viernes, junio 25, 2010

Reseña: Siempre sabré lo que hicísteis el último verano (2006)

No hubiese pensado que tras el desastre que había sido la segunda entrega tendríamos una tercera parte de Sé lo que hicísteis el último verano (1997), pero así es; esta tercera película, jocosamente titulada Siempre sabré lo que hicísteis el último verano (2006), pasó casi desapercibida en el momento de su lanzamiento directo-a-DVD, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta no sólo la pobreza general de su antecesora sino también el hecho de que a diferencia de esta no podía apoyarse en la fama de sus jóvenes estrellas. De sobra está decir que aquí no tenemos a Jennifer Love Hewitt ni a otros conocidos rostros televisivos, ya que esta tercera (y hasta la fecha última) entrega prefiere comenzar de cero y realizar una especie de remake encubierto de la original con un elenco completamente distinto y una historia totalmente nueva que no sigue los eventos de las dos películas anteriores.

Lo de "nueva" es algo que también hay que matizar, ya que vuelve a repetirse la premisa de unos jóvenes de un pueblo montañés que decidan pactar el secreto acerca de la muerte de uno de sus amigos, víctima de una broma pesada que se salda en tragedia. Un año después, todos ellos comienzan a verse acosados por un misterioso personaje armado con un garfio que afirma conocer su secreto y que por lo visto desea hacerles pagar por ello. Es aquí donde viene el aporte de esta secuela y su enlace con las anteriores, ya que la cinta, siguiendo los pasos de Leyenda urbana (1998) hace del asesino una leyenda conocida como "El pescador", hecho un tanto risible al estar ambientada esta película en un pueblo de montaña en Colorado, en pleno centro de los Estados Unidos. El resto es más de lo mismo, con los amigos desapareciendo uno tras otro mientras se va tejiendo el misterio de quién se oculta tras el siniestro aspecto del psycho-killer. No hay demasiadas sorpresas esta vez más allá del tono en el que está narrada la historia, ya que esta secuela es mucho más violenta que la película original y su retrato de jóvenes pueblerinos es mucho más deprimente. Los más modestos medios con los que está realizada también se notan y no auguran nada bueno al ser, estéticamente al menos, bastante más pobre que las dos entregas anteriores.

Con un elenco no sólo menos famoso sino también considerablemente menos guapo, esta secuela queda en clara desventaja ante el resto de ejemplos similares e incluso ante (al menos) la primera parte de la saga que conforma. La idea de enlazar con las dos primeras en forma de leyenda urbana es una salida bastante lógica una vez que se plantea una tercera parte, dado que hubiese sido imposible seguir repitiendo el mismo argumento sin caer en la autoparodia, aunque este no es el mayor cambio; justo en el tramo final, momento en el que por lo general se revela la identidad del asesino, la película toma un inesperado y arriesgadísimo giro no sólo argumental sino conceptual (aunque se intuye en cierta forma en el título) que me dejó literalmente boquiabierto e incrédulo. Entre otras cosas dicha revelación está muy mal planteada porque surge de la nada y sin ningún tipo de justificación cuando apenas faltan quince minutos para el final. Y aunque entiendo que dicho giro es hasta cierto punto necesario para de alguna forma resucitar una franquicia muerta, me parece que al menos tendrían que haber desarrollado la idea desde el principio. Dejándola en el final sólo consigue dar risa.

Dicha idea final es prácticamente lo único que se puede destacar como curiosidad de esta tercera parte, una continuación afectada por sus muy limitadas aspiraciones. Sin el apoyo de sus estrellas más mediáticas y sin las voluptuosidades de su anterior protagonista, Siempre sabré lo que hicísteis el último verano estaba condenada desde el principio a andar sólo a media máquina, pero también es cierto que el planteamiento del que parte esta saga difícilmente se presta a una continuidad en la que ya la segunda parte sobraba.

4 comentarios:

Bertoff dijo...

la primera es una de los mejores ejemplos de cine de terror teen representativo de los '90! pero la secuela.. por dios! como me alegre de que mataran al puto gordo porretaa!! y a todo el resto del reparto en general!!

Había oído sobre la existencia de esta tercera entrega pero vamos.. lo que tu cuentas confirma mi más completo desinterés hacia ella, aunque con el tema del giro argumental final me has despertado el gusanillo de la curiosidad.. xD

danhellez dijo...

Yo, la verdad, no tenía ni idea de la osadía de esta secuela... Recuerdo que la primera parte me gustó bastante (uno de los mejores ejemplos de cine de terror adolescente de los 90, como ha dicho aquí arriba Bertoff). Disfruté muchísimo con algún que otro detalle, incluyendo uno en la banda sonora: la versión "Summer Breeze" a cargo de Type O Negative, en el momento del suicidio en la playa.

Reebok dijo...

La primera pelicula me gustó. La segunda no tanto, y esta tercera paso de verla. Además, el pescador asesino yo creo que no se merece el titulo de "Asesino en serie", por que con esos titulos en sus peliculas más que un asesino parece un maldito rencoroso.

Isaias dijo...

Una absoluta mediocridad. Recuerdo que quedé muy decepcionado. Al lado de ésta, incluso Leyenda Urbana 3 me parece aceptable.

Crítica que hice de esta película en mi blog:
http://cinemaextreme.blogspot.com/2006/09/siempre-sabr-lo-que-hicsteis-el-ltimo.html

Salu2!