martes, junio 21, 2005

Reseña: El internado (2004)

En la película, una de las primeras frases importantes es "cuidado con los niños que dan miedo". Pues podrían ser un poco más específicos, porque soy de la opinión de que los niños ("esos pequeños monstruos polimorfos", como exageraba Freud) dan miedo siempre, sobre todo en el cine de terror. Y si no me creen, pasen revista a la extensa filmografía de infantes "raros" que pululan en la historia del cine, desde The Bad Seed (1956) hasta Sexto sentido (1999), desde La profecía (1976) hasta Ju-On (2003). Los niños, señores, dan miedo, eso está claro.

El internado, nuevo ataque del cine de terror europeo, no es la excepción. Esta cinta, escrita y dirigida por un desconocido (al menos para mi) Pascal Laugier, está producida por Christophe Gans, el mismo que dirigiera aquella estrambótica cinta llamada Pacto de Lobos (2002). Claro, valga decir que en esta ocasión se trata de un producto muy diferente, una película de esas de atmósfera, en la que hay muy pocos diálogos pero la tensión se mantiene gracias a la combinación de elementos técnicos muy logrados y un misterio que poco a poco (de hecho, muy lentamente) se va desenrollando frente a nosotros. Los primeros quince minutos pensé que estaba viendo una reedición francesa de El espinazo del diablo (2000), aquella magnífica película de Guillermo del Toro, pero luego me di cuenta de que no era así. A medida que la historia continuaba, empecé a encontrar más puntos en común con Session 9 (2001), para luego, en los quince minutos finales, darme cuenta de que no sabía a qué se parecía. Se trata de una película como pocas. Pero eso lo comentaré después.

El internado (cuyo título original en francés es Saint Ange) cuenta la historia de un orfanato situado en los Alpes franceses, durante el año 1958. Tras la muerte de un niño pequeño, las autoridades deciden cerrar el lugar, que ya de por sí había entrado en franca decadencia. En este contexto llega Anna (interpretada por una joven y dolorosamente hermosa actriz llamada Virginie Ledoyen, a quien quizás recuerden de cierta película playera con Leonardo Di Caprio), una chica contratada para asistir a la antigua cocinera y mucama con la limpieza final del lugar. Solamente ellas dos (y una chica medio loca que ha vivido siempre en el orfanato) deben compartir la inmensa soledad de este edificio grande y decadente. Por supuesto, como no podía ser menos, Anna empieza a escuchar sonidos extraños, voces que provienen de los lugares más recónditos del inmueble, lo que la lleva a pensar que algo sucedió allí, durante la guerra, una historia que involucra en cierta forma a los niños "diferentes" que allí fueron arrastrados, los niños innombrables, los "niños que dan miedo". También tópica es su reacción: investigar qué diablos fue lo que pasó, aunque en ello se le vaya la vida. En su defensa puedo argumentar que yo, al menos, no me hubiera imaginado jamás el giro que da esta película en su secuencia final.

Decir que el final de El internado es raro significa quedarse corto. El final es rarísimo, impactante pero por lo demencial que es. En todo caso (y en esto también me recuerda a Session 9) no se cierra por completo, y hay muchas cosas que quedan sin explicar. Esto de por sí no es malo, aunque me hubiera gustado que me explicaran más cosas acerca del pasado del orfanato y de la verdadera identidad de esos "niños". Pero aunque queden cabos sueltos, el suspense que crea la película está tan bien logrado, que es difícil no sentirse intrigado con la historia. La película, gracias a su efectiva fotografía (que guarda ciertas reminiscencias a otras obras del género) te mantiene en vilo todo el tiempo, y para el momento en que llega el final, las imágenes que se te presentan son tan impactantes que no puedes menos que sentirte satisfecho así no te hayan revelado completamente de que va.

Mención especial merece la banda sonora, compuesta por Joseph Lo Duca, quien fuera el habitual colaborador de Sam Raimi hasta que este comenzó su affair con Danny Elfman. Todo ello contribuye a una película interesante que ha logrado vencer los prejuicios a los que me veo sometido últimamente. Sería una lástima no echarle un vistazo.

6 comentarios:

Eki dijo...

interesante...

EBE dijo...

Habrá que verla, pues!!

Anónimo dijo...

hola!!!
llegue aki por casualidad, buscaba una imagen para acompañar un texto

yo cuelgo leyendas urbanas, historias de terror i alguna ke otra historia real.

te invito a que pases por mi flog:
http://www.fotolog.com/gothic_obsession

y ya pasare con mas tiempo!!!


xauuu

Anónimo dijo...

ola no me gusta nada en mi internado dicen ke ay una monja ke se pasea por los pasillos tu ke crees que es cierto o no????

GUSTAVO dijo...

Muy bueno el comentario!!
Acabo de ver Martyrs del mismo director y la verdad es que me gusto mucho. Voy a intentar ver esta peli!!

Me gustaria intercambiar links, pasa por mi blog.

Saludos

http://cinemaparadisouy.blogspot.com

Nina dijo...

La vi anoche de madrugada y me gustó muchísimo. Una pregunta: "El orfanato" se basa en esta película, ¿verdad? Las encuentro demasiado parecidas, sobre todo el final. Me imagino que "el orfanato" habrá mencionado en su día a ésta ("El internado"), sería demasiado evidente para no hacerlo.