domingo, junio 11, 2006

Reseña: The Fair-Haired Child (2006)

Para el que suscribe, The Fair-Haired Child (2006) marca el clímax de la primera temporada de Masters of Horror. Si bien nadie discute que Homecoming (2005) ha sido el episodio más interesante, mantengo que este noveno capítulo es, sorprendentemente, el mejor en lo que se refiere a "terror". Si digo que me sorprende es porque yo jamás hubiera clasificado a su director, el televisivo William Malone, como un "maestro"; sus dos propuestas de terror cinematográfico, House on Haunted Hill (1999) y Miedo punto com (2002) son, cuando mucho, fácilmente olvidables. Entonces, ¿cómo es posible que el suyo sea uno de los episodios más sólidos?

Tomando como punto de partida las convenciones del horror adolescente, la historia parte desde el momento en que Tara, una retraída chica de trece años, es secuestrada por una pareja de desquiciados músicos y encerrada en un polvoriento sótano de una casa apartada de la civilización. Tara no sabe cómo ha llegado hasta aquí ni cuales son los motivos que han llevado a estos dos psicópatas a raptarla, pero cuando empieza a ver por las paredes advertencias escritas acerca de un horror que se esconde en aquella habitación y del que debe escapar cuanto antes, ya sabe que la cosa va muy en serio. Junto a ella está encerrado también un chico mudo llamado Johnny, a quien Tara ha salvado justo cuando pensaba quitarse la vida. Los dos deben tratar de escapar del lugar mientras evitan a la criatura conocida simplemente como "el niño de los cabellos rubios".

La historia de The Fair-Haired Child contiene algunos guiños mitológicos nada despreciables (me parece increíble, sin embargo, que el señor Malone no haya ahondado en ciertas semejanzas con la historia del Minotauro), y lo que en un principio parece una simple trama de secuestro, se transforma en un cuento donde la magia (de la más negra, eso sí) es el principal hilo conductor de los personajes. Asimismo, y algo en lo que se distingue de casi todos los demás episodios de la serie, lo más interesante es aquello que no vemos, los detalles que se nos mantienen escondidos y que se van entregando a nosotros de manera dosificada, algo a lo que el cine actual no nos tiene precisamente acostumbrados. Además, el guión hace bastante hincapié en el punto de vista: a medida que Tara y Johnny van descubriendo los pormenores de su situación, la historia ahonda en el trasfondo de Anton y Judith, la pareja de músicos que mantiene encerrados a los dos chicos con propósitos ciertamente malignos pero aparentemente justificados.

Y es que la idea del Mal como algo que nace a partir del Amor (justificado con cita de Nietzche y todo), dejando por lo tanto de ser "maligno" es, para mí, lo que más me atrae de esta historia. No puedo ahondar más en esto sin revelar detalles importantes, pero basta decir que el amor como motor y justificante de la maldad es algo que está presente absolutamente en todos los giros argumentales que presenta este episodio, e incluso el final, que superficialmente podría ser visto como un vulgar twist, es la consecuencia lógica de esta línea de comportamiento. Si a esto le aderezamos una atmósfera en mi opinión maravillosa -el sótano en el que Tara y Johnny están realmente no tiene nada que envidiar al tenebroso laberinto del Minotauro- y un diseño de la "criatura" realmente pavoroso, nos damos cuenta de que este capítulo es toda una joya. Absolutamente recomendable, y sin duda uno de los episodios de Masters of Horror que hacen que la serie merezca la pena.

5 comentarios:

Cannonball dijo...

Hombre, yo siempre he pensado que Mallone es un director revindicable.

"House on Haunted Hill", por ejemplo, aunque a nivel global no sea destacable, tiene secuencias coj------, digo, tremendas, montadas con maestria y, lo que es mas importante, de una manera muy personal y, aun siendo un remake, fue una de las propuestas mas originales, aunque parezca contradictorio, en una epoca en la que las revisiones de Scream mandaban en el genero.

Roberto A. Oti dijo...

Jejeje, no he podido escribir la reseña de este capítulo, pero tengo un recuerdo tan nefasto de él que casi tengo ganas de volver a verlo para alimentar una siempre sana polémica. Para una vez que entramos en discordia...jaja

Saludos

Hombre Lobo dijo...

No tenga miedo de encender la polémica, señor RAO, que en muchas ocasiones he defendido cosas que muchos encontraban deleznables (y viceversa). Ahora, en serio este episodio me parece uno de los mejores, si no el mejor.

Silviuka dijo...

Hombre no es para ser el mejor episodio pero si que es verdad que a mi también me ha gustado mucho, y mucho más que otros a decir verdad.
En este capítulo he sentido miedo (quizás era porque estaba sola en casa) y he sentido la desesperación de la chica.
Otro que me ha gustado mucho y no suelen hablar demasiado de él es el de Pick Me Up

diegogue dijo...

Muy completa reseña (todas las reseñas de Master of Horros de este blog lo son), mi único pero es que, hasta yo lo vi, Tara aparentaba 15 años más que 13, pero en general estoy de acuerdo con todo lo que se dice acá.