martes, julio 26, 2005

Reseña: Cabin Fever (2002)

El enemigo en Cabin Fever, opera prima de Eli Roth, no es un asesino en serie ni una criatura sobrenatural, sino una extraña bacteria carnívora, altamente contagiosa y 100% mortal, que actúa con una rapidez y eficacia que hace que, a su lado, la lepra parezca un juego de niños. La cosa se complica cuando los que están siendo atacados por esa bacteria (el ya clásico grupillo de jovencitos lujuriosos) se encuentran recluidos en una cabaña solitaria en medio de la América rural, un sitio cuya tendencia cultural puede apreciarse desde el mismo momento en el que preguntas al tendero del único almacén para qué tiene ese rifle sobre el mostrador y él te responde: "that’s for the niggers" (es para los negratas).

Con incontables e indudables guiños a cintas como La noche de los muertos vivientes (1968) y The Evil Dead (1982), pilares del subgénero de "cabañas-solitarias-y-habitantes-asediados", el señor Roth ha conseguido una película que, aparte de ser un ingenioso homenaje que paga el debido respeto a sus influencias, rescata una de las sensaciones favoritas del género: la paranoia. Ante la amenaza del virus, que podría haber afectado a uno o varios de los presentes, se manifiestan los auténticos horrores de cada uno de los protagonistas, se descubren los odios ocultos, las desconfianzas, y sobre todo, el afecto es puesto a prueba, ya que algunos harán cualquier cosa por sobrevivir. Una premisa tan simple y sin embargo tan difícil de llevar con maestría es lo que me hace quitarme el sombrero ante esta película de la cual no tenía grandes expectativas. Se trata, finalmente, de uno de esos hallazgos fortuitos que uno a veces se encuentra en un video club, o (como me gusta pensar) quizá sea que ellos lo encuentran a uno.

Valga decir que "Cabin Fever", literalmente "fiebre de cabaña", es uno de los mejores títulos que se le han podido poner a esta película. El término es a menudo utilizado para nombrar ese estado de agresividad que surge entre varias personas al permanecer encerradas por mucho tiempo (hoy en día podríamos llamar a esto Síndrome de Gran Hermano). En esta película dicho nombre contiene, además, varios niveles de ironía, que van desde la sensación que despierta en los protagonistas su situación particular hasta las horrorosas manifestaciones de la enfermedad.

Porque si algo hay que destacar, al menos superficialmente, de esta cinta es el gore. Las visiones de llagas purulentas, carne despedazándose y gente literalmente deshaciéndose viva son, en ocasiones, muy duras, pero perfectamente a tono con la película. Se trata de uno de esos claros ejemplos de cuando los efectos especiales están puestos al servicio de la historia y no al revés, ya que son precisamente esas visiones sintomáticas las que nos conducen por el camino del espanto hacia la situación de los protagonistas. De repente, algo tan simple como la presencia de un perro hambriento en las cercanías de un afectado moribundo se convierte en el mayor horror imaginable sobre la tierra.

En definitiva, nos encontramos ante una película básica pero efectiva. Cualquiera que tenga un estómago fuerte debería echarle un vistazo. Yo sólo sé que después de ver esto, la higiene personal se ha convertido en una de mis nuevas obsesiones.

4 comentarios:

Eki dijo...

je je je, e smuy bueno lo de 'for the niggers'. La verdad es que no está mal la peli.

Milo dijo...

hola e stado rondado por este foro por mas de una hora y no me resisti a hacer un comentario de esta reseña, cumple con su funcion pero por dios es tan grato encontrar a gente en el mismo canal y lo que mas me agrado fue la clara referencia a night of the living dead cuando ben el unico sobreviviente de todo el lio muere al igual q el werito en esta peli, weno gracias por una pagina tan fantastica y saludos desde mexico

Anónimo dijo...

Joder Milo, un poco de cuidado con los espoilers...

Anónimo dijo...

Milo, maldito retrasado.