miércoles, marzo 24, 2010

Funny Games, Eden Lake, Shuttle y la violencia como gratificación

(este texto puede contener spoilers de las tres películas mencionadas)
La última reseña publicada aquí me ha dejado con una interrogante que tiene mucho que ver con el vínculo emocional que se crea entre el cine de terror y el espectador. Todos conocemos de sobra el esquema planteado por las tres películas mencionadas en el título: un grupo de protagonistas son acosados, vejados y maltratados por adversarios sádicos y (en su mayor parte) desconocidos, sobre quienes deberán imponerse al final si quieren sobrevivir.
Si bien tienen un desarrollo muy diferente, Funny Games (1997), Eden Lake (2008) y Shuttle (2008) muestran una cosa en común: las tres basan su premisa en el carácter arbitrario de la violencia, aunque en Shuttle dicha violencia sólo parece ser arbitraria al principio para revelarse posteriormente como algo premeditado y con un (perverso) razonamiento detrás. Otro punto que tienen en común es que las tres niegan al espectador algo que se suele dar por sentado en cintas de este calibre: la gratificación que da el que el menos uno de los protagonistas triunfe sobre sus agresores. A pesar de que no son las primeras ni las últimas películas en hacer esto, es algo que inevitablemente tiene un impacto emocional sobre el público difícil de ignorar y que en la mayoría de los casos lleva a rechazar la película o, al menos, apreciarla desde un punto de vista superficial. La pregunta que yo me hago en todo caso es si tiene sentido basar la apreciación final de una película precisamente en este efecto. La cinta de Haneke igual se salva por su condición de autor consagrado y por el hecho de que usa esta manipulación como argumento para un discurso sobre la violencia, pero no todos tienen esta suerte. En su crítica de Shuttle, por ejemplo, Roger Ebert afirma que en ella no existe catársis para el público sino simplemente un viaje sin remordimientos hacia la oscuridad.
Con el tiempo me he preguntado si mis reticencias en cuanto a Eden Lake no tendrán que ver también con esta idea. Todavía mantengo varias de mis razones por las cuales no me gusta mucho: bajo una fachada de explotación (que incluye hasta la protagonista de amplios pechos) veo en ella una mirada exageradamente cruel y negativa de las clases bajas, y me preocupa el hecho de que no son pocas las personas que me han dicho que lo que se ve en la película es un fiel reflejo de la realidad. Consideraciones morales aparte, me parece una cinta con momentos muy buenos pero que no se diferencia tanto de lo que la mayor parte de este cine ofrece. Sin embargo mi pregunta es más bien en cuanto al final, y es que Eden Lake no solamente te deja bien rezumado en odio a lo largo de su casi hora y media de duración sino que encima el desenlace no te ofrece una catarsis. Y por favor, no sigamos repitiendo como loros aquello de "al menos no tiene el típico final feliz": cualquiera que haya visto cine de terror de los últimos diez años sabrá que el "final feliz" hace tiempo dejó de ser el típico para convertirse en una rareza.
El caso de Shuttle es similar. Aunque es una película mucho más sobria y menos manipuladora que Eden Lake, también hace sufrir al público durante hora y media para al final estrellar todas sus esperanzas contra el suelo. Una búsqueda rápida a través de los foros de IMDB de esta película mostrará que la principal queja de aquellos que la odian es precisamente el final, cuando el personaje que más valor y capacidad ha demostrado a lo largo de toda la cinta es precisamente quien tiene el peor destino.
¿Es necesario tener esta gratificación emocional para el correcto "disfrute" de una historia de este tipo? ¿Es lícito que la negación de esa gratificación determine el juicio de valor sobre una película? ¿Donde termina el discurso intelectual sobre este hecho y comienza la explotación pura y dura? Sobre estas cosas todavía no tengo lo que se dice una respuesta. ¿Ustedes que opinan?

8 comentarios:

jab dijo...

Es una cuestión interesantisima. Creo que en parte depende de si la película plantea una reflexión sobre esa violencia o si está proponiendo un entretenimiento. En este último caso, y a no ser que los responsables de la peli quieran "vengarse" de los personajes en plan "Saw", disfrutar de un desarrollo en el que al final los "malos ganan" implicaria cierto sadismo en el espectador. Algo así como cuando te piden la suspensión de la incredulidad, pero instando al espectador a que en lugar de suspender una emoción, la potencie.

Un caso curioso me parece el de "Irreversible", en el que la violencia impune es un vehiculo que sirve para hacer una reflexión, no sobre la violencia en si misma, sino sobre conceptos casi metafísicos.

PD En cualquier caso, este es un debate que se mereceria más y mejores respuestas que la mía. Señor Lobo,¿Me permite enlazar su entrada para abrir un hilo en el focoforo con este interesantisimo debate?

Hombre Lobo dijo...

Por mí adelante, maese Jab, no se corte. En todo caso, le digo que yo tampoco tengo muy clara la respuesta. Pongo el ejemplo de esas tres películas porque me parecen los casos más evidentes, pero la verdad es que la cosa tiene tela.

Recuerdo también que una vez leí la reseña que hizo en su momento Roger Ebert sobre "El día de la mujer" y venía a decir más o menos lo mismo: que la cinta era simplemente un catálogo de crueldades pero que no quería decir nada, solamente torturar al público. Se preguntaba en ese texto si tenía sentido (y de tenerlo, cual era) hacer una película así.

Yo, en lo personal, no creo que las cuestiones morales deban por fuerza ser determinantes a la hora de valorar una película, pero en ocasiones es inevitable que salgan a relucir.

Davo Valdés dijo...

HombreLobo
Le escribí un correo, no sé si le llegó.
Saludos.

Sam_Loomis dijo...

Solo puedo comentar acerca de "Eden Lake" que la verdad, la considero una de las mejores películas de horror de los últimos 10 años, sin duda alguna.

La película es visceral, y trasmite más de un par de sensaciones al espectador, y claro, la ausencia de la catarsis, la venganza final, o el "final feiz" simplmente es un cruel testamento que dice: "a veces así terminan las cosas". Para mí, una genial película.

Buen post,
¡Saludos!

Lino S. dijo...

Bueno, creo que en realidad todo depende sobre la pelicula y las reglas que ella misma se va dando. No creo que es necesario tener una gratificación emocional o catarsis para que alguien “difrute” de una pelicula.

En el caso de estas
3 peliculas( solo he visto Funny Games y Eden Lake) Funny Games me gusta porque aunque use el “formato” de todas estas peliculas, usa cosas interesantes en su forma de ser filmada para que logre ir “mas alla” de su narración y nos “saque” de la misma pelicula. Esto provoca una meditacion sobre la violencia en el cine y sobre lo que un espectador espera de una pelicula como esta. Que todos mueran al final y que la pelicula sea cruel o lo que sea es algo que en realidad ya no importa. Como fue mencionado en un comentario mas arriba, lo mismo se puede decir de “Irreversible” en el hecho que con su forma de ser filmada la pelicula logra tener varias dimensiones.

Pero una pelicula como Eden Lake resulta ser una experiencia bastante mediocre y no por su crueldad y mas nada o por su falta de catarsis. Es una pelicula mediocre simplemente porque es una pelicula deshonesta que pretende ser “real” y tragica pero resulta ser muy superficial y manipuladora. Yo tambien quede lleno de odio al final, pero no por su narrativa, si no mas bien por el director en someternos en su llanto superficial sobre la “crueldad del ser humano” y al mismo tiempo tratar de entretenernos con escenas de “suspenso”.

Sobre lo que dice Ebert,¿Y que? ¿Cual es el problema con una pelicula que no tenga nada que decir excepto torturar? Si una pelicula nos quiere lanzar en caos, en crueldad o torturar y MAS NADA esta bien, pero todo depende de la honestidad del cineasta y las reglas que el mismo va creando alrededor de su pelicula. En fin, mi respuesta a estas preguntas es: “depende…”

Por cierto, interesante el post.

Desquiciado dijo...

Hola. Te copio lo que puse en un foro.

El problema de esas películas no tiene nada que ver con la violencia. El problema es que la gente, aunque sea inconscientemente, busca en la historia un arco de los personajes. Un tipo normal metido en una situación increíble deviene en héroe, un criminal enfrentado a un horror se redime, una chica vulnerable y frágil acosada por un asesino se endurece y salva el día. Si no les completas el arco les frustras. Para una película hacer eso es un juego arriesgado. La mayoría optan como mucho por finales ambiguos.

Sebastián Daskaloff dijo...

Ante todo, muy buen comentario y planteo. Creo que este tema muy pocas veces se ha analizado y cuestionado a la hora de realizar la crítiva de un filme.
Indudablemente, el cine que vemos y que se realiza es un cuadro de la realidad, transformado y subjetivizado por su creador, pero bajo la sensación de ser humano y partícipe de la sociedad.
El público cinéfilo puede dividirse un dos gruesas partes: aquel que canaliza a través de la pantalla su imaginación y ansiedad, y aquel que disfruta de la historia narrada en su lenguaje, sin dejar de admirar y analizar los componentes que la conforman, y los mensajes que se deslizan.
No juzgo a ninguno, y todos disfrutan del mismo cine.
Cuando se presentan este tipo de realizaciones, los críticos de medios masivos y populares, encarnan el espectador medio que disfruta del cine como mero entretenimiento, y por supuesto hace mierda la película, en el sentido de que desvirtúa completamente la intención y el arte de la realización.
El tema es para debate, interesantísima propuesta del propietario de este blog.
Agrego un par de pelis que pueden adjuntarse a la lista: Al interiur y Calvarie.

tokig dijo...

Las he visto las tres y es relamente interesante lo que planteas. Yo pienso que la forma de retratar la violencia o tortura en el cine debe tener su razon de ser, no estoy de acuerdo en mostrar torturas gratuitas sin decir nada, ejemplo "I Spit in Yor Grave", experiencia de mera explotacion y muy alejada de un film con algun argumento. En cuanto a la violencia, el ejemplo clásico sería "La Naranja Mecánica" en la que se hace un claro estudio a la violencia. Para los tres ejemplos que planteas pienso lo siguiente. Funny Games, es clara creo yo, en su tratado sobre la violencia, con el final como debía de ser. Un desarrollo cruel al usar el efecto de "revovinar" y dejar a los personajes sin nada que hacer. Eden Lake, me gustó aunque como dices, su final tambien se avecinaba. Este recurso es mas la regla en los ultimos tiempos, como el recurso de que la víctima se "escape" para ser recogida por un personaje que no es más que perteneciente a la familia o grupo de torturadores. Finalmente, con Shuttle me pasó algo diferente. Con el desarrollo dle film uno espera que el personaje principal salga adelante, y parece ser así hatsa el final desolador con el que termina. Pero quizás en este caso si defiendo este recurso, pues el film lo veo más como una denuncia al problema de trata de blancas, y que más contundencia para el espectador que ver impotente como el personaje sufre su cruel destino. No importa que no halla catársis pue si lo habría contradeciría el punto del film en mi opinión...

saludos

otro ejemplo sería Ellos, la malísima "The Strangers", etc...