jueves, abril 13, 2006

Reseña: Las colinas tienen ojos (1977)

Esperando el inminente remake de Alexandre Aja, llega el turno de echar un vistazo a la versión original de Las colinas tienen ojos (1977), segunda gran película de culto de Wes Craven y, sin duda, uno de los filmes de terror más importantes de la década de los setenta. Como muchos otros ejemplos de este tipo de cine, puede que algunos de los elementos más escandalizadores de esta cinta hayan sido superados con el tiempo, y puede que su estética sea en estas fechas un tanto anticuada, pero es difícil imaginar el impacto que causó en la época de su estreno, cuando se presentó ante un público que no estaba acostumbrado a tal género de depravaciones y que todavía tenía muy fresco el duro estado de shock causado por La matanza de Texas (1974), innegable prima-hermana de esta película.

La trama puede resultar harto conocida ahora, pero para aquel entonces no era algo tan común: en un viaje por carretera hasta California, la familia Carter (padre, madre, un hijo, dos hijas y el esposo y bebé de una de estas) comete el fatal error de desviarse por un paraje desértico de Arizona para ver unas antiguas minas de plata que el patriarca Carter acaba de recibir en herencia. Lo único que encuentran es un fortuito "accidente" que los pone a merced de una familia de caníbales liderados por "Papá Júpiter", una especie de mutante semi-humano producto de la radiación de pruebas atómicas. Esta familia de salvajes ha vivido durante años apartada de la civilización, depredando a los incautos que se atreven a acercarse a sus dominios, y tras efectuar una masacre en la familia Carter, obligan a los sobrevivientes a convertirse ellos mismos en monstruos si quieren desmentir ese tagline: "los afortunados mueren primero".

Durante bastante tiempo todos hemos seguido con atención la carrera de Wes Craven, y aunque es cierto que de vez en cuando tiene unos bajones alarmantes, lo cierto es que continúa siendo un perfecto ejemplo de lo que es un "autor" de género. Además, en Las colinas tienen ojos toca un tema que se ha vuelto recurrente a lo largo de su filmografía: la disolución y ruptura de la familia, así como la insalvable brecha entre las generaciones mayores y las más jóvenes. De hecho, no es casualidad que la película comience cuando Ruby, la más joven y "normal" del clan de los caníbales, esté manifestando sus deseos de escapar de su bestial clan. Al mismo tiempo, la familia Carter tampoco se nos muestra de una manera muy positiva, sino más bien como una pandilla de arrogantes egoístas, incapaces de trabajar en equipo. Ambas familias, curiosamente, están regidas por figuras paternas autoritarias y castrantes, y ambos padres terminan decretando la ruina de sus respectivas parentelas. De manera que en esta cinta encontramos como gran tema el enfrentamiento entre dos clanes y estilos de vida: el rural y el urbano. El final, punto climático de este enfrentamiento, es un desahogo de violencia y brutalidad, una explosión de rabia e ira acumulada que da a la historia un desenlace aún más macabro, si cabe. Quizás sea eso lo que temo del remake; hoy en día es difícil encontrar un final así sin que nos metan algún tipo de moralina esperanzadora. Menos mal que la nueva versión está en manos de un director que ya ha demostrado cierta garra.

Wes Craven todavía tendría que esperar un poco para hacer su obra maestra. Sin embargo, Las colinas tienen ojos es un perfecto ejemplo de ese cine de terror que se hizo durante la década de los 70, que no solamente se atrevía a mostrar sangre y escenas violentas (¿cuántas personas no hubo de convencer de que el periquito no era real?) sino que las ponía al servicio de un tema y de un comentario sobre la condición humana más que interesante. Quizás sea es a la principal diferencia entre aquellos slashers y muchos de los de ahora. Este es, sin duda, con todos sus defectos técnicos y su a veces innecesario humor, uno de los buenos.

5 comentarios:

Noel dijo...

Es un Clásico con mayúsculas. Espero que la nueva no decepcione: de hecho, estoy casi seguro de ello.

C. OverkiLL dijo...

Sin ser una obra maestra es buenisima,
de lo mejor de Wes craven. tambien es lo que pasa las mejores peliculas de terror y fantasticas son de esa epoca, la nueva sera una mierda sin duda como todas la mayoria que salen ahora

Borja dijo...

Muy buena y disfrutable, aunque la Historia ha sido justa dejándola bastante por debajo de "La matanza"...

El remake es muy prometedor, lo que pierda en amateurismo malrollero lo ganará en otras cosas!

JohnTrent dijo...

Aunque el final no lo pude ver bien debido a problemas del dvd, si que pude apreciar, mas o menos bien, esta pelicula. Lo cierto es que es de las mejores de Craven junto a La ultima casa a la izquierda, Pesadilla en Elm Street y Scream.

Anónimo dijo...

la tengo en dvd aun no la he visto

pero tengo muhca expectativa