lunes, noviembre 23, 2009

Reseña: Demons 2 (1986)

Escrita, rodada y estrenada a toda prisa tras el éxito de su antecesora, Demons 2 (1986) es una muy buena secuela diseñada exclusivamente para la exacerbación y disfrute de aquellos elementos que hicieron grande la primera entrega. Se dice muy a menudo que, más que continuación, es en realidad un remake encubierto de Demons (1985), lo cual es quedarse cortos considerando que el productor Dario Argento y el director Lamberto Bava prácticamente vuelven a hacer la misma película sólo que a través de un enfoque mucho más épico y desmadrado. En realidad, cualquier continuidad con la primera parte se da no en cuanto a anécdota, sino más bien en cuanto a estilo: el Apocalipsis con el que terminaba la primera entrega no parece aquí haberse producido, aunque hay varios guiños que la cinta hace al espectador y que dejan bien clara una intención de superar los preceptos de la primera.

Esta vez la trama ocurre en otra ciudad alemana (específicamente Frankfurt, aunque nunca se llega a mencionar en la película) y la invasión de los demonios tiene lugar esta vez no en un cine sino en un gigantesco edificio de apartamentos que se convierte en una prisión. Los demonios hacen su entrada triunfal en esta ocasión a través de un misterioso programa de televisión en una secuencia surrealista como pocas, en la que Bava demuestra muy bien sus intenciones y, sobre todo, su confianza en las virtudes de una obra que no necesita de segundas lecturas: la escena en la que el primer demonio invade la realidad atravesando literalmente la pantalla del televisor (un momento del que David Cronenberg estaría orgulloso) es sólo eso, no significa nada más.

El hecho de que la trama ocurra en un edificio de apartamentos permite a Bava, entre otras cosas, estructurarla esta vez de una manera diferente; mientras que en Demons todo el argumento giraba en torno a un estado de sitio de clara inspiración romeriana, esta secuela extiende su mirada a un gran número de personajes (entre ellos una pequeña Asia Argento adolescente en su debut cinematográfico) situados en apartamentos y estancias diferentes, creando así un montón de pequeñas subtramas o viñetas narrativas sin otra conexión entre sí más que el ataque indiscriminado de los demonios, cuyas filas aumentan a medida que van apoderándose de sus víctimas. Entre estos personajes hay secuencias de auténtica gloria como todo lo concerniente a una clase vespertina de musculación (donde repite uno de los actores de la original, Bobby Rhodes) que termina en una espectacular confrontación en un aparcamiento, o la odisea de una joven mujer embarazada que protagoniza una auténtica batalla campal en su piso. El seguimiento de los personajes es atroz; muchos desaparecen sin dejar rastro y algunas de las subtramas no se cierran, pero eso es porque Bava parece estar demasiado ocupado con el aspecto visual para enfrentarse a nimiedades como una historia coherente: no solamente los trucos estilísticos del primer Demons están aquí exacerbados, sino que, a pesar de que el presupuesto empleado es menor, la producción está mucho mejor cuidada, incluyendo el maquillaje de los demonios, que es auténticamente monstruoso y delirante.

El caos argumental, la estética marcadamente euro-ochentera y la aparente complacencia de Bava en un final feliz hacen que Demons 2 no sea tan universalmente apreciada como la original, pero sigue siendo probablemente una de las secuelas que dan mejor continuidad al espíritu del material en el que se basan y, para mí personalmente, una confirmación más de que el verdadero y más duradero aporte de Dario Argento al cine está en su faceta de productor.

6 comentarios:

mhtdtr dijo...

totalmente de acuerdo con lo escrito. personalmente me gusto mas que la primera precisamente por como dices la falta de coherencia general y el "sano" exceso.

Anónimo dijo...

Discrepo un poco en cuanto a lo de los maquillajes, ya que algunos de los endemoniados de la escena del garaje son literalmente tíos con la cara embadurnada de verde. Aparte de Bobby Rhodes, también repite el jefe de la banda de macarras, el de la nariz aplastada, que ahí hace de guardia de seguridad del edificio.

Dr. Deferiensia dijo...

La encontré por tres euros de oferta. A mi me gusta, mas que por lo buena que es por los recuerdos que me trae cuando la vi de estreno.

Es divertida.

Paris Quelart Budó dijo...

No me gustan los críticos, pero está bien lo que escribes.

francisco Acuña dijo...

para mi es buena y muy entretenida...perop mejor que la primera..no lo considero asi...

MonoRojo dijo...

Para varia señor Lobo, usted me empuja a seguir consumiendo cine de terror y no dejarlo jamás como si de una adicción se tratase, le agRAdezco mucho por invitarme a esta afición, la comprare ni bien pueda, estoy pronto a tener mucho tiempo libre y lo aprovechare en ver más películas pero de calidad como las que usted recomienda =)