jueves, mayo 05, 2011

Reseña: Fido (2007)

En el panorama de mayoritaria mediocridad de las comedias de zombis, la producción canadiense Fido (2007) es una obra maestra que perfectamente puede ser colocada al nivel de Shaun of the Dead (2004) sin ningún tipo de pudor. Curioso es sin embargo que el final de esta última haya anunciado la premisa de la cinta que tocamos hoy: Fido es en realidad una ucronía ambientada en unos años cincuenta alternativos, en los que los Estados Unidos han sobrevivido a una epidemia zombi gracias a una poderosa corporación que ha inventado dispositivos para "domesticar" a los muertos vivientes y convertirles en los siervos de los vivos, sumiendo todo en una tranquilidad idílica que se ve trastocada cuando un niño hace de su zombi particular su mejor amigo e inicia un proceso de domesticación mucho más genuino.

Las comparaciones anteriores con la película de Edgar Wright son algo que se mencionó mucho en el momento de su estreno y que saco a colación únicamente por automatismo, ya que las dos cintas no pueden ser más diferentes ni tener un mensaje más opuesto; mientras que la de Shaun es una suerte de experimento de género en el que se contraponen las reglas de dos géneros cinematográficos contrarios por antonomasía (la comedia romántica y el zombie survival horror), Fido es abiertamente una comedia retro en la que su director y co-guionista Andrew Currie utiliza la epidemia de muertos vivientes como una metáfora para hacer una parodia de la comodidad burguesa. No hay aquí (al menos no tanto) una reverencia hacia lo Zombi como género cinematográfico; de hecho la mayor alusión que se puede encontrar a este tipo de cine está en el documental educativo que se muesta al principio de la película y que incluye escenas de un cortometraje del propio Andrew Currie, Night of the Living, título que sumado al blanco y negro evidencia un guiño hacia la génesis de estas películas con George Romero a la cabeza.

Por otro lado, si hay una película con la que Fido tenga semejanzas mucho más marcadas es la también muy recomedable Pleasantville (1998), la cual aborda temas similares como la de una comunidad utópica que se protege aislándose de sus propios sentimientos. No en balde ambas películas están ambientadas en unos ficticios años cincuenta; las constantes temáticas como el conservadurismo burgués, el miedo al Otro y la constante comparación entre un mundo cerrado e idílico aislado del caos exterior encajan perfectamente en la representación fantasiosa de una época percibida como "ideal" por los defensores de ciertos valores. Estos temas están perfectamente tratados en la película de Currie y ocupan el protagonismo mucho más que los propios muertos vivientes, aunque la cinta por supuesto no se corta en cuanto a la aparición de estos, dejando por instantes asomar su vocación de auténtica película de horror y con un clímax final que sugiere un mundo exterior diametralmente opuesto al colorido suburbio que hemos presenciado con anterioridad.

Son estos momentos los que quizás llamen más la atención del amante del cine zombi, que probablemente se sienta un tanto defraudado al ser esta una película con un énfasis mucho mayor en su contenido satírico y en sus aptitudes como comedia, que están por otro lado muy bien llevadas a cabo gracias a un elenco genial en el que todos los personajes destacan, desde el bastardo corporativo de Henry Czerny, un enorme Dylan Baker o una particularmente inspirada Carrie-Anne Moss (que sale aquí increíblemente guapa, valga decir), sin olvidar por supuesto al Fido del comediante británico Billy Connolly. Eso y los personajes infantiles, quienes contrariamente a lo que suele suceder en este tipo de películas con niños de protagonistas, otorgan las principales fuentes de humor negro de esta película que hace falta rescatar de la sombra que Shaun of the Dead ha terminado por proyectar sobre el resto de comedias zombífilas de la década pasada. Más que recomendable, indispensable.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Lobo querido:

Quisiera ver tu reseña de Scream 4 lo mas pronto posible.. jejee.. una peli a la cual como bien sabrás, el público le dió la espalda, pero considero que es una muy buena cuarta parte, con muchos detalles a tener en cuenta.

Un abrazo desde Argentina, aunque no escribo muy seguido, siempre entro a tu blog.

Carlos.-

tokig dijo...

- Carrie-Ann Moss siempre sale guapa!!!. El film es muy bueno, cierto que el sentido y el humor es diferente a la película de Wright, pero es igual de atrapante. Es una comedia inteligente con unos grandes personajes, una vuelta de tuerca al genero zombie. La reconstruccion de un pueblo pasado es de lo mejor y el zombie tipo mascota es alucinante...

saludos

Rogue Leader dijo...

A mi Fido me encanto, el mismo personaje me recordo a Bub de Day Of The Dead, el humon negrisimo me gusta y aqui esta muy marcado, excelente recomendacion.

Saludos

Ginongo dijo...

Esta es una gran película de zombies, que, curiosamente, me parece que no es muy conocida.
Fido realmente me recuerda bastante a Bub de Day of the Dead, lo cual, me imagino, debe ser algún guiño a George Romero.
Realmente recomendable.

Anónimo dijo...

Total y absolutamente de acuerdo con lo expresado en la reseña.

Solo una pregunta hombre lobo ¿Tu viste ese corto "Night Of The Living" de Andre Currie?

Vi lo que supongo es un clip del corto en la pagina de la "Canadian Film Centre" y me gustaria verlo completo pero no lo encuentro ¿Sabes de algun sitio o manera de verlo?

Espero que si sepas, saludos desde Mexico.

Sam_Loomis dijo...

"Shaun of the Dead" no me parece nada menos que una película excelente, así que me llama mucho la atención que la pongas en la misma liga que ésta. Lo ambicioso de la premisa de "Fido" es lo que me hacía dudar en darle una oportunidad al principio y luego simplemente la olvidé... pero ahora espero conseguirla y darle un muy merecido visionado.

¡Saludos!

Grace Morphine dijo...

Yo la ví un sábado en la tarde por casualidad y me pareció muy buena... no sé si como Shaun of the Death.

Saludos! Me gustan mucho las reseñas de este blog.