jueves, febrero 10, 2011

Reseña: Saw 3D (2010)

Si alguien me preguntara ahora mismo cual me pareció la peor película de terror del 2010, seguramente diría Paranormal Activity 2 (2010), pero estoy seguro de que Saw 3D (2010), séptima y hasta la fecha última entrega de la saga de Jigsaw, pelearía por un muy cercano segundo lugar. Incluso para sus propios estándares, es una secuela muy pobre y (para mí al menos) la peor de toda la saga, un desesperado último intento por parte de Lionsgate de exprimir su franquicia más rentable hasta la última gota y despedirse a lo grande: esta séptima parte tiene el presupuesto más abultado de todas las entregas, la mayor cantidad de cadáveres (24) y la mayor cantidad de trampas (11). Con estos datos parece difícil que me haya parecido la peor, pero definitivamente es así, aunque sea por la sencilla razón de que en ella se multiplican a lo bestia todos los problemas que estas cintas han tenido desde sus inicios, algo que ni siquiera el cebo taquillero del 3D ha podido solventar.

Hay sin embargo dos cosas que me han parecido muy positivas y dignas de mencionar: la primera es un intento serio y coherente por parte de los guionistas Patrick Melton y Marcus Dunstan de dar a esta película una sensación de finalidad y cierre de la saga en general, prescidiendo por primera vez del final abierto (aunque no del final sorpresa, valga decir) en pos de una conclusión que incluso se da el lujo de trazar un círculo con la primera entrega no por medio de la explotación banal de Jigsaw, quien de hecho casi no aparece, sino con el regreso ya anticipado de ciertos personajes de los que nos habíamos olvidado antes. Lástima sin embargo que esta resolución argumental no se haya podido realizar sin recurrir a trampas de guión muy evidentes que toman al espectador por imbécil o al menos por olvidadizo, puesto que varios de los giros argumentales contradicen información que se nos había dado en anteriores entregas para facilitar el argumento a esta séptima parte. Asimismo, algunas subtramas que se perfilaban como importantes terminan por ser insustanciales, como por ejemplo todo el tema de la venganza de Jill, la viuda de Jigsaw, que finalmente no termina teniendo ningún peso en la trama. Y es que esta es precisamente la entrega de Saw con menos argumento, la que más se siente como una concatenación de escenas sin ningún tipo de coherencia narrativa más allá de la ocasional presentación de un tema, casi siempre de carácter moralista.

Es aquí, no obstante, donde está el segundo punto positivo que le veo a la cinta, y es que por primera vez el (escaso) foco temático se centra no en Jigsaw (prácticamente ausente, como ya hemos mencionado) ni en su discípulo Hoffman, sino en los sobrevivientes de las trampas anteriores y su recién descubierta relación con la vida y su papel como auténticos perpetuadores del legado del asesino. La idea ya está presente desde la primera trampa (presentada incluso ante un público ávido de violencia) y continúa en el juego al que es sometido un gurú de autoayuda que ha empleado las enseñanzas de nuestro psychokiller en beneficio propio. Por desgracia pronto queda bien claro que el "juego" al que es sometido dicho personaje no es más que una exhibición de trampas y no tiene salida argumental ni termina siendo lo "principal" de la película, que prefiere culminar con una muy fugaz y banal trama de venganza que podría perfectamente haberse desarrollado en los últimos minutos de la sexta entrega sin necesidad de darnos esta continuación.

El recurso del 3D, con todo y lo adecuado que hubiese sido para esta producción, está sorprendenemente poco aprovechado teniendo en cuenta que muchas de las trampas parecen estar diseñadas especialmente para este efecto. No logro imaginarme la inclusión de esta tecnología como más que un simple agregado comercial que estaba mucho mejor en sus diferentes muestras publicitarias, que hacen gala en la mayoría de las ocasiones de una grandiosidad que no se deja ver en el resultado final: una película sin nada de la gracia de las anteriores y que incluso se ve dañada por una estética bastante barata y sencilla, aún más que en entregas precedentes que contaron con un presupuesto más reducido. Creo que no se sabe hasta el momento si este será efectivamente el final de la saga de Saw (la edición en 2D se titula The Final Chapter) a la que se dio carpetazo una vez que su reino taquillero fue roto por el éxito de Paranormal Activity (2007), pero sinceramente espero que sí, pues pienso que difícilmente esto puede tener una digna continuidad.

1 comentario:

Ángel dijo...

Excelente reseña. La verdad es que todavía no he visto Saw 3D, pero según las críticas en la web, esta entrega es la peor y más pobre de todas. Aún así, creo que iré al estreno a comprobar si de verdad la saga de terror más taquillera de la historia se ha quedado a tan bajo nivel. Saludos y buena entrada