martes, enero 19, 2016

Reseña: Cuernos (2014)

Nada más empezar Cuernos (2014) ya es fácil darse cuenta de que no estamos realmente ante una película de terror. Por más que el imaginario diabólico haya sido su principal carta de presentación, esta cuarta película hollywoodense de Alexandre Aja (y la primera que no es un remake de una obra anterior) muestra una estética colorida y brillante que la asemeja más a un cuento de hadas marcado por un romance trágico, la historia de un joven locutor de radio acusado de haber asesinado a su novia y a quién de la noche a la mañana le empiezan a crecer unos extraños cuernos de macho cabrío que por algún motivo nadie parece encontrar fuera de lo común. Pronto descubre que esta inusual mutación tiene algunos efectos curiosos: de repente puede ver los secretos más oscuros e inconfesables de todo aquel que entra en contacto con él, convirtiéndose así en la encarnación misma del Mal con el que todos lo identifican. 

Cuernos también sonó en su momento por ser otro de los intentos del actor Daniel Radcliffe de dejar atrás su pasado como estrella de la saga de Harry Potter, por mucho que esta película guarde en su trama ciertas similitudes de tono con aquel relato de hechiceros. La magia, de hecho, es un componente esencial de la película de la que hablamos hoy; nunca termina de explicarse del todo la extraña condición del protagonista, y el argumento da por sentado que tanto los personajes como el público deben aceptar su mutación y los poderes que poco a poco va desarrollando. Aunque debo confesar que en mi caso el principal interés que tenía en verla residía en el nombre de su director y en la novela de Joe Hill en la que se basa. No he leído el libro, así que no puedo hablar mucho de las bondades de su adaptación, pero sí me ha sorprendido en cuanto a que no me esperaba para nada el tono que ha demostrado tener.

Esto último lo menciono porque antes de ver la película pensaba que me encontraría ante un trabajo mucho más oscuro de lo que ha terminado siendo: el elemento romántico no es simplemente un agregado, sino el verdadero centro emotivo del argumento, más aún que la idea de la venganza, el Mal o el "misterio" acerca del asesinato de la novia del protagonista. Lo pongo entre comillas porque la respuesta a dicha interrogante está cantadísima prácticamente desde el principio, no porque yo sea muy espabilado sino porque la cinta destaca muchos detalles que lo hacen tremendamente obvio, tanto que para cuando el misterio finalmente se resuelve la película decae un poco porque insiste en explicarnos y hasta mostrarnos cosas que ya sabíamos o que directamente resultan redundantes a estas alturas, como por ejemplo ese innecesario flashback que muestra la terrible muerte de la chica en cuestión y que resulta una de los pocos momentos realmente oscuros de la película.

Más una historia de amor fantástico que de terror al uso, Cuernos tiene algunas cosas interesantes, sobre todo al principio cuando vemos los efectos que la transformación del prota tiene sobre el resto de personajes. Por desgracia sus dos horas de duración se me hicieron un poco largas, los personajes están tratados de forma muy desigual en cuanto a interés, el final se hace muy predecible, y la actuación del propio Daniel Radcliffe muestra muchos de esos habituales manierismos suyos que hacen que no termine de convencerme como actor. Es una cinta que demuestra entre otras cosas la inmensa capacidad de adaptación de Alexandre Aja, que no ha parado de hacer trabajos muy distintos entre sí, pero a mi juicio se me ha quedado algo corta.