domingo, noviembre 09, 2008

Reseña: Saw 4 (2007)

Si hay una cosa que se le puede conceder a la saga de Saw (2004) es que, a diferencia de otras franquicias de terror de esas que escupen secuelas, sus responsables han hecho hasta lo imposible para dotar de cierta continuidad a todas las entregas iniciadas con aquel inesperado éxito de James Wan. A grandes rasgos, la película ha sabido jugar dentro de unas reglas establecidas que se mantienen casi siempre, lo cual hace que cada secuela se esfuerce por complementar a las anteriores, que es más de lo que se puede decir de otras incombustibles sagas. Por desgracia, ninguna de estas continuaciones ha logrado destacar demasiado, y todo parece indicar, ahora que esperamos el pronto estreno en España de la quinta parte, que las andanzas de Jiggsaw terminarán convirtiéndose en poco más que un placer culpable que servirá, en todo caso, para reseñar el tono explotativo de gran parte del horror mainstream de esta década.

Esta cuarta entrega, tercera dirigida por el destacado alumni Darren Lynn Bousman, es claro ejemplo de ello: es la primera de la saga en la que no participa ninguno de los responsables de la Saw original, y eso se nota. Decididos a exprimir su franquicia más exitosa hasta la última gota, Lionsgate echa mano de su bolsa de trucos y extiende la historia hasta lo indecible, arreglándoselas muy hábilmente teniendo en cuenta de que tanto el principal villano como su aprendiz la habían palmado al final de la tercera película. No contestos con eso, alguien parece haber realizado una exhaustiva lista de las cosas que la gente buscaba en una película de Saw y las ha resaltado hasta decir basta. Por desgracia, en esta ocasión las trampas no resultan muy imaginativas, y las pruebas por las que ha de pasar el supuesto protagonista para salvar su vida y rescatar a sus compañeros es por completo carente de interés. De manera que el verdadero corazón de la película está en los recurrentes flashbacks que explican los orígenes de Jiggsaw, las razones de su psicopatía y la verdadera naturaleza de sus motivaciones, que incluyen por supuesto una visión de su primera trampa.

Son todas estas secuencias las que constituyen el principal atractivo de la cinta y la auténtica explotación del personaje de Tobin Bell para convertirlo en un antihéroe de cómic, un psicópata sombríamente carismático, en fin, una versión pop de Hannibal Lecter. Alrededor de su figura gira toda la trama, lo que convierte en una experiencia harto curiosa rememorar el primer Saw, cuando la identidad del asesino era desconocida y únicamente veíamos su cara durante el ya archiconocido final sorpresa.

Es precisamente esto último uno de los elementos que más caracteriza a la saga y que aquí, evidentemente, no podía faltar. De hecho, no podemos hablar sólo de uno, sino de varios finales sorpresa simultáneos que intentan no solamente impactar al espectador sino también acometer la difícil tarea de dejar atados todos los cabos sueltos de entregas anteriores y justificar el legado post-mortem de Jiggsaw a través de un ingenioso vuelco narrativo que pone en entredicho incluso el orden cronológico de aquello que estamos viendo en pantalla. A un nivel de disfrute tremendamente básico funciona, a pesar de ser tremendamente inverosímil e innecesariamente rebuscado.

Los incondicioneles fanáticos quedarán con unas ganas terribles de ver la próxima quinta parte. Todos los demás probablemente descartarán la tortura que supone la eterna repetición esquemática de una saga que debería haber terminado con la tercera entrega o, mejor aún, no salir de los más modestos pero también más eficientes y disfrutables límites de su primera encarnación. Pasable pero sin más.

4 comentarios:

Ñako, señor de los vídeos dijo...

He de decir que me encanta la saga de SAW y sin duda voy a ver la quinta parte, pero creo, al igual que mucha gente que ha sido una sobreexplotación, y con la primera hubiera podido bastar. Y hay una sexta en camino...

DAVE 7 CHAVEZ dijo...

hola hombrelobo!
si es verdad, esta sobreexplotada la franquicia de esta pelicula, esta ultima parte si estuvo demasiado rebuscada, se pudo har logrado lo mismo sin tanto rodeo, que pretendia sorprender como giros de tuerca cuando realmente ya los esperas.

Aun asi, deseo ver la proximo entrega jajajja.

Seguido te leo, pero no habia dejado comentario.

Incluso te he linkeado ami blog.


Saludos desde Mexico


^.^

faby dijo...

Hola. Me gusta mucho tu blog, es muy interesante, ademas el banner que has puesto con la imagen de David esta genial!!
Seguire leyendo. Saludos.

Marcel dijo...

Yo me considero un fanático de esta saga, pero ciertamente creo que la IV y la V han sobrado.

Mi favorita es la tercera parte, pero con las muertes de Jigsaw y Amanda ya resulta muy evidente que sólo continúan para aprovechar al máximo la marca creada sin aportar nada interesante a la historia.