viernes, octubre 28, 2005

Reseña: Frágiles (2005)

Seamos sinceros: nadie escoge dirigir la película de Operación Triunfo de buena gana, así que el hecho de que el director español Jaume Balagueró se haya decidido a hacerla responde a una voluntad de sacrificio para nada desdeñable. Sólo por eso creo que se merecería que le echáramos un vistazo a su propuesta en el cine de género. Confieso que no he visto aún sus obras de género anteriores: Los sin nombre (1999) y Darkness (2002), pero su tercera, Frágiles (2005), resulta ser, en mi opinión, uno de los mejores estrenos de terror del año, una película altamente referencial pero hecha con absoluta precisión por alguien que, por lo menos en esta ocasión, sabe lo que está haciendo.

Participando de una premisa similar a otra película europea de terror estrenada recientemente, Frágiles sitúa su anécdota en un escenario que es en sí mismo un personaje: un gigantesco hospital para niños ubicado en medio de una isla británica, apartado completamente de la civilización. A este hospital llega Amy (Calista Flockhart), una enfermera contratada para cuidar a los últimos niños que están siendo trasladados. Sin embargo, el hospital alberga algo dentro de sus paredes, una presencia fantasmal que no quiere ser abandonada y que incluso ya ha empezado a hacer daño a los niños. Amy pronto entabla amistad con la más “rara” del grupo: la pequeña Maggie, la única que puede comunicarse con el fantasma, que responde al nombre de Charlotte y al apodo de “la niña mecánica”. Por supuesto, y tras varios intentos frustrados de que le crean, Amy decide investigar por su cuenta la historia de Charlotte, y sus pasos la llevarán a la segunda planta del hospital, clausurada desde hace cinco décadas.

La trama no es nada original, y algunos cinéfilos podrán reconocer alusiones indirectas a aquella película de Peter Medak llamada Al final de la escalera (1979), una de las más inquietantes historias de casas embrujadas que se pueden hallar. Frágiles no le desmerece para nada. Balagueró ha hecho bien sus deberes al construir una historia que se va revelando poco a poco, con mayores sugerencias que situaciones explícitas, además de echar mano a todos los estilos que han predominado últimamente, incluyendo un clímax que hace uso de las ya inevitables referencias al estilo del J-Horror. No se trata de un plagio, sin embargo, ya que calza perfectamente en esta historia, y la película hace suyas todas las influencias que recibe. Se agradece asimismo que, si bien hay una “sorpresa” al final, la película no está de ninguna forma subordinada a ella. Buen gesto, diría yo.

Como bien se ha dicho por ahí, algo se mueve en el cine de género español. Si bien es cierto que Filmax nos ha clavado numerosos mamones en el pasado, creo que películas como ésta del señor Balagueró son las que al final terminarán atrayendo al público, independientemente de que sean rodadas en inglés y apunten a un mercado mayoritariamente anglosajón. Por mi parte, creo que la sola presencia de “Charlotte”, y especialmente su showdown final, hace que la película valga la pena.

3 comentarios:

Eki dijo...

No, si acabaré viendola y todo :P
Yo no digo que J.B. haga malas pelis, sino que hace calcos de sus propias pelis y al final cansa.

Recuerdo cuando el año de Darkness le preguntaron en una entrevista:
"Después de Los Sin Nombre y OT:La Película, esta es su tercer film de terror. ¿Piensa ahondar más en el género?" Desternillante... XD

Y otra cosa tb es cierta, de entre todos los 'mamones' que Filmax nos intenta colar, J.B. es posiblemente el único director decente, aunque luego figure su nombre al lado de las palabras "Basado en una Idea Original de..." en los títulos iniciales de La Monja.

Mycroft dijo...

Los sin nombre me gustó mucho, pero darkness me pareció impersonal, previsible y llena de clichés...veremos a ver esta.

Cesare dijo...

Yo solo vi Darkness, y era muy, pero que muy mala. A esta le dare una oportunidad un día que este con animo.