martes, agosto 30, 2005

Míticos: Rick Baker (1950 - )

Si alguna vez te ha impresionado el trabajo de maquillaje de una película, lo más probable es que detrás de las cámaras haya trabajado Rick Baker, auténtico maestro a la hora de traer a la vida cuanto adefesio haya pasado por la mente de guionistas, directores ya afines. Si lo que se necesita es hacer realidad cualquier criatura, por imposible que sea, Baker es el hombre. Su trabajo, alabado dentro y fuera del mainstream hollywoodense, le ha valido (hasta la fecha), seis premios Oscar, aunque para ser justos, sólo uno de esos galardones ha sido por una película de terror.
Rick Baker nació el 8 de diciembre de 1950 en Binghamton, localidad del estado de Nueva York. Desde muy joven tuvo una extraña fascinación con los gorilas, y serán precisamente estos seres los que tendrán una influencia decisiva en su éxito como artista del maquillaje y los efectos especiales "a la antigua". Entre sus primeras anécdotas se cuenta que, a los 14 años, intentó maquillar a un amigo suyo para hacerlo pasar por un anciano y registrarlo en un asilo. Estando todavía en el instituto, confeccionó un traje de gorila que se pondría en varias ocasiones para trepar por los árboles y divertir a sus compañeros.
A los 18 años, Rick Baker vio la película El planeta de los simios (1968), que le dejaría marcado de por vida. Tras confeccionar una máscara de mono similar a las de la película, se dejó ver por numerosos autocines donde el famoso film de ciencia-ficción era proyectado, tan sólo para ver las reacciones de la gente. Ya estaba claro cuál era la vocación del muchacho.
Su primer trabajo fue en 1971, cuando diseñó el traje del monstruo principal en la película de bajo presupuesto Octaman. Por su labor le dieron 1.000 dólares. Durante los años sigiuentes se abrió camino gracias a otras películas de terror serie B que luego se transformaron en auténticos clásicos del género: It's Alive (1974) y Squirm (1976). En la primera, su labor fue crear las criaturas protagonistas de la película, una raza de bebés mutantes que despedazaban y devoraban a quien se le pusiera enfrente. En la segunda, tuvo que llevar a la realidad un ataque de millones de gusanos carnívoros, todo esto antes de que los efectos digitales se pusieran de moda.
La primera oportunidad de Rick Baker con una producción de altos vuelos fue cuando, en 1976, Dino de Laurentiis produjo el remake de King Kong, con Jeff Bridges y una debutante Jessica Lange. Baker fue contratado para sustituir a Carlo Rambaldi y a su gigantesco personaje animatrónico. Lo que Rick hizo fue confeccionar un traje de gorila mucho más barato y enfundárselo él mismo para hacer las escenas del simio. Su trabajo resultó aceptable (para los estándares de la época) pero la crítica destrozó la película, y Baker se vio de nuevo lanzado a la serie B. A pesar de haber realizado el maquillaje en Star Wars (1977), pasó prácticamente desapercibido en producciones menores por varios años, hasta que le llegó la oportunida de su gran regreso.A finales de los 70, Rick Baker fue contactado por el director John Landis, quien por aquel momento trazaba los planes para su película Un hombre-lobo americano en Londres (1981). Baker, que tenía pensado desde hacía bastante tiempo un proceso que le permitiría convertir a un hombre en licántropo de cuerpo entero, aceptó con la condición de poder trabajar con los actores MESES antes de que la película empezara a rodarse. Landis tomó aquel riesgo, y el resultado sigue siendo una de las transformaciones más espectaculares del cine de género. Rick Baker ganó con esta película su primer Oscar, pero sobre todo ganó el respeto de todos en la industria. Se le consultó para los efectos especiales de El aullido (1981), otra película de licántropos estrenada ese mismo año. Posteriormente su trabajo se multiplicó, aplicando sus conocimientos a grandes películas de género como Videodrome (1983), de David Cronenberg. También trabajó en el videoclip de Michael Jackson Thriller, donde además, en un alarde jocoso de sus propias habilidades, hizo el papel del zombi al que se le caen los brazos.

Rick Baker volvió a trabajar con gorilas en Greystoke: la leyenda de Tarzán (1984) y Gorilas en la niebla (1987), donde el reto no fue crear monstruos, sino seres que se pareciesen lo más posible a animales reales. Esta vez, sus simios fueron mundialmente alabados. Su regreso al género sería, sin embargo, tiempo después, cuando conviritiera a Jack Nicholson en licántropo para la película Lobo (1994). Ese mismo año ganaría su tercer Oscar trayendo de nuevo a la vida al actor de terror Bela Lugosi (sobre el rostro de Martin Landau) en Ed Wood, la película de Tim Burton.

En 1997 Rick Baker unió fuerzas con otro titán del látex y el maquillaje, Stan Winston, en la película Men in Black. Sin embargo, sería pocos años después cuando llegaría otro de sus mejores trabajos. Baker se enteró de que Tim Burton preparaba un remake de El planeta de los simios y, recordando aquellas experiencias en el autocine, le prometió al director que él podía preparar un maquillaje que superara al de la película original. Y así fue; los monos de Rick Baker (todos ellos diferentes entre sí) fueron la sensación de la película, que si bien ha sido destrozada por la crítica, sigue siendo una prueba del indiscutible talento de este hombre.

Hasta la fecha, los últimos trabajos de Rick Baker en el cine de terror han sido las dos partes de The Ring (2002). En el interín realizó los efectos especiales para Hellboy (2004) y los licántropos de Cursed (2005), aunque en esta última los resultados no han sido para nada positivos. Habrá que ver que prepara bajo la manga este hombre, en quien la palabra "mago" no está desperdiciada.

5 comentarios:

EBE dijo...

Guauu, que interesante.

Bernie Linzy dijo...

Interested. Keep Blogging!

Sr. Delmónico dijo...

Todo un maestro. El maquillaje en Lobo fue fantástico. Muchos creían que Nicholson íba a estar debajo de kilos y kilos de maquillaje, pero no, lo más sobresaliente fue ese maquillaje fino que consevaron esos ojos y mirada de loco que tiene el buen Jack. Fenomenal.

Dissonancer dijo...

me parece que el zombie al que interpreta rick baker en thriller no es el de los brazos, sino uno con barba, el que en el cementerio sale de un panteón.
tambien trabajo con john landis en Schlock en los años 70, la cual creo que no has mencionado. tambien fue muy importante para el el trabajo de jack pierce en the wolf man, pelicula que tambien le marcó.

ya veremos lo que hacen con el remake...

saludos

Javi Gómez dijo...

buscando informacion sobre baker he descubierto tu blog, y me parece muy interesante, yo tambien tengo uno, que hace poco empecé a dar forma, compartiendo los mismos gustos. en gustaria que lo visitaras y me dieras tu opinion si te apetece. un saludo y enhorabuena.