lunes, abril 14, 2014

Reseña: Piraña 3DD (2012)

Antes de hablar de esta película, tomemos un momento para recordar lo que ha sido la trayectoria de la saga de Piraña hasta nuestros días. Tal como mencionábamos en su momento, la película original de Joe Dante de 1978 era una simpática película serie B hecha a la sombra de Tiburón (1975) pero con un menor presupuesto. Conseguía sin embargo hacer algo interesante que iba más allá de la mera explotación de los peces carnívoros y tocaba temas en teoría más serios como su nada sutil discurso ecologista y anti-militarista. Luego vino el remake de Alexandre Aja de 2010, con un presupuesto mucho mayor y el apoyo de la industria de Hollywood detrás. Pero si aquella película funcionó fue porque Aja tomó el camino opuesto al que suelen tener estas reinvenciones modernas; en lugar de intentar legitimar una pequeña cinta serie B haciéndola más oscura y "seria", Aja usó todo el presupuesto dado para desmembrar Piraña y hacerla una locura llena de sangre, tetas y efectos gore por doquier en medio del Spring Break y encima con el gimmick de las tres dimensiones. Eso fue la auténtica gloria de Piraña 3D (2010) y el motivo por el cual fue no sólo un buen remake sino también una excelente comedia de horror.

Dos años después de aquella proeza toca el turno a una secuela titulada (muy ingeniosamente) Piraña 3DD (2012), que no sólo repite el truco de las tres dimensiones sino prácticamente toda la estructura de la primera pero a lo cutre. Esta vez las pirañas no vuelan sino que atacan un parque acuático en otro lago, con apenas conexión con los eventos de la primera película y con mucha menos chicha. Es básicamente un remedo barato de la película de Aja, pero lo más lamentable de todo quizás sea el hecho de que detrás están nada menos que el director John Gulager y los guionistas Patrick Felton y Marcus Dunstan, responsables de la trilogía de Feast (2005) y por ende los nombres idóneos para recoger el testigo entregado por Aja y los suyos. 

El resultado es tremendamente pobre incluso para las expectativas que cualquiera pueda tener. Algunos incluso caerán en el error de creer que la primera película era así también, pero se equivocan: Piraña 3DD es la marca blanca de la película anterior, más cercana a los telefilmes baratos de la SyFy con sus escasos efectos gore (mucha sangre diluida en agua pero poca carne), su elenco de desconocidos y su humor basado en cameos de famosos crepusculares como David Hasselhoff, quien al menos parece tener suficiente entereza para reírse de sí mismo y de lo bajo que ha caído su carrera. Si bien no es la peor secuela que he visto, comparada con la primera parte resulta tremendamente básica y sin ningún atractivo más allá de algunos momentos que denotan el ofensivo sentido del humor de sus responsables y que al menos dan algo de vida a un producto por lo demás bastante olvidable en su conjunto.

Pero el principal problema de la película es que salvo esos momentos de humor que denotan cierta mala leche muy destacable por parte de sus creadores, estamos ante un trabajo francamente aburrido cuyos principales logros nada tienen que ver con las pirañas y sí con un sentido del ridículo que parece haber abandonado a los participantes. Incluso el uso de los cuerpos femeninos está tratado esta vez de una forma infantil y a diferencia de la primera película no viene unido a los elementos gore puesto que la matanza que se desarrolla al final es muy descafeinada debido a los más limitados medios de esta continuación. De hecho, si no hubiese sido por el 3D esta película habría pasado directamente a formato doméstico sin ningún tipo de contemplación. Ahora me pregunto si habrá sitio para una tercera parte, aunque el palo generalizado que se llevó en su momento me hace dudarlo. 

1 comentario:

Kurazaybo dijo...

No he visto la pelicula, pero creo que Alexandre Aja es algo fuera de lo ordinario y era muy dificil estar a la altura tanto de su trabajo como de la sorpresa que fue su remake.