martes, agosto 01, 2006

Reseña: Chocolate (2005)

El creador de Masters of Horror, Mick Garris, no iba a quedarse sin aportar su grano de arena a la serie, y para ello no se le ha ocurrido nada mejor que versionarse a sí mismo en Chocolate (2005), episodio basado en un cuento corto suyo que en algún momento pensó convertir en largometraje. Ha sido un acierto que no lo hiciera, porque la historia da mucho más juego si se condensa en 55 minutos. Sin embargo, es probable que esta sea su único acierto, ya que el suyo, por desgracia, es en mi opinión el capítulo más flojo de esta primera temporada, empezando por el hecho de que hay que ser muy indulgente para incluirlo en el género de terror.

Y no es que la historia no tenga alguna promesa. De hecho, Chocolate parte de un planteamiento interesante que daba para mucho: Henry Thomas (quien de niño salvara al famoso alienígena de Spielberg) interpreta aquí a Jamie, un auténtico perdedor, un hombre separado de su esposa e hijo, con tendencia al sobrepeso, y que simplemente no puede disfrutar de la vida. Lo único que al parecer se le da bien es su trabajo como creador de sabores artificiales, destinados a alimentos que él mismo se niega. Un día, por un extraño fenómeno que nunca es explicado, Jamie comienza a percibir las sensaciones físicas de una mujer desconocida, comenzando con un fuerte sabor a chocolate que le despierta en mitad de la noche. A medida que las sensaciones (visuales, tactiles y hasta eróticas) de esta mujer siguen manifestándose, Jamie se obsesiona cada vez más con ella, hasta el punto de enamorarse completamente. Pero un día, cuando la mujer se ve obligada a cometer un asesinato (que Jamie presencia de manera "sobrenatural"), decide encontrarla a como de lugar e ir en su ayuda.

De entrada, lo que me parece más asombroso es que Garris no haya escogido para su episodio una adaptación de su ídolo Stephen King, a quien ha adaptado ya en seis ocasiones (si bien aquí hay un pequeño cameo en forma de libro con Desperation, cuya adaptación Garris está por estrenar). En vez de eso, lo que tenemos aquí es una historia detectivesca de corte fantástico con mucho erotismo, pero en la que el "horror" no está por ningún lado. Además, la trama es contada por el propio Jamie en una especie de marco narrativo en el que lo vemos cubierto de sangre y contando su historia a un policía, por lo que el final está bastante cantado casi desde el primer segundo. Esto no sería un problema si se ofreciese algo más, pero no es así. No niego que tenga momentos interesantes, sobre todo en su primera parte (la escena más "inquietante", pero por su pavorosa ambigüedad, es cuando Jamie recibe el orgasmo de la mujer mientras esta está siendo penetrada por su novio, a quien por supuesto él "ve"). Sin embargo, cuando la trama toma ese giro violento y Jamie comienza su investigación para acercarse a aquella persona con la que comparte dicho vínculo, la acción decae bastante. De esto lo único que se podría rescatar es una especie de metáfora sobre el amor y la conexión especial que creemos tener con una persona, para darnos luego cuenta de que esa conexión existía sólo de nuestro lado.

Algo interesante, sin embargo, de Chocolate, y que es completamente desaprovechado, es el personaje de Wally, el mejor amigo de Jamie, interpretado aquí por Matt Frewer, quien no tiene ninguna repercusión dentro de la historia pero que parece, sin duda alguna, un retrato del propio Mick Garris, quien al parecer no siente ningún pudor en mostrarnos la manera como se ve a sí mismo: un irresponsable parlanchín que oculta la decepción de ser un rockero frustrado a sus casi cincuenta años. El tema de la frustración (amorosa en el caso de Jamie y artística en el caso de Wally) que en cierta manera condiciona al ser humano a buscar completementarse en los demás, pudo haber dado pie a una gran historia, y de eso aquí hay indicios que lamentablemente se quedan en eso.

En definitiva, se trata del episodio más flojo de la temporada, interesante por momentos pero totalmente plano y prescindible. Lejos quede yo de atacar al señor Garris, uno de los mayores currantes que el cine de terror ha parido, pero el suyo es el aporte más pobre para un esfuerzo conjunto creado, paradójicamente, por él mismo.

5 comentarios:

Rosenrod dijo...

¡Henry Thomas, dios mío! ¿Cuánto hará que no le veo en ninguna producción?

Un saludo!

Hombre Lobo dijo...

También puedes verlo en "Dead Birds", otra película de terror reciente MUCHO más recomendable que esta.

Ah, y Mick Garris lo ha vuelto a fichar para "Desperation". Veremos que tal lo hace.

german dijo...

Tu página es una maravilla, un recurso excepcional y muy educativo!

Tengo que volver y revisar y revisar, he conseguido unas cosas que habia olvidado, otras que siempre es bueno tener presentes y cada cosa nueva!

Esta fantástica en verdad!

Roberto A. Oti dijo...

Es uno de los episodios más flojos, ya no es que sea malo como el de Hopper, sino que no transmite absolutamente nada...lo cual no sé si es mejor o peor.

¿Dead Birds? todavía recuerdo cuando la vi en la Semana de Terror de San Sebastián en V.O. con subs en euskera. Lo cierto es que prometía bastante más de lo que luego ofreció. Eso sí, me encantó su contextualización, en la línea de los terroríficos relatos de Ambrose Bierce sobre la Guerra de Secesión.

Saludos

Davo Valdés dijo...

Es una porquería. Un desastre. Una ironia que el creador de este proyecto tenga el peor capitulo.