viernes, julio 29, 2005

Reseña: Nosferatu (1979)

1979 fue un buen año para los vampiros; tres producciones importantes de estos chupasangres fueron estrenadas casi simultáneamente con menor o mayor éxito y/o prestigio. Yo tenía apenas un año de edad, así que tuvo que pasar un tiempo para que pudiera ver la miniserie Salem’s Lot, dirigida por Tobe Hooper y basada en la novela homónima de Stephen King, o para que pudiera echarle un vistazo a ese increíble trabajo de George Romero llamado Martin. El tercer vampiro que ocupó la cartelera de terror ese año fue un producto de más "renombre", una obra de art-house, no de cine, sino de cinèma: se trata del remake de Nosferatu (1922), aquella mítica película muda de F.W. Murnau y que esta vez llegara de la mano de otro genio alemán, Werner Herzog, y su actor fetiche, Klaus Kinski.

Para su particular homenaje a la que fuera la primera gran película de terror de la historia del cine, Herzog buscó copiar el estilo de la original y, al mismo tiempo, salvar las diferencias que existían respecto a la novela (ya se sabe que Nosferatu no es más que una mal disimulada adaptación de Drácula, la novela de Bram Stoker). Es por eso que, esta vez, los nombres de los personajes principales vuelven a ser los mismos que en la obra del novelista irlandés: en vez del conde Orlock, nuestro villano pasa de nuevo a llamarse Drácula, su víctima se llama ahora Lucy, y el marido engañado vuelve a ser Jonathan Harker. La ciudad, ahora sí, se traslada de Bremen a Bismarck. En todo lo demás, sin embargo, la versión de Murnau prevalece casi en su totalidad.

Jonathan Harker, empleado de una compañía de inversiones y bienes raíces, es enviado a Transilvania, al castillo del conde Drácula, para cerrar un importante negocio; al parecer, este misterioso miembro de una decadente nobleza desea comprar unos terrenos en Bismarck y está dispuesto a pagar un buen precio. Pero Lucy, la mujer de Jonathan, tiene unas terribles pesadillas que vinculan el viaje de su marido a una horrible desgracia. De sobra está decir qué es lo que sucede: Drácula ataca a Harker y, seguro en sus nuevas posesiones germanas, comienza lenta pero efectivamente la destrucción de la ciudad, no solamente a través de su infecciosa mordida, sino a través de la peste que ha traído consigo, representada en una plaga de ratas. Jonathan se encuentra inutilizado debido a la agresión del vampiro, por lo que es Lucy la que deberá vencerle, aunque esto signifique hacer el mayor de los sacrificios.

Resulta obvio cuál es la ventaja técnica que tiene la película de Herzog sobre su antecesora; al incorporar el sonido, Nosferatu puede explorar a través del diálogo aquellos temas que anteriormente sólo pudimos apreciar a través de la imagen. El principal de ellos es el tema de la muerte, la cual está perfectamente personificada en la figura del conde Drácula. Es importante destacar acá como Herzog ha permanecido fiel a la figura que Murnau creara para su monstruo; el vampiro está muy lejos de ser el seductor succionacuellos al que estamos acostumbrados, y vuelve a ser ese adefesio pálido con cara de rata blanca. Kinski está genial en la piel de la criatura, cuyos dientes (incisivos, que no colmillos) recuerdan a los de los miles de roedores que ha traído consigo (no en balde se confunden los efectos de la peste con la amenaza del conde). Esta lectura nos es mostrada en todo su esplendor durante la escena en la que Lucy (una bellísima Isabelle Adjani, que me ha cautivado desde que, siendo un niño, la viera en esta película una madrugada por la tele) recorre las calles de la desolada ciudad sólo para encontrarla infectada de ratas y con la gente, resignada a morir, celebrando insalubres orgías en la calle, en medio de una macabra danza de la muerte.

Nos encontramos quizá ante una de las películas más accesibles de Herzog, cuyo respeto por el material original lo ha llevado a una puesta en escena austera y casi privada por completo de efectos especiales. De hecho, pocas películas de terror han dependido tanto de la caracterización a la hora de lograr su cometido. Si Kinski encarna el horror en estado puro, la Adjani despide una belleza tan pura y frágil que resulta prácticamente hipnótico verla. Su palidez de porcelana la convierte en la heroína gótica por excelencia, y su escena final con el conde consigue crear un ambiente erótico muy intenso a pesar de la asquerosa presencia del vampiro. Mención especial, por supuesto, para ese encuadre con el que cierra la película.

La edición de Zona 1 de Nosferatu trae las dos versiones que fueron filmadas simultáneamente: una en inglés y la otra en alemán. Ambas son excelentes (si bien yo solamente conocía la primera, que fue la que se estrenó en mi lado del planeta) aunque conservan ciertas diferencias de tono. En cualquier caso, se trata de un filme curioso que ningún aficionado al cine vampírico puede dejar de revisar.

7 comentarios:

Carmelo Lattassa dijo...

Me gustó mucho la versión protagonizada por Willem Dafoe

Noel dijo...

Sí, "La sombra del vampiro" tenía su punto, pero yo creo que la cosa daba para mucho más. Ahora, que ese final a lo "Arrebato" aún me sigue poniendo los pelos de punta.

EBE dijo...

excelente post

el periodista pregunta dijo...

Ambas versiones son excelentes. Sin duda la película original, la muda, es una joya en cuanto a la utilización del lenguaje de las imagenes. Al ver al segunda versión, la de 1979, debo confesar que hubo muchos puntos que no me gustaron. Aunque la interpretación de Klaus Kinski como nosferatu fue muy buena, hay apartartes en el que el diálogo sobra.

Anónimo dijo...

La película me parece perfecta, tal y como Herzog nos tiene acostumbrados. Su riqueza al plantear el tema de la muerte y la vida, y el amor, y su distancia filósofica respecto a otras versiones del vampiro (básicamente aquí ahonda el la figura trabaja por Murnau) son entre otros su punto fuerte.
Sin embargo, una pega: el uso musical que hace del primer acorde de "El oro del Rhin de Wagner" es contradictorio con lo que nos muestra en pantalla. Nietzsche describía ese fragmento musical como el acorde del nacimiento del mundo, el comienzo de la vida. Y Herzog nos lo ofrece en momentos donde la historia transcurre en la dirección opuesta (precisamente en el acercamiento a/de la muerte). ¿Por qué?

Anónimo dijo...

Me encanta esta version, es decir no se trata de un remake ni de un intento comercial, ni de innovar nada u opacar a la original, mas bien es un homenaje ya que
Herzog dijo que Nosferatu era a su parecer la mejor pelicula alemana de la historia, aunque la verdad el final me decepsiono, Rendfield no aparece, y con eso de que el señor "Van Helsing" que no era precisamente un cazavampiros entro a rematar al conde(algo que ni siquiera se ve), digo en el magistral final original este se incendia debido al sol, algo mucho mas apropiado para un ser sobrenatural de oscuridad ¿no creen? Ya que se estaba respetando la idea original se hubiese quedado igual el final, aun mas inverosimil Van Helsing es arrestado por "matar a un conde"(¿?), y luego Otto Sander(Jonathan) convertido en vampiro y regañando a la doncella "por no limpiar"(lol) y el mismo toma un caballo con rumbo desconocido en una suerte de indicio de "secuela". Bueno debo decir que tambien me enamore de Isabelle Adjani, tan joven y hermosa y tan delicada y con esos grandes ojos azules; Greta Schoeder la "Elizabeth" de Murnau tambien me parece que en la pelicula era una joven muy atractiva, pero quizas debido a la epoca no proyectaba nada de sensualidad y tenia manos muy grandes que le restaban delicadeza, la sombra del vampiro que imagino mencionaran en otro Blog, es buena para un rato de ocio, pero muy inferior a las anteriores, un intento de emular el logro de Herzog(se nota), tanto asi que contrataron al director de "Begotten" Elias E. Merhige, para dar un aire macabro, pero esta pelicula es comica mas que dramatica o terrorifica, sobre todo en la parte de los "Loopers" supuestamente ocurridos durante la produccion, y un Dafoe al que no le queda el papel de Vampiro(en mi opinion), pero debo decir que Catherine McCormack quien aqui representa a Schroeder es mucho mas sensual que sus dos antecesoras juntas, ya que es mas bien sexual, algo que queda De Facto cuando esta se inyecta Heroina en su habitacion y simula tener relaciones sexuales en topless, pero poner a una hermosa actriz como bomba sexual fue solo otra forma de llamar la atencion del publico. En pocas palabras Nosferatu siempre da mucho de que hablar ahora y en el futuro recomiendenla ya que nadie deberia dejar de ver esta maravillosa pelicula.

Mario Alberto dijo...

Excelente película yo la primera vez la vi ya muy entrada la noche nunca me había interesado este tema llegue por mi afición a la lectura de Ovnis y fantasmas, luego de verla me pareció muy inquietante había algo en ella de atractivo la escena final donde Lucy (Adjani) se entrega al Conde, fue algo que me dejo pensando de hecho recomiendo la lectura del libro de Pilar Pedraza Espectra de Editorial Valdemar, el cuál acabo de terminar de leer en dicho ensayo hay una reflexión muy interesante de Nosferatu, que no voy a platicar prefiero que ustedes la lean y la analicen.

Pero lo que nunca he entendido de dicha escena cuando la acaba de morder y que aparece la imagen de un vampiro volando que significa eso, que sucedió con Drácula mientras tanto ojala alguien pudiera explicármelo.

Muy buena obra, luego de ello me interese mucho por el tema recomienfo también los libros de el Dr Bob Curran de VCampiros Ed Selector colección Skiros, allí explican que la imagen del Vampiro es exactamente como lo imaginan los lugareño´s.

Y por último recomiendo consigan Nosferatu Un Film erótico Ocultisma de Luciano Berriatúa Editorial Divisa.

Gracias por tu opinión pienso lo mismo que comentas en cuanto al erotismo de la escena con Lucy al final.