sábado, agosto 22, 2009

Reseña: Hellraiser: Hellseeker (2002)

La sexta entrega de la saga iniciada por Hellraiser (1987), y segunda de las secuelas directo-a-DVD, se conoce con el título Hellraiser: Hellseeker (2002), y es una película que sigue el camino trazado por Hellraiser: Inferno (2000) al ofrecernos una historia independiente sin continuidad alguna con entregas anteriores, en el que la Configuración de los Lamentos y los cenobitas que tras ella se ocultan no son más que el marco narrativo de una historia que va más por los derroteros del thriller psicológico con un ambiguo envoltorio sobrenatural. Ya habíamos hablado anteriormente de cómo la quinta entrega partía de una buena idea pero al final dejaba bastante que desear. Por desgracia esta sexta padece de los mismos problemas, y de hecho, los profundiza, continuando así la vertiginosa caída libre de una franquicia de terror que terminó teniendo un perfil bastante bajo.

El argumento, transplantado casi enteramente de la película de Adrian Lyne La escalera de Jacob (1990), no tiene realmente nada que ver con Hellraiser aparte de algunas superficiales referencias a la película original, siendo la mayor de ellas la presencia de la actriz Ashley Laurence, protagonista de la primera y segunda entrega de la saga. La señorita Laurence (a quien por cierto, le han sentado bastante bien los años) no es, sin embargo, la protagonista, sino un personaje referencial en la historia de su marido, que es el verdadero centro de la historia. El hombre en cuestión comienza poco a poco a descender por una espiral de locura tras un accidente en el que muere su mujer y del cual él, sin embargo, no recuerda nada. La cosa se complica cuando, tras el inevitable encuentro con el puzzle demoníaco de los cenobitas, varias personas a su alrededor comienzan a caer como moscas y él se convierte en el principal sospechoso de una investigación policial, que por supuesto se mezcla con las bizarras visiones del inferno de dolor que poco a poco se cierne sobre él. El énfasis en este aspecto psicológico sobre todo lo demás no es sino uno de los muchos elementos que me hacen pensar, al igual que en el caso de la entrega anterior, que estamos ante un guión "original" sin conexión alguna con Hellraiser en su concepción inicial, y que luego fue retocado para convertirlo en parte de la saga.

Dejando aparte las evidentes limitaciones del directo-a-DVD, esta sexta entrega de la saga se nota incluso más barata que su antecesora, y con un look mucho más plano y convencional que se asemeja más al de un trabajo televisivo, lo cual me refuerza en mi idea de que la nueva dirección de la saga (historias independientes enmarcadas por la Configuración de los Lamentos) hubiese quedado bien para una serie de televisión con episodios más cortos. Por desgracia, esta cinta se siente también muy estirada y en general de una desgana bastante evidente. De hecho, si no fuera por la presencia de Doug Bradley como Pinhead (único punto en común de las ocho películas) ni siquiera estaríamos poniéndolas al mismo nivel de comparación del resto de la saga. Aquí, evidentemente, no vemos la temática de Clive Barker por ningún lado, y de "nueva carne", nada de nada.

Al final de la película, por cierto, hay una muy predecible revelación sorpresa que termina dañando la historia aún más de lo que ya estaba, pero evidentemente no lo contaré aquí por si hay alguien que desea sufrirla en carne propia. El director de esta película, Rick Bota, sería contratado para las dos secuelas posteriores, pero sería injusto decir que el despropósito de Hellraiser: Hellseeker o sus continuaciones se deba principalmente a él. Con un guión tan desastroso (que para colmo es casi un plagio de una película anterior) este renovado esfuerzo de los cenobitas por regresar al mundo real estaba condenado prácticamente desde el principio.

4 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

¿Te puedes creer que aún no la he visto? Supongo me merezco una muerte lenta, sí XD

Hombre Lobo dijo...

Si aún no la ha visto, considérese afortunado.

kuroi yume dijo...

pinhead por fin ha encontrado su vocación en este mundo: la acupuntura...

Carlos dijo...

En su tiempo recuerdo que ésta película me entusiasmo bastante debido al regreso de Ashley Laurence a la saga.
Para que decir que el resultado es una verguenza...