viernes, marzo 10, 2006

Reseña: Cigarette Burns (2005)

Cigarette Burns (2005), octavo capítulo de la serie Masters of Horror, marca el regreso por la puerta grande (si bien en la pequeña pantalla) de John Carpenter, quien de unos años para acá gozaba de una mala racha de películas no necesariamente memorables. Por fortuna, su contribución a la serie creada por Mick Garris para la cadena Showtime condensa en una hora todo el inmenso talento de este director en una historia ambiciosa que no tiene miedo de coquetear con los límites de censura del medio. Curiosamente, en una entrevista reciente a su director, este afirmaba que su estilo no necesariamente tenía que irse por los lados del gore, cuando lo cierto es que este episodio es sin duda uno de los más sangrientos de toda la temporada.

La historia es, asimismo, una parábola sobre el cine, especialmente el de género. La protagoniza un joven llamado Kirby Sweetman, especialista en hallar películas raras y dueño de una sala de cine al borde de la bancarrota, y que acepta encontrar la única copia existente de una película llamada Le fin absolue du monde, legendaria cinta que, según cuenta la leyenda, causó una gran ola de muertes cuando se proyectara por primera y última vez en cierto festival de cine (el de Sitges, nomás). Pero a medida que Kirby se va acercando al misterio de la película y a la misteriosa muerte de todos los que han tenido que ver con ella, va descendiendo en una espiral de fenómenos que prologan la muerte de su cordura y la pérdida de su humanidad, así como el contacto con fuerzas sobrenaturales que podrían haber metido la mano en la realización del filme.

Un aspecto bastante curioso de Cigarette Burns es que en ella pareciera que John Carpenter está haciendo un homenaje a otros directores de género, con cuya obra esta película muestra marcadas influencias. Tanto el guión (firmado por los desconocidos Drew McGweeny y Scott Swan) como las diferentes imágenes contienen fuertes referencias a la filmografía de directores mucho más "surrealistas", como Clive Barker y especialmente Dario Argento, cuya marca indeleble en este filme queda evidenciada cuando desde el principio vemos una sala de proyección donde se exhibe Rojo profundo (1975). Sin embargo, y para ser justos, muchos seguramente recordarán también con esta película una de las cintas más logradas de Carpenter: En la boca de la locura (1994).

Como ya se pone arriba, se trata de uno de los episodios más sangrientos de toda la serie, pero también es uno de los que trasciende en mayor medida los límites de la sencilla carnicería y despliegue de horrores para ofrecernos una reflexión estética coherente y fascinante. El tema de la película parte del título y se extiende a través de toda la historia. De hecho, esto se nos manifiesta desde las primeras escenas, cuando conocemos al proyeccionista amigo de Kirby, cuya extraña afición de coleccionar las "quemaduras de cigarrillo" (las marcas que aparecen durante una fracción de segundo en una cinta y que indican el momento del cambio de carril) es un reflejo de la extraña relación entre la historia y los espectadores, y que asimismo se repite cuando nosotros mismos vemos lo que sucede al protagonista. Asimismo, el acercamiento de Kirby al desenlace vendrá acompañado de bruscos recursos estéticos que no hacen sino evidenciar la fatalidad que, inexorablemente, acompaña a la historia de la cinta perdida.

Una propuesta más que interesante en donde John Carpenter demuestra una vez más por qué es uno de esos clásicos indispensables del horror fílmico. Con la correspondiente crisis creativa y comercial del cine, no es de extrañar que la televisión aparezca en la actualidad como una de las opciones más atractivas para proyectos tan arriesgados y a la vez tan ambiciosos como el que esta serie nos presenta. Indispensable.

11 comentarios:

Uruloki dijo...

La leche... ¿de donde lo has sacado? ¿En inglés con subtítulos?

Hombre Lobo dijo...

Pues yo los estoy bajando de la mula. Ahora, están todos en inglés. Ignoro si se pueden conseguir en español, aunque imagino que en la vida todo es posible. De todas formas, sé que hay archivos que se pueden bajar para poner subtitulos, pero eso tendrás que preguntárselo a alguien más informado que yo.

El único problema de "Cigarette Burns" en inglés es entender a Udo Kier.

JohnTrent dijo...

¿Te puedes crear que me bajan bien todos los episodios pero EL UNICO que no se puede ver es el de Carpenter?. Resignacion...o intentarlo de nuevo, pero siendo de la misma fuente me da que no ira mucho mejor. ¿Codecs o que?.

Hombre Lobo dijo...

Yo tuve un problema similar y se solucionó cuando bajé los códecs y la última versión del DivX. Prueba con eso.

colt dijo...

Haber, hay subtítulos en español, creados más o menos decentemente por mi, si bien fallos habrán. Y en Abril, IMPRINT. Saludos, colt.

Demon dijo...

Hola, buscando por el google subtítulos para imprint, he llegado hasta tu blog. Muy buena la reseña; la verdad es que el relato de "Cigarette Burns" está muy bien (te comentaría una escena que me llámó mucho la atención pero no quiero hacer spoiler...). La verdad es que me han gustado todos los episodios excepto los de: Dance of the Dead, Deer woman, Chocolate y Dreams in the Witch house. El de imprint acabo de descargarlo pero aún no he tenido tiempo de verlo.
En mi blog comento también la serie de Masters of horror, por si quieres echarle un vistazo.

Toliol dijo...

Por si aún hay alguien interesado, acabo de colgar los 13 capítulos en inglés con los subtítulos no integrados del emule. Para encontrarlos sólo teneis que poner "toliol" en el buscador de la mula. Los subtítulos son de un tal colt, que no se si es el arriba firmante o no pero le estare eternamente agradecido y espero que se anime a traducir la segunda temporada que empiea el 27 de octubre (o sea, ya).

Anónimo dijo...

Para mi una de las dos mejores de la primera temporada, la otra es Imprint de Takashi Mike.

Anónimo dijo...

Amigo, estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices. Soy un fanático del terror (tanto escrito como en cine, adoro Lovecraft entre otros) desde siempre y son muchos años. Y esta ha sido, sin llegar a asustarme la mejor historia del género que he visto, que me perdone don Howard Phillip, pero esto me ha dejado sin palabras.

Te dejo un abrazo grande desde Uruguay.

Gino

Paso mi correo ginomiguelperez@gmail.com

Anónimo dijo...

También estoy de acuerdo con "Anónimo" "Imprint" es genial, a pesar de ser admirador de H.P. Lovecraft, aunque el segundo espisodio de esta temporada "actualiza" muy bien un relato corto de mi escritor favorito.

Nuevamente desde Uruguay.

Gino

Anónimo dijo...

Nuevamente molestando desde Uruguay.
Estoy de acuerdo con la apreciación sobre "In the mouth of madness" sin estar basada específicamente en un relato de Lovecraft es la mejor aproximación que he visto de su "mitología".

Salutti a tutti!!!

Gino