viernes, junio 05, 2009

Reseña: Destino final (2000)

A pesar de su fecha de estreno, Destino final (2000) podría muy bien ser catalogada como la última película de terror juvenil de los noventa, o al menos, aquella en la que el concepto popularizado por Wes Craven y Kevin Williamson con Scream (1996) llegó a su máxima expresión. El éxito de esta película fue fenomenal, generando hasta la fecha dos secuelas con una tercera a estrenarse este año, y consolidó las carreras de sus tres máximos responsables, el director James Wong, el productor Glen Morgan y el guionista Jeffrey Reddick, quienes han participado de una forma u otra en todas las entregas de la saga. Los dos primeros ya habían trabajado juntos durante varios años como guionistas de Los expedientes X, y de hecho el guión de esta película viene de una idea para un episodio de dicha serie que nunca llegó a realizarse.

Lo primero que hay que decir es que, si bien resulta fácilmente olvidable, Destino final es muy divertida y menos difícil de soportar que la mayoría de sus congéneres, lo que no significa que sea una buena película. Lo mejor que tiene sin duda alguna son los primeros quince minutos, en los que el trío de creadores orquesta un espeluznante accidente aéreo con un lujo de detalles y tensión que ya quisieran para sí muchos cineastas más experimentados. Sólo esta secuencia ya es suficiente para captar la atención del espectador y obligarlo por cojones a tragarse el resto de la cinta venga lo que venga. El problema es que tras esta escena, todo el desarrollo de la trama (la Muerte misma decida vengarse de los que han alterado su plan matándolos en lo que parecen elaborados accidentes) se torna demasiado repetitivo y predecible, aunque resulta por lo menos una idea curiosa a nivel de concepto y una muestra de la explotación llevada a sus componentes más básicos: si los slashers juveniles se han caracterizado por depender principalmente de la masacre progresiva de su joven elenco, Destino final toma esa misma idea y la "deshumaniza" dándonos (al menos en apariencia) un asesino sin personalidad, una película en la que los adolescentes simplemente mueren para el disfrute del público, sin necesidad de motivaciones ni argumentos de ningún tipo.

Este concepto está elaborado, por desgracia, sólo a medias: la película hace trampa en numerosas ocasiones al dotar a la Muerte de una voluntad explícita, representándola como una sombra siniestra que incluso es capaz de borrar tras de sí las huellas de su acción. Este es un error que, por fortuna, las secuelas corregirían, pero en esta primera película resulta risible y hasta ridículo, sobre todo aquellas escenas en las que el protagonista "insulta" a la Muerte como si fuera realmente una persona. Y ese es sólo uno de los despropósitos de un guión perezoso e idiota con el que los actores (la gran mayoría de ellos sacados de exitosas teleseries juveniles) hacen lo que pueden. Aparte de la personalidad del supuesto asesino, se ve que la película únicamente ha intentado dar un marco de diálogos a sus elaboradas escenas de muertes, a menudo insertando una tensión entre los personajes completamente irreal e inexplicable con la única intención de introducir conflicto. Mención especial merece la absolutamente arbitraria presencia de Tony Todd en un personaje siniestro que aparece de repente y al que los protagonistas obedecen únicamente para que la trama no se detenga. Además, la naturaleza de las muertes tampoco es del todo original: muchos parecen olvidar que así la palmaban casi todos los personajes de La profecía (1976).

Ahora que la cuarta parte está por estrenarse en cines (en 3-D, no más) no está de más revisar los inicios de esta saga. Juro que le he dado más de una oportunidad, pero siempre me llevo la misma impresión: Destino final es un espectáculo ameno en ocasiones pero tremendamente vacío y descerebrado, sin duda mejor y más disfrutable que muchas de las peripecias juveniles de su época, pero eso, por desgracia, no es suficiente.

10 comentarios:

IZM dijo...

En primer lugar presentarme, pues es mi primer mensaje, pese a ser seguidor de tu blog desde hace tiempo, y aprovechar para darte al enhorabuena.

Ya en lo referente a la película, coincido con tu opinión, pero quizás la nota me parece un poco baja para una de las pelícilas de esa época más disfrutables, que llegó a mi parecer como una ola de aire fresco frente a los desgastados psicópatas de máscaras.
Mención especial para la escena del aeropuerto y para la muerte de la profesora en la cocina, para mí de las más desternillantes, sobre todo por la forzada cara de angustia de la actriz.
Respecto a las muertes similares a las de la profecía, no em había fiajdo bien hasta ahora, pero la verdad hay poco nuevo bajo el sol.

Hombre Lobo dijo...

Bienvenido, maese IZM, y gracias por los comentarios. En todo caso, yendo a la película en sí, creo que lo auténticamente disfrutable son los primeros 15-20 minutos (básicamente la intro y la secuencia del accidente aéreo), el resto me parece bastante lamentable, y eso que le dí más de una oportunidad.

Lo que usted dice me parece la mejor manera de resumirlo: todo el aspecto narrativo de esta película me parece tremendamente forzado. Ya usted ha mencionado la angustia de la profesora (exagerada hasta decir basta) pero no olvidemos ese odio irracional e inexplicable que el guaperas del grupo parece sentir hacia el protagonista, además de las decisiones estúpidas de cada uno de los personajes. Mención especial, diría yo, para los oficiales del FBI que siguen en el caso a pesar de que queda claro que todo ha sido un accidente (uno de ellos incluso dice que "le cree" al protagonista, sin ningún tipo de motivación).

Vale que es disfrutable, pero eso no me basta: ya para el año 2000 se estaban estrenando varias películas de terror muy buenas que rompían la moda del slasher juvenil, y ante las cuales esta palidece.

Un gran saludo.

FiNCHeR dijo...

Don Hombre lobo, respeto mucho su opinión, pero en esta ocasión no estamos de acuerdo. Está claro que el filme tiene similutudes con la profecía y que decae y se torna algo decepcionante en la mitad final, sin embargo, el prólogo está de lujo y la atmósfera de misterio permanece por gran parte de la cinta, generando una placentera expectación en el espectador (hasta que deja ver su predecibilidad).

Por supuesto, es una película menor, pero por lo menos su premisa es interesante y logra buenos momentos, de ahí que me impresiona la devastadora crítica que le haces; claro que lo que más me sorprende es que consideres mejor a las secuelas, las cuales calcan el modelo de la primera parte, por lo que el misterio y suspenso se van a la basura. Tal vez tengan un par de muertes divertidas, pero la tensión se perdió por completo y, para mí, sólo tienen un valor comercial.

¡saludos!

Sir Laguna dijo...

Facilmente olvidable? no me parece, es mas, para mi es una de las grandes referencias en slashers modernos.

Hombre Lobo dijo...

Muy fácilmente olvidable. De hecho, no se me ocurre ni una sola de sus virtudes que no esté contenida en los primeros 20 minutos.

Ya veo que me empiezo a quedar solo en mi escaso entusiasmo hacia esta película. Puede que haya sido exitosa, pero eso no la hace buena ni menos vácua de lo que es. El problema además con la primera es que está dando manotazos todo el tiempo, inventando unas reglas que obviamente va improvisando sobre la marcha y, sobretodo, introduciendo el conflicto entre los personajes de manera forzada.

En ese sentido la tercera me parece mucho mejor, ya que al romper continuidad con las dos primeras borra de un plumazo las supuestas reglas (que los personajes simplemente adivinan en entregas anteriores), aunque la película siga siendo igual de vacía.

En definitiva, incluso me quedo antes con otras muestras de terror juvenil de los noventa que puede que sean menos exitosas, pero por lo menos un poco más redondas. Será que me estoy haciendo viejo.

Herodes dijo...

Primero que nada una felicitación por el blog ya que la forma en que se aborda el género me parece excelente, casi no dejo comentarios pero soy seguidor de este espacio.

Pasando a la película, me parece que Destino Final en su momento le vino a dar una especie de aire fresco al terror hollywoodense ya que su trama difería notablemente con respecto a las otras producciones que se hacían en ese momento y creo que eso le dio un plus interesante.

Ahora bien, creo que lo mejor de esta película (y de las otras dos continuaciones)es la secuencia del accidente. Desde mi punto de vista es lo más disfrutable ya que está perfectamente ejecutada y la desesperación que te genera el imaginarte que tú puedes estar en un escenario de ese tipo aterra bastante.

Considero que después y como señalas en la crítica, la cinta decae ya que recurre a muchos clichés del género además siento que las muertes están muy forzadas por el intento por ser originales.

Eso no quita que sea entretenida y que a diferencia de sus continuaciones, mantenga una originalidad muy peculiar.

Creo que no deja de ser un producto que se deja ver pero no la considero ni una buena película ni referente para el género. Ideal para verla cuando la pasen en televisión (aquí en México constantemente la transmiten).

No se si exista algún tipo de restricción para esto pero los invito a que visiten mi blog: www.zona-79.blogspot.com (si esta prohibido por favor avisame y no lo vuelvo a hacer)

Saludos.

tokig dijo...

- es claro que el guion tiene sus dificultades, sobretodo a motivaciones, pero me gusta esta película y no la calificaría tan bajo. yo tambien la sentí como aire fresco y una de las más disfrutables peliculas de horror Teen, las secuelas estan entretenidas, y a decir, mis accidentes preferidos fue los choques de la segunda entrega...pero volviendo a la primera le daría más meritos...

saludos

Sam_Loomis dijo...

Mi favorita siempre fue la primera, ya que fue la que me impactó más y cuyos personajes me importaron más. La 2nda fue divertida y la 3era realmnte casi no me gustó, veré la 4ta pero no tengo muchas esperanzas la verdad, porque la 3era fue bastante floja en mi opinión.

¡Saludos!

Cloe dijo...

Coincido en muchas cosas con tu opinión. La verdad esque tiene fallos muy tontos, pero la idea principal es muy buena, eso es lo que me gusta. Lo mejor es sin duda la escena del avión, ya clavada en mi subconsciente y haciendome tener pánico a los aviones de por vida.

Saludos!

adrián dijo...

A mi me gustan las escenas de muerte y eso no casi todas, hay unas que son tan rápidas que ni se disfrutan jajaja...

Yo creo que lo bueno de cada "DESTINO FINAL"...es la escena de la catastrofe...la de la 2da esta un poco exagerada, pero amo la de la tercera, y ahora con la 4ta, ya quiero verla en 3d!