viernes, marzo 19, 2010

Reseña: Feast 2 (2008)

Feast 2: Sloppy Seconds (2008) parte con desventaja al tener que seguir los pasos de una película que utilizó las convenciones de las monster movie como material de derribo. Tras haber perdido el misterio de la primera parte, el director John Gulager (que repite al mando de la producción) queda sin más remedio que intentar superar la entrega anterior en locura y desparpajo, cosa que logra con creces aunque en ocasiones de forma un poco excesiva. De todas formas, lo cierto es que esta segunda parte estrenada directamente en DVD es una muy buena continuación que tiene el valor añadido de no rendirse ante la salida fácil de darle al público lo que espera. No es sólo una explotación del esquema de la primera parte, sino que directamente la dinamita hasta convertirse en una parodia que juega constantemente con las expectativas de aquel que la ve.

Decimos esto porque la película engaña al principio haciéndonos creer que su principal énfasis está en el argumento, cuando la líder de una pandilla de moteras lesbianas decide vengar la muerte de su hermana gemela en la primera película (una ingeniosa manera de recuperar a la actriz que hacía dicho papel) jurando encontrar a los responsables, que sobrevivieron al primer ataque. Esta subtrama de venganza es convenientemente abandonada una vez que la pandilla llega al pueblo cercano cuando este ya ha sido arrasado por los monstruos, obligándoles a plantar cara a las criaturas una vez más. Al estado de sitio se suman personajes a cada cual más estrafalarios como un vendedor de coches usados, su pirada esposa, su rastrero socio, un indigente que se ha atrincherado en la comisaria y hasta una pareja de enanos luchadores mexicanos, entre otros más.

La primera Feast (2005), quizás por lo limitado de sus recursos, tenía un desarrollo mucho menos grandilocuente con muy pocos personajes y se desarrollaba en un ambiente cerrado. Esta segunda parte es todo lo contrario; no solamente el escenario es más grande y hay un mayor número de personajes sino que la película directamente pasa de contar una historia. Es cierto, sin embargo, que en ocasiones se deja llevar demasiado por su premisa hasta el punto de parecer un tanto desarticulada y dada a una estructura basada en gags repulsivos pero también supérfluos para el argumento como la escena de disección de uno de los monstruos (bukake incluído), la polémica secuencia del rescate del bebé o toda la subtrama de la rubia encerrada en el badulaque. Pero si bien estos momentos no parecen hacer avanzar la trama, sí son pertinentes en lo que se refiere al tono que desea tener esta secuela y, sobre todo, a su mayor énfasis en la crueldad y el humor negro.

Esto es una muestra bastante clara de que a pesar de que mantiene varios de los preceptos formales de su antecesora, la vertiente cómica de Feast 2 es mucho más pronunciada y está totalmente desprovista de complejos. Es también mucho más explícita (no sólo en cuanto a violencia sino también porque esta vez sí vemos a los monstruos en toda su gloria) y sorprende su abierto desprecio a cualquier tipo de aclaración en cuanto al origen de las criaturas o la relevancia de algunos personajes, elementos sustituídos por cosas como un monstruo follándose a un gato, enanos con penes gigantes y una catapulta humana. Por supuesto no está exhenta de problemas debidos principalmente a sus excesos; sí es verdad que en muchas ocasiones es inconexa, autocomplaciente y a veces va demasiado lejos en cuanto a mantenerse en un mismo chiste (aquí pienso particularmente en la escena de la abuela, que termina alargándose demasiado tiempo), pero es suficientemente divertida y honesta para nunca llegar a hacerse larga. De hecho sí yo tuviese que encontrarle una única pega sería en que, a diferencia de la primera, no tiene una historia cerrada sino que termina abruptamente en espera de su conclusión en Feast 3: The Happy Finish (2009), hasta el punto en que ambas películas parecen una sola. Así que si estáis esperando que esta secuela sea tan redonda y eficiente como la primera parte puede que os llevéis una decepción, pero si queréis ver en realidad hasta donde es capaz de llegar la demencia de la película de Gulager aún a pesar de rendirse progresivamente a la comedia, Feast 2 se convierte en una experiencia muy agradable.

5 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

La primera "Feast" me pareció una excelente monster movie, sucia, violenta, autoparódica y muy entretenida. "Feast 2" en cambio, en su intento de "ir más allá" que la primera película, sube el tono de comedia, casposidad y ridiculez terminando en un producto que hace demasiado esfuerzo por ser vulgar y extremo, a causa de esto para mí nada se sentía genuino ni disfrutable, a mi me decepcionó muchísimo y me quitó muchas de las ganas de ver "Feast III: The Happy Finish".

¡Saludos!

Hombre Lobo dijo...

Esos detalles que menciona como sus defectos me parecen, por el contrario, sus virtudes. El único problema si acaso es que es una propuesta tan radical que en ocasiones parece perder el control. Esta claro que la primera era, como película, más redonda, pero no nos engañemos: los momentos más disparatados e inconexos de esta segunda parte no están allí simplemente porque le sale de los cojones a la película, sino que hacen su aportación a ese tono tan diferente que se le quiere dar.

Y no cometa el error de quedarse aquí: vea la tercera. Le juro que esta segunda parte por sí sola no tiene sentido si no se remata con el final de la trilogía, que ahí sí queda bien claro a dónde el señor Gulager nos quiere llevar.

Sam_Loomis dijo...

Tal vez lo haga Hombre Lobo, tal vez lo haga. Pero es que realmente aborrecí ésta 2nda parte y estoy seguro que la 3era es igual o peor. Aunque considero seguir tu recomendación.

Saludos

Anónimo dijo...

Estimado sres. yo ya vi la tercera parte y es mas absurda que esta segunda parte, depende de ustedes si quieren verla

Lasaga dijo...

Acabo de descubrir esta trilogia y me ha flipao, me queda de ver la 3. Pocas veces he visto algo tan sobrao en los últimos años.