jueves, mayo 19, 2011

Reseña: The Troll Hunter (2010)

The Troll Hunter (2010), más que simplemente otra de las muestras del súbito interés despertado por el terror de origen escandinavo, es probablemente una de los más interesantes ejemplos de esta nueva moda de cine de género con estética de falso documental y estructura de metraje hallado. Al menos esta producción noruega evita los sustos fáciles y la mayor parte de los clichés de estos experimentos en primera persona y se centra en los aspectos más interesantes de su argumento: un grupo de jóvenes que deciden hacer un reportaje sobre un misterioso cazador furtivo que termina siendo en realidad un agente del gobierno encargado de mantener a raya a la población de trolls que abundan en los parajes silvestres de Noruega y que han permanecido ocultos a los ojos del público.

Es este argumento y su tratamiento lo que aleja un tanto a The Troll Hunter del género de terror propiamente dicho y lo acerca (tal como ocurrió con la finlandesa Rare Exports (2010), su innegable compañera temática) a los predios de una fantasía oscura en la que el verdadero centro de atención son las criaturas que pueblan el rico imaginario mitológico de los países nórdicos. Si bien las secuencias en las que los personajes se encuentran con los trolls no carecen en muchas ocasiones del componente de miedo (después de todo, siguen siendo seres salvajes y muy peligrosos), la película busca más imitar la estructura de un documental sobre la "vida salvaje" en la que no falta el componente didáctico al conocer en gran medida y con mucho detalle las características de los diferentes tipos de trolls, su hábitat y sus costumbres, todo esto tratado de forma muy seria y sin una intención irónica o paródica demasiado evidente. Al final la película termina siendo un verdadero documental en el que el espectador conoce en realidad a las criaturas y termina asumiendo la posición del cazador que ve su labor de exterminio con una cierta tristeza.

Los componentes de terror son mínimos aunque existentes (básicamente el enfrentamiento contra las criaturas y una pavorosa secuencia dentro de una cueva con el ya recurrente uso de la visión nocturna) pero eso es porque la película parece más preocupada en estimular el sentido de maravilla del espectador, algo por lo demás común en el género de fantasía. En este sentido es una lástima que la que es sin duda la imagen más impactante de la película (una que no en vano se guarda para el clímax) esté spoileada sin ningún tipo de pudor en el cartel promocional. Con todo y eso, y aunque muchos de vosotros podáis estar cansados del sub-género de falso documental, The Troll Hunter es una excepción a tomar en cuenta al menos por el hecho de que su formato está puesto a disposición de una idea bastante original y una intención que va más allá de la sensación de inmediatez que da la perspectiva de la cámara autoconsciente, algo que la aleja de trabajos explotativos como Paranormal Activity (2009) y la acerca más, por el contrario, a experimentos de género como Cloverfield (2008) o similares.

4 comentarios:

tokig dijo...

- El film es una gozada de género, explota de forma original el ahora manído uso de falso documental, pero desde un punto de vista más que interesante, el de un viejo cazador de Trolls. La mitología que se presenta y como lo hacen es atrapante asi como el buen uso del CGI que no desentona para nada. Otro de los buenos films fantásticos de los países nórdicos...

saludos

Conde Alucard dijo...

Yo en cambio, tenía mas expectativas con este film, sobre todo despues de ver trailer y las generosas críticas. En fin, quizas sea sólo mi gusto el que hable, pero no me conmovió. Los actores rápidamente asimilan los hechos con naturalidad, como si los seres no fueran -casualmente- mas que osos de mayor tamaño. Por otro lado, la estética de los monstruos, si bien parece fiel al imaginario mitológico, a los efectos de una película de terror, opino que carecen de aspecto aterrador. Me gustó solo la escena del enfrentamiento en el puente, pero al verla con amigos no faltaron las comparaciones con Laberinto y los trolls de Jim Henson. Si tengo que elegir sigo prefiriendo Cloverfield. Saludos desde Argentina

Anónimo dijo...

Descubrí este blog hace una semana y con él una enciclopedia con la que agrandar mi cultura cinematográfica que muy grande no es, para nada. Ahora empezará a crecer. Ya van dos películas, esta y Demons. De esta sólo puedo decir que me entretuvo, me gustó su frikismo en algunos puntos, como el efecto de la sangre de cristianos. No me gustó el excesivo tamaño del primer troll, aunque del último no desentona.

No sé, no soy crítico y no sé mucho de cine. Pero cine así necesitaba ver.

ANGELUS

Cabahaler dijo...

Esta para mi fue de esas peliculas que en realidad no me gustó para nada...

Muy buenos sus efectos especiales y su fidelidad con el folklore y todo, pero simplemente no me lo crei no me dio ese cosquilleo que te dice "esta sera de la buena"