martes, junio 15, 2010

Reseña: Predator 2 (1990)

Una cosa que nunca he conseguido entender es el desprecio casi generalizado que existe hacia Predator 2 (1990) incluso entre aquellos entusiastas de la original de John McTiernan. Hasta el propio Arnold Schwarzenegger manifestó en su momento su escaso interés en esta secuela, argumentando que el cambio de ambientación (en lugar de la selva, esta segunda parte tiene lugar en una Los Ángeles futurista asolada por una guerra entre bandas callejeras) desechaba uno de los mayores atractivos de la primera parte. De entrada esta es una afirmación con la que no puedo estar de acuerdo; por el contrario me parece que llevar el monstruo a la ciudad era el paso lógico a dar para una continuación. Entre otras cosas porque dicho escenario (tan peligroso y caótico como la selva, no nos engañemos) permite a la película tomar el camino inevitable de las secuelas en cuanto a presentar los mismos elementos exitosos de la original pero a lo grande, y si bien es cierto que el misterio que rodeaba al personaje en la primera película no puede ser reproducido, no es menos verdadero que el monstruo en esta ocasión es mucho más brutal y representa un auténtico desafío para el aguerrido protagonista.

Otro de los grandes aciertos que tiene Predator 2 es su capacidad para dejarnos intuir aspectos clave de la mitología de los monstruos y su origen sin necesidad de diálogos explicativos. De hecho el guionista John Thomas, artífice también de la primera parte, decía en una ocasión que su idea era dejar claro que esta vez los protagonistas se enfrentaban a un ejemplar alienígena más joven, lo cual en parte explicaría tanto el nuevo arsenal de armas como la arrogancia del monstruo al cazar en una ciudad en pleno centro de la civilización humana. No estoy seguro de que dicha intención se haya conseguido del todo, pero sí me parece muy conseguida la manera en que Thomas repite el esquema presentado en la original de 1987; al igual que en la primera parte, Predator 2 parece en un principio una película muy distinta, un policial bastante típico ambientado en una ciudad sutilmente futurista (el avance tecnológico únicamente es apreciable en las armas de fuego) en la que un misterioso asesino masacra indiscriminadamente a los miembros de dos terribles bandas rivales, mientras los agentes de policía (liderados por un Danny Glover inusualmente metido en un papel protagónico de héroe tosco y brutal) intentan descubrir su identidad y se encuentran con más de lo que pueden lidiar.

Es a partir de la entrada en escena del monstruo cuando la película comienza a meterse poco a poco en terreno sci-fi, llegando a su punto máximo con la aparición de personeros del gobierno que enlazan el argumento con la primera película. Es de destacar que el líder de estos agentes especiales iba a ser originalmente interpretado por un Schwarzenegger crepuscular y al final terminó cayendo en las manos de Gary Busey en un personaje muy distinto que por supuesto comete el error garrafal de querer atrapar a la criatura con vida en lugar de matarla. La explicación acerca de este plan es el único momento discursivo de Predator 2, ya que el resto está completamente dominado por una violencia y brutalidad incluso mayor que en la primera parte, aderezadas por la exhibición de las nuevas armas alienígenas y la lluvia de tiros que se intercambian prácticamente todos los personajes.

Es en el tramo final, una vez más, donde está la verdadera esencia de esta secuela; aparte de desarrollarse toda en una sola maravillosa secuencia (literalmente, casi todo el tercer acto es una sola persecución en la que Danny Glover da caza al monstruo que se ha cargado a su mejor amigo) entronca perfectamente con el espíritu de la original al convertir la lucha contra el Predator en un mano a mano contra un hombre solo, en este caso un policía malencarado y bruto que a se reconoce en plena desventaja ante aquel enigma de otro mundo. Esta pelea final, ambientada en el que es posiblemente el mejor escenario en el que podía terminar la cinta (nada menos que la nave del monstruo, sala de trofeos incluída) no sólo está genialmente resuelta por el director Stephen Hopkins sino que encima permite un atisbo (leve, sutil) a toda una mitología que se extendería por muchos medios más y que daría, con tan sólo una imagen de un par de segundos, la excusa perfecta para un crossover bastante esperado. A veinte años de su estreno, Predator 2 es reinvindicable muy a pesar de que en su momento no haya salido bien parada, y el estreno de la ya muy postergada tercera entrega este verano tiene un listón muy alto que alcanzar.

15 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

La dirección no es demasiado brillante, el guión algo descuidado, aunque creo que su pésimo doblaje fue quién la catapultó hacia el fracaso.

Bruno dijo...

La vi en el cine, a principios del 91... y me impresionó. Todo lo demás que digan de ella no importa.

Y no existía el maldito CGI !!!

tokig dijo...

La he visto muchas veces y me encanta tanto como la primera. Los personajes de Arnold y Danny son diferentes y la selección de las locaciones son muy buenas. Tiene acción bien llevada ppr un director a veces menospreciado pero que yo encuentro efectivo....Es bueno ver que escribas cosas buenas acerca de esta secuela..

saludos

jab dijo...

Los toques de humor , como el alienígena corriendo por el pasillo de la casa de una anciana, son bochornosos; el climax entre hombre y monstruo no está tan bien resuelto como el original, distando mucho de alcanzar aquel nivel de primitivismo que tenía aquella pelea; no resulta nada creíble, ni apelando a la famosa suspensión, que Dany Glover pueda ganar un cuerpo a cuerpo con la misma criatura que le partió la cara a Schwarze. Y así, todo.
Por lo que a mi respecta, me uno al grupo de detractores de esta secuela.

Dicho esto, la película tiene elementos curiosos, como las bandas de mafiosos jamaicanos(algo pasaba en los ochenta con estos grupos, puesto que también salian en alguna peli de Steven Seagal), que tienen el mismo "peinado" que el alienígena y sirven de contrapunto entre la violencia humana y la alienígena.

En cualquier caso, Stephen Hopkins(nacido en jamaica, curiosamente) es un tipo interesante, realizador de pelis como"Llámame Peter" o la estupenda "Los demonios de la noche", memorable film de aventuras con los elementos de terror suficientes como para justificar una reseña en Horas de Oscuridad.

Sam_Loomis dijo...

Vaya, que bueno leer las palabras de alguien que como yo, le encantó esta película. Desde pequeño que la vi me encantó la película, y nunca ha disminuido mi gusto por ella.

Durante éstos tiempos pre-estreno de la nueva "Predators" he leído como el filme "desecha lo ocurrido en Predator 2" y como muchas personas hablan en contra de ella, y a mí me parece que es una película genial. No tan buena como la primera de McTiernan, pero una película genial aún así.

Y coincido con lo que mencionas acerca del atisbo sutil a la mitología que hasta la fecha se sigue expandiendo.

¡Saludos!

Sr. Delmónico dijo...

e

Sr. Delmónico dijo...

Pues a mí se me hizo buena, la idea de poner a Danny Glover como un detective asombrado por una clase alienígena y no irse por un vengativo soldado fortachón le dio, a mi gusto más realce... la escena donde se cura, en el apartamento de la viejilla es simplemente genial.

Saludos

Max-Steel dijo...

Me uno a los que nos gusta Predator 2. Estoy harto de segundas partes que no aportan nada, el cambio de protagonista y ambientación, incluso de tono, es genial.

Anónimo dijo...

Yo era de a los que les gusta. Pero revisionándola hace poco, me pareció que la película no es nada buena. El ritmo es malo: te pasas media película esperando ver actuar al monstruo - y es que aquí ya no hay lugar para repetir la forma del suspense respecto a su aparición, que en la primera funcionaba de por sí; elementos y personajes deslabazados (¿qué pinta todo el rollo de las bandas si luego al final no vuelven a salir?); un mal casting; una mala dirección de actores y una mala puesta en escena (el grupo de los agentes del gobierno, y su determinada salida de la caravana, es propio de la serie B, pero sin ni siquiera ese carisma); y los elementos de humor son propios del peor cine de los 80. Pero lo peor de todo: un mal casting. Sólo Brucve Willis lo habría podido hacer mejor que Schwarzenegger.
Y por cierto: los Aliens son Xenomorfos con un exoesqueleto. El supuesto "guiño final" no demuestra sino que el responsable no debió haberse visto de la saga Alien más que las escenas de acción.

Carlos dijo...

Estoy de acuerdo prácticamente con todos por acá :D
Predator 2 ha sido una película injustamente tratada por los años.

zombidromo dijo...

Yo cuando la vi me gusto mucho, mas que nada por la accion sin parar en Los angeles, me impacto mucho encontrar criticas que le daban la peor calificación, “Peor que la primera”, “hecha por tierra todo lo que habia conseguido la primer pelicula” y cosas asi.

Es impresionante como el Depredador mata a los colombianos y a los jamaiquinos, aunque no te crees mucho la secuencia donde el monstruo ataca el tren subterraneo con dos de los protagonistas a bordo, pero la persecución que se lleva todo el climax, es bueno.

R y Mc dijo...

Recuerdo haber flipado muchísimo con esta película. Claro que, cuando la vi, apenas tenía 10 años. Aún así la recuerdo como otra de esas grandes películas de infancia (entre ellas, también la primera parte).

La volví a ver hace poco, tal y como comenta un anónimo un poco más arriba, y efectivamente la sensación fue bastante distinta, pero sigo pensando que es una segunda parte más que decente. No puedo posicionarme como detractor :-)

R.

dimasiado dijo...

En su día no fui a verla al cine por los poco entusiastas comentarios que oí. Un par de años después me compré la adapatación al comic y me pareció más que correcta por lo que cuando la estrenaron en Canal + me decidí a verla y me llevé una sorpresa (positiva) considerable. Es una de las secuelas de cine que más he disfrutado y la he defendido siempre que he tenido oportunidad

Anónimo dijo...

De acuerdísimo contigo Hombre Lobo. Predator 2 ha sido despreciada hasta la saciedad y eso que es una dignísima secuela que aporta muchas cosas nuevas manteniendo ese espíritu que tan grande hizo a la original.
Desde pequeñito adoro a esta entrañable criatura que diseñaran James Cameron y Stan Winston, y a dia de hoy todavía espero una secuela que recupere el espíritu primitivo de la primera y la ultraviolencia psicótica de la segunda entrega, y que por fin le haga justicia al "Demonio cazador de hombres"

vic dijo...

Es genial con los recursos de la época, un clásico!!