domingo, agosto 13, 2006

Reseña: Stigmata (1999)

Parte indiscutible de ese grupo de películas con temática religioso-apocalíptica que proliferaron cerca del nuevo milenio, Stigmata (1999) fue una cinta que sus productores intentaron colarnos como algo "al estilo" de El exorcista (1973), y ciertamente es fácil caer en comparaciones, ya que no son pocos los momentos que parecen literalmente calcados del clásico de William Friedkin. Sin embargo, dicha semejanza es más bien un engaño, porque (a pesar de lo que pueda parecer) la película no trata de posesiones demoníacas ni de la lucha del bien contra el mal, sino de un misterio que involucra el choque entre la "verdadera espiritualidad" y la alta jerarquía eclesiástica.

Frankie Paige (Patricia Arquette), una neoyorquina común y corriente, comienza de la noche a la mañana a tener arrebatos místicos que terminan en la aparición de los "estigmas", es decir, las heridas recibidas por Jesucristo y que sólo los santos más devotos suelen experimentar. El problema es que Frankie es, lo que se dice, una agnóstica confesa, y su vida no ha sido precisamente un ejemplo de pureza y castidad. Por supuesto, pronto comienza una investigación oficial por parte del Vaticano, de la que se encarga el padre Andrew Kiernan (Gabriel Byrne, quien casualmente interpretó al Diablo ese mismo año), y el buen cura no tarda en descubrir que Frankie ha sido poseída por un espíritu desconocido que parece empeñado en traer una revelación proveniente de los mismos tiempos de Jesús. Pero aparentemente este espíritu no parece darse cuenta de que sus constantes manifestaciones corren el riesgo de dejar a Frankie muerta y hecha literalmente un Cristo, de manera que Kiernan es quien debe desentrañar el misterio de quién este espíritu y, sobre todo, cómo detenerlo.

Sería frustrante ver Stigmata y esperar una visión profunda sobre esta manifestación religiosa, ya que la película apuesta por un simple despliegue efectista e "impactante" de aquello que descartamos como Fe ciega e histérica. Es esta visión lo que mantiene la película en una inquietante ambigüedad con respecto a aquello que muestra y que explicaría (al menos hasta cierto punto) el que se publicitara como algo que no es. Y es que los arrebatos de Frankie son tan brutales y despiadados, que hacen realmente dudar de la supuesta benevolencia de ese Dios que la ha "elegido". El mismo padre Kiernan no duda en atribuir su posesión a un demonio, hasta que una mirada más detallada le revela que se trata más bien de un mensaje destinado supuestamente a remover los cimientos de la Iglesia, revelando un secreto que ha permanecido oculto por casi veinte siglos.

Aquí es donde la película se cae estrepitosamente: en el momento en que se revela dicho "secreto", y lo pongo entre comillas para resaltar la decepción tan grande que sentí al comprobar que dicha revelación no es, de hecho, nada nuevo, sino algo que se ha discutido desde tiempos casi inmemoriables. Al final, lo que parecía ser una experiencia demoníaca resultó ser una trama de misterio que tiene que ver más con El código Da Vinci que con El exorcista (ojo: con esto no quiero decir que aquello que se nos revela en Stigmata tenga algo que ver con el "secreto" de Dan Brown, sino más bien que la historia al final no trata de los buenos contra los malos, sino de los fieles contra la Iglesia).

Pero si lo que querían aquí era lograr alguna simpatía hacia los fieles "puros de corazón", entonces les ha salido el tiro por la culata, ya que los mayores horrores de Stigmata son causados precisamente por ese espíritu posesor que no para en su intento de torturar y "martirizar" a Frankie aún en contra de su voluntad. Y de hecho, a medida que se van sucediendo los diferentes ataques, la verdad es que uno llega a sentir temor por la vida de esta pobre mujer cuyo único error fue haber entrado en contacto (accidentalmente) con el alma del que al parecer era el más fanático de los fanáticos religiosos. La brutalidad telúrica de este espíritu (que se manifiesta también a través de fuerzas atávicas como el sexo o la violencia física) en contraste con la aparente docilidad de una "secta de eunucos" como el Catolicismo, es sin duda algo interesante, y si la cinta hubiese versado sobre eso, quizás habría tenido un mucho mejor destino.

En cambio, se queda a media marcha como un thriller más con uno que otro momento interesante. Pero poco más, y eso, teniendo en cuenta la mala uva de esta particular posesión, es algo difícil de pasar por alto.

8 comentarios:

Hombre Lobo dijo...

Al margen de la reseña, "Stigmata" tiene un mensaje que a mí, en lo particular, me acojona mucho: el Bien existe, y tiene al mundo cogido por los huevos. Dios es amor, y reparte ese amor a hostias. La idea de una mártir que lo es en contra de su voluntad, así como la crítica despiadada a un sacerdote que utiliza su Fe como un burdo escudo contra las tentaciones carnales, así como una Iglesia que ha optado por una filosofía "light", parecen los argumentos de alguien que opina que la religión consiste en la adoración de un Dios que habita en TODO, y que por lo tanto tienen el poder total sobre nuestras vidas. No sé ustedes, pero esto me suena peligrosamente cercano a la radical visión de muchos grupos religiosos protestantes y (por supuesto) americanos.

a lo mejor se me ha ido un poco la olla, pero no sé...

Dreamer dijo...

Pienso que ese mensaje sobre que la esencia esta en el corazon y no en las estructuras, la hace diferente, y es algo que es tocado en diferentes formas de expresion, cuando Arjona en la cancion de Jesus es Verbo y no Sustantivo critica a la gente que va a la iglesia todos los domingos pero que en el dia a dia no se comportan fieles a la palabra de dios, en el trasfondo se nos da ese mensaje, pero ciertamente hay elementos como dices que hacen que la pelicula tenga partes rescatables y otras completamente desechables... Apartando el tema de la posesion y los espiritus, tambien deja que pensar sobre que tanta informacion la iglesia nos proporciona y que tanta podria estar permaneciendo oculta...

Saludos...

CABINA AÉREA dijo...

Sentencia 2...y 6ptos por tu crítica...ya me tienes "malcriada" con tan buenos textos, que los leo y leo y a veces no sé ni que decir
Saludos!! y si quieres ve a firmar la patita enyesada..je,je,je

JohnTrent dijo...

A mi tambien me parecio poca cosa. Es mas, una pelicula mediocre diria yo.
Recuerdo que tenia algunas cosas interesantes en lo referente al look visual, pero se me hizo aburrida y dio poco de lo que esperaba.

Cannonball dijo...

Sensaciones encontradas me produjo en su día este remedo del exorcista, porque, aun partiendo de una idea que daba bastante más de si, acaba recorriendo caminos demasiado manidos, quedándose en el típico quiero y no puedo.

Noel dijo...

Quitando alguna escena y alguna cosa visual, a mí me pareció más bien mala. "El fin de los días", la otra peli diabólica del 99, estaba bastante mejor: menos mensaje, menos monsergas y más Satán.

CABINA AÉREA dijo...

...tas ponchaoooo lobito!!!!!

Anónimo dijo...

A mí no me gustó Stigmata. Me pareció que era como un divertimento sobre el sufirmiento y tortura de una mujer. Bastante sádica. Pero no simplemente porque se vea a una mujer sangrar o sufrir heridas, sino porque todo está presentado con una exhibición que deja clara la relación de la religión y del sado-maso.

Firmado: algonquina