jueves, junio 11, 2009

Apuntes para una breve historia de la explotación (8)

Todos conocemos de sobra lo que es un remake, al menos en lo que se refiere a una película. Pero el aprovechamiento de material antiguo no es exclusivo a la cinta en sí; también la publicidad se ve en ocasiones reciclada, bien sea abiertamente o de tapadillo. Los resultados también son de varios niveles de calidad. A continuación escribimos otro capítulo de nuestros exploitapuntes con tres ejemplos de carteles "remakeados" para futuras generaciones, a pesar de que las películas a las que se refieren no tienen (en la mayoría de los casos) nada que ver una con otra.
A la izquierda tenemos el cartel original de Maniac (1980), de William Lustig. A la derecha, uno de los muchos carteles de Hostel (2006), de Eli Roth. A pesar de que este último es mucho más elaborado en cuanto a sus aspiraciones de "realismo", el original no ha perdido un ápice de su fiereza y, sobre todo, mantiene los mismos elementos que seguiría su contraparte al pie de la letra, veintiséis años después: el charco de sangre en el suelo, el orgulloso despliegue del cuchillo y la cabeza cercenada (que en la versión moderna mira de forma vacía al público), y la desbordante masculinidad del sujeto retratado, evidenciada en su musculatura, sus piernas abiertas y la forma tan desafiante en que el artista ha resaltado la marcada entrepierna del asesino, lo que nos confirma una vez más el subtexto falocéntrico que muchas veces se atribuye al género slasher.
Por cierto que las dos películas no tienen en realidad mucho que ver. Las intenciones de Eli Roth aparentemente no iban más allá de homenajear uno de esos retratos de psicópatas de eras más salvajes, y Maniac ni siquiera es hoy por hoy la película más popular de su director, quien es mencionado más como el creador de la trilogía iniciada por Maniac Cop (1988).
El segundo caso lo tenemos con las semejanzas entre El barco de la muerte (1980), de Alvin Rakoff, y Barco Fantasma (2002) de Steve Beck, uno de los numerosos bodrios de la productora americana Dark Castle, compañía que, principalmente, vive de hacer remakes de casposas películas de décadas pasadas. Este, sin embargo, no es el caso, por mucho que la idea del cartel y el argumento de la película sean similares. De la calidad de las respectivas cintas no vamos a hablar aquí, pero una rápida mirada a los carteles basta para darnos cuenta de la abismal diferencia que hay entre los dos a nivel de arte publicitario. Mientras que el primero tiene ese look característico de los carteles de los setenta y ochenta que todavía hoy resulta atractivo por más que la idea sea bastante obvia, la versión del 2002 carece por completo de imaginación y podría haber sido realizada por cualquier estudiante de diseño que estuviese dando sus primeros pasos en el Photoshop.
Como siempre, he guardado para el final mi favorito. En el caso de la película Fanático (1981) no solamente encontramos un ejemplo en el que el reciclaje/plagio de carteles abarca géneros completamente distintos, sino que, a diferencia de los dos casos previos, esta vez es la versión ochentera la que se ha valido de un clásico anterior, específicamente El padrino (1972), de Francis Ford Coppola. Sin embargo, lo que me encanta de este cartel va más allá de su evidente osadía al emplear la imagen principal de una película tan reconocible como la saga de los Corleone. Se trata más bien el hecho de que, hasta cierto punto, parodie la imagen original convirtiendo el dibujo en un arma: la silueta del asesino parece "matar" con su forma a la indefensa chica, al mismo tiempo que el blanco y negro y el esmoquin da la impresión de querer dotar a la película de una "clase" muy dispar con el thriller que finalmente se rodó.
Y aquí termina otra entrega de los exploitapuntes, esos textos salvavidas ideales para épocas en la que tengo que esconder el hecho de que no saber de qué hablar.

3 comentarios:

kuroi yume dijo...

no recordaba el cartel de maniac. eli es un chico muy listo y muy malo...

Davo Valdés dijo...

Excelente entrega. Me gustó el poster final. Muy interesante y bastante "creativo".
Un saludo hasta Berlín, desde México.

Criss Cross dijo...

¡Que acertada visión la tuya - especificamente en el carte de MANIAC!

Incluso por ser producto del ocio, el analisis es mas que necesario. la explotación en el cine siempre ha seguido viva solamente que el encanto es distinto.