sábado, enero 13, 2007

Reseña: Kairo (2001)

Resulta muy curioso (y acojonante) que mi ordenador haya empezado a dar problemas justo los días en que he intentado hablar de Kairo (2001), película que ha estado dando vueltas por el depósito de reseñas de este blog durante ya varias semanas. Si no he mencionado antes esta cinta de Kiyoshi Kurosawa (nada que ver con el otro Kurosawa de los seis samurais más uno) ha sido porque he intentado también buscar la mejor manera de abordarla, ya que no es una película fácil de resumir para mí. Los que sigan esta nota del terror oriental sin duda la conocerán, ya que fue una de las que más ayudó a popularizar este sub-género en Occidente, y por razones mucho más que las que pueda ofrecer una moda pasajera. Sí, ya lo puedo adelantar: es una obra maestra.

Decir de qué trata no es sencillo, pero lo intentaré: todo comienza cuando Michi, una joven que trabaja en una floristería de Tokio (o al menos creo que es una floristería; nunca queda muy claro) decide ir al piso de un amigo que lleva varios días sin aparecer en el trabajo. Al llegar allá, se da cuenta de que el amigo en cuestión no ha salido de casa en varios días, y aunque al principio nada parece demasiado extraño, pocos minutos el chico se suicida prácticamente frente a sus narices. Este evento es solamente uno que se repite incesantemente entre varias personas de toda la ciudad, que acaban voluntariamente con su vida o simplemente desaparecen (a veces delante de incrédulos testigos). Todas las muertes y desapariciones parecen estar relacionadas con una misteriosa página web que promete interacción con fantasmas, así que Michi y un joven estudiante intentan llegar al fondo del asunto mientras el mundo entero se desmorona a su alrededor, víctima de una ola de fatalismo que se apodera de cada vez más personas.

Al principio, y dada la trama anteriormente descrita, Kairo parece una entrada más a los típicos clichés del cine de terror oriental: fantasmas de cara blanca y pelo largo y una "maldición" que se propaga a través de la tecnología, pero estos detalles anecdóticos, a diferencia de otras cintas del mismo género, son sólo el punto de partida. La película de Kurosawa maneja ideas mucho más interesantes, utilizando el devenir de la tecnología como una metáfora del Apocalipsis. En Kairo, la tecnología es fría y alienante, e incluso aquello que supuestamente une a las personas termina aislándolas y dejándolas a merced de una fuerza sobrenatural que se nutre precisamente de esa soledad. De esta manera, el Fin del Mundo que sugiere no es dramático como un incendio, sino lento y gradual como una lámpara que se apaga.

Otra cosa que diferencia esta película de sus antecesoras niponas es el alcance. Mientras que Ringu (1998), Dark Water (2002) y Ju-On (2003) tienden a ser intimistas, Kairo es épica, y aunque parezca increíble, lo logra a la perfección. A medida que va avanzando la película y vemos a una megalópolis como Tokio convertirse lentamente en un lugar atestado de "fantasmas", nos damos cuenta del poder que sugiere la metáfora empleada por Kurosawa. El director, además, logra algo magistral (y muy difícil) en la manera como deja abierto a la interpretación el origen real de la amenaza que se cierne sobre los personajes. El final es, asimismo, tan poético, tan macabro y tan inquietante, que trasciende la pura forma del terror y pasa al terreno especulativo que hace grande al cine de género. Y es que Kairo funciona no sólo como peli de miedo, sino también como comentario de una sociedad tecnócrata, distante y alienante, de un reino de soledad que se manifiesta en un paso hacia el reino de los muertos. Pero también funciona a un nivel menos intelectual: no pasa casi ni un minuto sin que asistamos a otra de esas imágenes y atmósferas que se superponen en un crescendo aterrador e inquietante. Kurosawa ha logrado, sin duda alguna, una de las películas de terror orientales que perdurarán en nuestra memoria mucho después de que la fiebre del horror asiático y sus refritos haya dejado de existir.

Decir más es inútil. De hecho, creo que ya he dicho demasiado. Tienen poco menos de un mes para conseguir esta película antes de que su inevitable remake americano aterrice en los cines de este país. Háganlo. Es una orden.

13 comentarios:

Eki dijo...

Todavia no salio la de Kristen Bell en los cines? Ando un poco despistado con lo de que en USA la echaron en agosto y luego oi hablar de ella por Sitges. No se porque esperaba que la siguiente vez que la oyera mencionar apareceria la palabra DVD por algun lado.

Bueno, he de decir que me falta por ver la version japonesa, pero algun dia le pondre remedio. La americana lo unico bueno que tiene es la protagonista para nosotros y el protagonista para ellas. Y que sale brevemente Ron Rifkin. Y creo que ya, no? Lo dicho, se nota que en la americana queda la profundida de la pelicula un tanto mermada.

Capitán Spaulding dijo...

Viva Kairo!
Eso sí, la americana es aburrida, pedante, sosa, y estúpida. Que no la vea nadie, en ningún sitio del mundo. Que se hunda, y así se den cuenta de que ya estamos hartos de tantas versiones y revisiones de películas con uno o dos años de antigüedad!
...Y ahora se prepara The Grudge 2, secuela americana del remake americano de Jo-On, que a su vez ya consta con una secuela japonesa....y yo ya no me entero de nada!

Sir Laguna dijo...

Fue uno de los primeros J-Horro que vi (en la misma noche que "Dark Water". Que buena noche fue esa). Me gusto muchisimo, y aunque tnego mis propias interpretaciones respecto a la trama, he de confesar que no creo haberla comprendido.

Y el remake americano, me da curiosidad ver que tan malo es en realidad... los criticos y horror-fans la destrozaron por completo.

Silviuka dijo...

Grandisima película!!! Fué una de las primeras asiaticas que vi, y fué una de las responsables en que me me metiera en el cine de terror asiatico.
Otra que me gustó muchisimo también es A tale of two sisters!
El remake no pienso verlo, pero ni este ni los demás.

Mario dijo...

Esta peli nos coje desprevenidos, ni sabía que existía.

Con una sentencia de este calibre habrá que intentar verla en el menor tiempo posible.

kuroi yume dijo...

El remake yankee es espantoso, aburrido, tópico, fácil... y lamento decir que lo he visto antes que la original (cosas del festival de Sitges).

Prometo flagelarme con mi bonito látigo de siete puntas, mientras veo "Kairo" bajar bit a bit en mi mula...

JohnTrent dijo...

Como ya dije en mi critica...una pelicula magnifica, cerca de una obra maestra. De acuerdo contigo en casi todo.

Alvy Singer dijo...

Una de las grandes.

Anónimo dijo...

Fué una de las primeras películas japonesas de horror que ví (junto a Ringu) y me pareció una obra maestra. A partir de entonces he visto casi todas las películas de Kiyoshi Kurosawa, que me parece uno de los mejores directores actuales.
Os recomiendo también Cure, con un espectacular uso de la música en las escenas de terror.

Tecolote dijo...

No olvidar la escena que me dejo la verdad con malos sueños por un rato aunque para algunas personas no lo es es tanto, refiriendome a la parte donde la tipa se mueve mas lento que si fumaras tres porros, flexionandose cual señor fantastico, siguiendo su camino hacia ti,acompañada de sonidos que aumentan la tension
Que se puede decir de esta peli
O.P. otro pedo

Sr. Delmónico dijo...

Pues yo ví el mismo pan con la misma mantequilla...

Vick dijo...

Tambien lo mejor es el nivel de cine de arte que alcanza, influenciado por el cine japones contemplativo de otras epocas, esta pelicula sigue esa misma tradicion, deprimente y atemorizante. La critica a la dependencia y alienacion a las tecnologias tecnocratas modernas es muy puntual para nuestros dias.

Anónimo dijo...

Las peliculas gastan millones de dolares en producirse y no es fácil hacerlas como para criticarlas porque cuestan esfuerzo y duro trabajo de actuación. Yo creo que no deberíamos decir que es mala porque es dificil hacerlas y creo que para nosostros seria algo imposible hacerlas, se necesita mucho.