sábado, febrero 06, 2010

Reseña: Saw 6 (2009)

El ya muy postergado vistazo a Saw 6 (2009) me deja sorprendido por mostrar, contra todo pronóstico, una película mejor de lo que esperaba, precisamente por ser mucho más sencilla y compacta que entregas anteriores. También revela algo que ya empezaba a notarse, y es el evidente patrón que la serie tiene en cuanto a su temática: las tres primeras películas giran alrededor de Jigsaw y culminan con su muerte; la cuarta presenta a su aprendiz, Hoffman, mientras que la quinta y la sexta tratan sobre este y su labor de “justiciero” contra ciertos grupos que conforman las lacras a erradicar: en el caso de la quinta película se trataba de los responsables de un siniestro con víctimas mortales, mientras que en esta sexta entrega el blanco son las aseguradores y el sistema privado de salud. Las puyas sociológicas en este sentido son bastante obvias, tanto que la película fue tachada por muchos de oportunista al ser este un tema sensible en la actualidad estadounidense, pero quienes se quejan parecen pasar por alto que este discurso calza perfectamente con el tono abiertamente moralista de la saga. De hecho no me sorprendería que siguientes entregas se dedicaran a cebarse con otros colectivos.

Dicho esto, y retomando la idea de arriba, se trata de una secuela bastante digna que tiene por lo menos el acierto de tener una menor cantidad de subtramas innecesarias, así como dar poco protagonismo al nuevo villano, Hoffman, que no es ni por asomo tan carismático como Jigsaw (de hecho, Hoffman sale muy poco y casi ni habla en toda la película). Esto no ha impedido, sin embargo, que los responsables sigan intentando meter a Tobin Bell a como de lugar aún a costa de momentos francamente risibles (¿alguien dijo “momento Jedi”?), aparte de vídeos y flashbacks que, al menos, ya no emplean tanto metraje reciclado. La inclusión de Jigsaw “porque sí” tiene también un efecto nocivo al despojar al asesino de su humanidad y convertirlo casi en un semidios que todo lo sabe y todo lo puede y que incluso planeó todo al milímetro desde la tumba. Pero con todo y eso, lo cierto es que el argumento es bastante sencillo y lineal, cosa que sorprenderá a todos los que se comieron la cabeza tejiendo complicadas teorías acerca de esta película y su posible conexión con el resto de la saga, la cual es más bien poca. Es por eso que cualquier intento de dotar a la saga de Saw de una linealidad infalible está condenado de antemano al fracaso; entre película y película el argumento hace agua por todos lados (un ejemplo: la aclaración de la carta que recibe Amanda en entregas anteriores es terrible e innecesaria), pero es porque los responsables hasta cierto punto esperan que el espectador se olvide de lo que ha ocurrido en las cintas anteriores. Debido a esto tampoco sirve hacerse demasiadas preguntas acerca de los personajes: las motivaciones de Hoffman para hacer lo que hace no quedan lo que se dice muy claras, y esta película incluso llega a contradecir aspectos de su personaje que habían sido aclarados en las secuelas anteriores.

El tono de la saga, eso sí, sigue siendo el mismo. A pesar de las diferencias visuales (estéticamente, Saw 6 tiene un look mucho más pobre en cuanto a recursos que las anteriores entregas), el regodeo en la violencia que siempre la ha caracterizado se mantiene, y la verdad es que esta película en específico resulta incluso un poco más sangrienta y brutal, no sólo en cuanto al rojo líquido sino al ensañamiento con el espectador a través de un montaje visual frenético y un sonido reiterativo (no tanto como las entregas de Darren Lynn Bousman, pero casi). Esto se hace patente ya en la primera escena de la película, que abre con una trampa difícil de aguantar visualmente y que, por cierto, está vilmente copiada de Seven (1995), lo cual no deja de tener su gracia ya que dicha película de David Fincher ha sido una de las principales influencias de Saw desde sus humildes inicios.

Ahora la pregunta clave: ¿habrá otra secuela? Por supuesto, ya está más que confirmada la séptima parte, que se intuye no tanto como una continuación sino hasta cierto punto como un nuevo comienzo, dada la manera como termina esta sexta entrega. Cierto es que la historia hubiese podido terminar fácilmente aquí, pero la rentabilidad de esta saga sigue estando demostrada, a pesar de que esta ha sido la entrega menos taquillera. Por lo menos agradezco que el final no fuese tan descaradamente abierto como el de la quinta parte. En definitiva, Saw 6 es un producto de explotación más que, evidentemente, sigue sin llegar al nivel alcanzado por las primeras dos películas, pero que para los medianos estándares de esta saga es bastante aceptable, y disfrutable sobre todo dentro de su condición del cine de terror moralista por excelencia.

2 comentarios:

Mad Max dijo...

La verdad es que tendré que retomar la visión de esta saga. Creo que la dejé en la 4ª entrega y no le he dado oportunidad a la 5 ni a la 6, cuyo revuelo montado por la clasificación X, ha dado alas a dicha película, que seguramente hubiera pasado con más pena que gloria por los cines. Aún así, por lo que comentas, sigue siendo recomendable pasar un rato delante de la pantalla y tener la sensación que te salpica algo de sangre...

No me extrañaría que en las siguientes entregas las intentasen estrenar en 3D. Parece que se ha puesto de moda...

¿Un artículo sobre el 3D y la repercusión que está teniendo en el cine actual?

Un abrazo campeón.

Sr. Delmónico dijo...

Uffff, cómo he sufrido por postear Don Lobo, problemas con Google me lo han impedido, poco a poco iré poniéndome al día... sobre todo por mi derecho de réplica en especies 4, que ni por asomo sabía que la había protagonizado mi compatriota MEXICANA, es con "x" Don Lobo no con "j"...¿Marlene Favela? (si hasta en las churronovelas lo hace espantoso, su cuerpo es el que vale).

En cuanto a Saw 6, hace apenas unos 6 días la vi y debo decir que coincido contigo en que me esperaba algo peor, pero tampoco me asombró. Es pan con lo mismo y francamente ya fastidia, incluso ya ni las muertes me parecen shokeantes e incluso las recibo con una sonrisa dado que ahí se percibe la parte inteligente del guionista de cómo morir espantosamente de una manera creativa.

Se me hizo hueca, falta de ganas y con parchesotes que impregnan la pantalla... nada original.

Pero, es palomera y también fácilmente olvidables, como lo son sus 4 antecesoras, sólo la primera se salva y ya perdió esa frescura.

PD.
Qúe castrante es la esposa del detective y el hijo, la elección de actores fue lo peor. Jigsaw no cuenta, él siempre ha sobresalido.

Definitivamente la 7, se tiene que reinventar.

Un saludo desde México Don Lobo