domingo, enero 21, 2007

Reseña: Pelts (2006)

Por lo visto, ni siquiera Darío Argento se salva del reciente bache de calidad de la segunda temporada de Masters of Horror. Su episodio, Pelts (2006), uno de los más anticipados tras la (para mí) sorprendente Jenifer (2005), es otro de esos capítulos no demasiado memorables. Si bien tiene algunos puntos a destacar que hacen que no sea una pérdida total de tiempo, está muy por debajo de lo que cualquiera podría esperar tanto del director como de la serie, ya que ambos nos han brindado suficientes momentos agradables como para que todo fan del cine de terror pueda desear grandes cosas.

Cualquiera que haya conocido la genial serie basada en los cómics de EC, Cuentos de la cripta, no tardará en reconocer el esquema de Pelts: el auge y caída de un personaje que es castigado por su extrama codicia y/o lujuria. En este caso, dicho personaje es Jake (el cantante/actor/ídolo Meat Loaf), un comerciante de pieles de poca monta que sueña con elaborar el abrigo que no sólo le ponga en la pista central del negocio de la peletería, sino que también le haga lo bastante rico para seducir a una stripper por la que anda obsesionado pero que le deja bien claro lo repulsivo que es. La oportunidad se presenta finalmente a la puerta de Jake cuando encuentra, en el taller de su proveedor predilecto, doce pieles de mapache absolutamente perfectas, con las que podría finalmente confeccionar su abrigo soñado. Las pieles son tan hermosas, que Jake pasa por alto el desagradable detalle de que dicho cazador y su hijo han sido víctimas de un asesinato/suicidio capaz de revolverle las tripas al más pintado. Y es que las pieles, tomadas de animales provenientes de un bosque sagrado de los alrededores, llevan consigo una maldición de esas que no se deben pasar por alto.

Ya sabemos de sobra que esta segunda temporada de Masters of Horror parece haber caído en la creencia (errada, por lo demás) de que lo que hizo grande a la primera parte de la serie fue su muestra liberal de gore y tetas, y Pelts no es la excepción al tratarse del más sangriento de todos los capítulos hasta hoy visto. Sin embargo, se les ha pasado bastante la mano, porque la casquería de este capítulo de Argento es tan estrambótica que resulta inverosímil e incluso ridícula. Además, la comparación anterior con la serie de Cuentos de la cripta sirve para ver dónde está el problema, ya que aunque comparten una misma estructura narrativa, en Cuentos... esta funcionaba al tratarse de un formato de media hora. Al alcanzar la hora de duración, Pelts se siente estirado e innecesario, un mal que ha aquejado a todos estos primeros seis capítulos. Esa es una deficiencia narrativa que todo el gore y el sexo del mundo no pueden ocultar.

Y es que si un problema veo con casi todos estos episodios que hemos visto hasta ahora es que todos (salvo el de Brad Anderson) se parecen demasiado, cuando lo realmente interesante de la primera temporada era las diferencias entre los estilos de cada director. Esta segunda tanda parece haber ignorado eso por completo al cortar casi todos sus capítulos con la misma tijera. Pelts no está tan mal después de todo, ya que la historia es lo suficientemente interesante como para manternos en espera de su evidente aunque no menos brutal desenlace, pero aún sigue estando muy por debajo de lo que se puede esperar. Esperemos solamente que el séptimo episodio, destinado a Joe Dante, eleve un poco el listón de esta temporada.

3 comentarios:

sergio "el argentino" dijo...

No he tenido oportunidad de ver la segunda temporada, pero estoy en pleno proceso de ver la primera (como te he contado por mail). No estoy del todo de acuerdo con tu gusto por "Jenifer"... y de hecho la vi recomendada por mi cuñado ("mirá ESE capítulo!"). Pero la verdad es que me pareció floja y con un final circular absolutamente previsible.
Creo que el mal generalizado de la serie (por lo visto, de ambas temporadas) es la duración de los episodios. A lo mejor los realizadores y guionistas están tan acostumbrados a los formatos "corto" y "largometraje" que al tomarse con 50 minutos o bien "estiran" un corto o bien "condensan" un largo, con los lógicos desatinos que ello conlleva.
Un abrazo transoceánico!

Boris dijo...

Muy decepcionante segunda temporada de Masters of horror.
Me resulta muy curioso que directores que cuajaron buenos capítulos en la primera, bajen ahora el listón notablemente, como Argento en este caso.
Exactamente lo mismo que sucede con el siguiente, The Screwfly solution, con un Dante que repite la estructura y las significaciones sociales de Homecoming, pero con un resultado por debajo de su primera aportación a la serie.

Max Renn dijo...

Flojísimo capítulo como viene siendo habitual en la muy decepcionante 2ª temporada. He acabado tan harto que ni siquiera he visto los de Garris, Schmidt y Holland. El de Gordon, "The Black Cat", sí que me lo estoy bajando.

Y es que el capítulo a mí me parece muy falto de ideas y centrado en unos excesos gore que cansan bastante. Se queda cortísimo para llenar el metraje y se nota, yo creo, la desgana. Un Argento poco inspirado, con el piloto automático puesto y lejos de su interesante capítulo de la 1ª temporada.