes y ropa de hospital, da mas miedo asi!

Hombre Lobo dijo...

¿Se refiere a como aparece en la estación de gasolina? Piense que si esa se hubiese convertido en la figura arquetípica de Michael Myers quizás nunca hubiésemos tenido "Los cronocrímenes".

Cinemagnificus dijo...

¿Te puedes creer que todavía no me he puesto con esta saga? Aún no he visto ni la primera entrega... Sí, merezco una muerte brutal. Lo sé. Pero le pondré solución.

MonoRojo dijo...

Me quedo con la primera obviando incluso a la segunda, prefiero como secuela la injustamente olvidada halloween 20 años después, el michael myers de esa película se asemeja más al michael original que cualquiera de todas las secuelas

Fabrizio dijo...

Nose es ustedes pero a mi da risa la mascara que usa michael en esta secuela(sin duda la peor mascara de toda la saga) y esos vendajes que usa al principio se asemejan a viernes 13 parte 2. Ahora la veo como slasher ochentero del monton, sin duda me quedo con la primera, segunda y la H20 despues(que sin duda es la auntentica 3 secuela) Los Remakes de Rob Zombie tambien estan pasables.