lunes, marzo 26, 2018

Reseña: The Collection (2012)

Tras la fantástica The Collector (2009), estaba claro que una secuela no podía hacerse esperar, y poco tiempo después ya teníamos esta continuación nuevamente escrita y dirigida por el mismo equipo de la original, lo cual en un principio sólo podía augurar cosas buenas. Con ella, Patrick Felton y Marcus Dunstan intentan subir su apuesta inicial, y aunque terminan evidenciado una vez más el hecho de que la primera surgió de aquella precuela de Saw (2004) nunca realiazada, la verdadera pena es que The Collection (2012) toma el camino fácil de las continuaciones al tratar de hacer de la segunda parte una copia de la primera película sólo que llevando todo a más. El resultado no es del todo malo, pero resulta tremendamente convencional y muy decepcionante teniendo en cuenta lo buena que fue la primera.

Esta segunda película parte, a decir verdad, de la misma idea con la que continuó la saga de Jigsaw, abriendo la historia con una secuencia saldada con una cantidad brutal de cadáberes y abandonado la sencillez de su premisa inicial por lo que aquí llamamos la "secuela-tipo-Aliens": en esta ocasión, un equipo de mercenarios se enfrenta al asesino en su guarida llena de trampas mortales y a pesar de su ventaja numérica y su superior armamento, van muriendo uno a uno. Esta idea, aparte de ser poco original y haber sido empleada en multitud de secuelas desde hace mucho tiempo, termina sacrificando el realismo minimalista de la primera entrega en beneficio de secuencias de acción muy poco agraciadas y que parecen por momentos salidas de una oscura película de superhéroes debido al estrafalario diseño de la guarida del villano. 

No todo falla, eso sí: al tener a Felton y Dunstan al mando la película cuenta con algunas escenas de violencia muy creativas que intentan contrarrestar un poco esa fotografía digital nítida y brillante que domina todo en claro contraste con la oscuridad de la original, aunque si algo debo agradecer es el regreso del actor Josh Stewart, quien repite como protagonista y cuya presencia se siente como una pequeña victoria para quienes odiamos la manera tan nihilista como terminó la primera entrega. Al menos la identidad del asesino continua siendo un misterio y a pesar de todo el sacrilegio la cinta se encarga de dejarlo todo cerrado al final garantizando así que esta potencial saga termine antes de empezar.

Si os gustó The Collector y sois seguidores del horror físico y los slasher modernos, esta segunda parte quizás os parezca como a mi entretenida y hasta simpática. Sin duda es mucho mejor que la mayoría de estas continuaciones baratas que suelen pasar casi siempre a formato doméstico, pero por otro lado es tan claramente inferior a su predecesora que no puedo evitar sentirme algo frustrado con cómo han dejado atrás sus elementos más interesantes. No ha estado mal, pero esperaba más. 

1 comentario:

Renaissance dijo...

No vi la primera y esta me llamó la atención por el trailer, que bebía un poco de Saw. Al final me divirtió mucho por ser muy serie b y por en el fondo, tener una idea muy loca. El asesino este es un experto en sadismo, trampas, ingeniería civil, taxidermia, química, toxicología...¡No le falta de nada! Al final funciona un poco por suspender la credibilidad y sobre todo, por no saber nada del personaje. Como cierre, o incluso para ver suelta, está bien.