viernes, noviembre 03, 2006

Reseña: The Damned Thing (2006)

El esperado estreno de la segunda temporada de Masters of Horror trae consigo buenas y malas noticias: la mala es que The Damned Thing (2006) no es un episodio lo bastante contundente como para dar a la serie el regreso triunfal que se merecía. La buena noticia, sin embargo, es que su director Tobe Hooper y su guionista Richard Christian Matheson (que en esta ocasión adapta un cuento muy corto de Ambrose Bierce) han conseguido ofrecernos un plato mucho más suculento que aquella decepción que cayó sobre nosotros con Dance of the Dead (2005). Si bien todavía falta un buen trecho para que ambos recuperen la buena forma, lo cierto es que con este nuevo episodio se aprecia una amplia mejoría.

Y es que The Damned Thing cuenta precisamente con aquello de lo que su antecesor carecía: una trama perfectamente amoldada al limitado formato de una hora. La historia, cuya adaptación de su origen literario es más que liberal, va de un sheriff tejano llamado Kevin Reddler, lacónico hombre pueblerino cuya cicatriz en la frente y sempiterna cojera esconden un auténtico trauma infantil: haber presenciado, siendo todavía un crío, como su padre cogía su escopeta y mandaba a su madre al otro barrio sin motivo ni explicación alguna. Kevin sólo logró salvar el pellejo porque una misteriosa fuerza informe tomó a su progenitor y lo convirtió, frente a sus ojos, en un amasijo de sangre y tripas. Ahora, casi un cuarto de siglo después, una serie de extrañas muertes y brotes de violencia en el pueblo parecen indicar que aquella "maldita cosa" que acabó con su niñez ha vuelto para terminar el trabajo.

El cuento de Ambrose Bierce, al igual que El color del espacio exterior de Lovecraft, ha sido siempre un ejemplo de la fascinación de cambio-de-siglo con fuerzas malignas e invisibles, a menudo vinculadas con la intromisión tecnológica del hombre. Ciertamente eso está presente en la historia de Tobe Hooper, y teniendo en cuenta que la trama se sitúa en Texas, está bastante claro cual es esa intromisión. Sin embargo, hablar de este capítulo como una metáfora sanguinaria de la codicia capitalista es, en mi opinión, un argumento un tanto dudoso. Lo que sí es cierto es que los primeros veinte minutos de The Damned Thing contienen una violencia y un gore que ponen el listón muy alto a los demás episodios de esta temporada, especialmente una muerte en específico que por lo menos a mí me ha sido muy difícil de ver y soportar. Dicha violencia explícita contrasta con el desarrollo lento y pausado de este capítulo, que se toma su dulce tiempo para darnos a conocer todos los personajes que conforman el mundo del sheriff Kevin, desde su compañero y sus frustrados sueños de dibujante hasta el reportero inquisidor que no le deja olvidar su pasado, sin olvidarnos por supuesto del mayor acierto a nivel de casting: la presencia del adorado Ted Raimi en el improbable papel de un cura que no te pone precisamente a rezar un Padrenuestro tras confesar tus pecados.

El clímax, sin embargo, está bastante logrado, ya que Tobe Hooper transmite eficazmente la desolación de un Apocalipsis situado en un pueblo pequeño. El final, sin embargo, dividirá seguramente a sus fans, ya que si bien resulta efectivo y coherente con el espíritu de Ambrose Bierce, puede resultar bastante abrupto y dejar a más de uno rascándose la cabeza en perplejidad.

Mi conclusión es que este debut de la segunda temporada de una de mis series favoritas no ha logrado complacerme del todo, pero no se puede negar que tiene momentos realmente grandes. En cuanto a Tobe Hooper, es una lástima que tampoco esta vez vaya a situarse entre los mejores exponentes de los "maestros del horror", pero al menos no cabe duda de que lo que nos espera es una temporada que va a por la yugular y no se anda con miramientos.

14 comentarios:

Roberto A. Oti dijo...

Pues todavía no lo he visto. Estoy en la duda eterna de si esperar a los subtítulos en castellano o verlo "a pelo" en inglés.

Saludos

lapateada dijo...

a todo esto...te gustan las peliculas de terror?...yo que se!
emm...bueno...adios!jejeje...(siempre quiero intentar decir algo...pero que pasa?...se me olvida!hehehe)

Narciso dijo...

Un apunte ¿El autor no sera Ambrose Bierce?

Un saludo.

Hombre Lobo dijo...

Uups, siempre me pasa lo mismo con este señor y su apellido.

En todo caso, ya está corregido. Parece que la dislexia no perdona a nadie.

toby dijo...

A mi también se me dan bien esas cosas. Es lo que tiene escribir sin chuletas.

Hay alguna razón especial por la que permitas la dichosa palabra de verificación? No te parece una chorrada mayúscula?

Hombre Lobo dijo...

Pues la verdad es que no, señor Toby, la palabra de verificación no es ninguna chorrada. De hecho, antes de tenerla, tenía que borrar un promedio de entre cinco o diez comentarios de spam todos los días. Es lo que tiene el simpático mundo de la publicidad viral.

toby dijo...

Ah vale. Ni lo sabía. Así bien.

Max Renn dijo...

Pues a mí me parece un capítulo que deja muchísimo que desear. No me gustó absolutamente nada.

Copio lo que escribí en mi blog:

El esperado arranque de la segunda temporada de Masters of Horror, con el capítulo The Damned Thing, dirigido por un Tobe Hooper en franca decadencia, es de lo más frustrante, amigos. Flojísimo, diría yo.

Por desgracia, ni siquiera puede uno detectar, al menos, el talento del realizador para contagiar de un carácter enfermizo y sórdido lo que toca (y que sirvió para salvar, relativamente y por los pelos, su primera contribución a la serie, Dance of the Dead. Aquí, reincide en el estilo videoclipero y desquiciado (aunque de forma no tan acusada) del que hizo uso en el capítulo que perpetró en la primera temporada, pero, ay, el problema es que ya no le es tan efectivo. Si en aquella ocasión podía funcionar el caos visual para acompañar y "ensuciar", más si cabe, una historia postapocalíptica y enloquecida, en The Damned Thing, donde repite con el montador y el director de fotografía (¿¿¿por qué???), uno no encuentra motivo que explique la necesidad de mover sin mesura la cámara en los momentos de supuesta (y anodina) tensión ni montar las imágenes con cortes a mansalva, creando una sensación de total artificio que supone un flaco favor a la historia.

El guión, obra de Richard Christian Matheson e inspirado en un relato de Ambrose Bierce, nos cuenta el extraño suceso que ocurre en un pueblo de Texas, cuando "algo" maligno parece afectar a los habitantes, quienes se convierten en seres psicóticos que se ven impulsados a autodestruirse o a atacar al prójimo. El protagonista es el sheriff Kevin Reddle (Sean Patrick Flannery), un hombre de familia con un pasado traumático, pues su padre, poseído por ese "algo", asesinó brutalmente a su madre y trató de matarle a cuando era niño.

Prácticamente nada rescataría de este nuevo capítulo. Si acaso, algunos efectos gore de cierta contundencia resultan vistosos (y gratuitos), pero casi todo se podría calificar como fallido e insulso. Más allá de que Hooper no logre crear una atmósfera eficaz ni construir una evolución dramática decente, también cabe apuntar que el material que maneja no es el mejor posible. El atractivo planteamiento, que en principio presenta interés, se diluye como un mero azucarillo cuando transcurre el metraje y la historia se desarrolla vulgarmente, conforme a lo previsible. Y cuando uno espera que suceda algo que permita escapar de la mediocridad, se topa con unos minutos finales de bochorno, impropios de una serie con unos mínimos niveles de calidad.

Por último, el reparto pasa sin pena ni gloria. Tan intrascendentes son los actores como los desdibujados personajes. Y como curiosidad, atentos al papelito casi anecdótico de Ted Raimi.

Para olvidar.

JohnTrent dijo...

A mi tampoco me convencio demasiado Dance of the death. Creo que Hooper puede dar mas de si (siempre que hablemos del mejor Hooper, el de La matanza de Texas o Poltergeisht, porque el peor tambien tiene lo suyo...).

Voy a empezar a conseguir episodios de la segunda temporada y alguno de la primera que me queda por ver.

toby dijo...

O el de Invasores de marte, Lifeforce, La casa de los horrores, Masacre en Texas 2, Body bags, Trampa mortal, Salem's Lot... Hay mucho mejor que peor.

JohnTrent dijo...

Cierto, guardo buen recuerdo de Invasores de Marte y La matanz de Texas 2 o Body bags son pelis entretenidas. Tengo pendientes de ver Lifeforce, Trampa mortal y Salem´s Lot. De La casa de los horrores nunca recuerdo que version fue la que vi de pequeño. Tendre que revisarlas para saberlo...

Sr. Anónimo. dijo...

Hmmm... yo he visto todas sus películas, y la única realmente infumable es esa de "Nigth Terrors", un bodrio catedralicio que hay que ver para creer. Luego, tiene películas muy criticadas que a mi me parece que tienen muchas virtudes, casi siempre estéticas, aunque sean dificilmente soportables para cualquier persona medianamente sana mentalmente, como "Trampa Mortal", la demencia hecha película.

toby dijo...

Pues fijate tú que a mi Terror sin fin no me parece tan mala, aun a sabiendas de que se trata de un encargo de baratillo. Abominaba de ella de chiquito, ahora, desquiciado del todo, le he cogido el tranquillo y siento aprecio por ella. Es una de las series B fantásticas más absurdas, feas y extrañas de todos los tiempos!! Ah, no he visto The mangler.

Sr. Anónimo. dijo...

La de Terror si fin la he visto dos veces, y no, no puedo con ella... Y no es por delirante, es que no le veo nada de amor por parte de Hooper. Se nota que fué a por el cheque y punto. Hasta "Combustión Espontánea" me gusta bastante en algunos momentos, aunque parezca producto de una sobredosis de LSD caducado.

"The Mangler" está bien. Es de las delirantes y ridículas, pero tiene cosas grandiosas. Me gusta mucho, la verdad, y es la metafora sobre el capitalismo más graciosa y cabrona que he visto.