viernes, julio 19, 2013

Reseña: Infection (2004)

Saturado como estaba en su momento de la fiebre por el terror asiático, dejé pasar muchas de las películas que sonaron en aquel entonces, especialmente las del proyecto J-Horror Theater, de las cuales en esta página sólo hemos reseñado Reincarnation (2005). Pues bien, hoy tenemos la primera película de aquel ciclo, Infection (2004), del japonés Masayuki Ochiai. Lo primero que tengo que decir es que estoy terriblemente arrepentido de no haberle dado una oportunidad en su momento, ya que este trabajo no sólo es una película interesante por más de un motivo sino que encima es muy diferente a la mayoría de los éxitos que nos llegaron de Japón por aquel entonces. A pesar de sus innegables carencias, es una cinta de terror muy efectiva que consigue un equilibrio ingenioso entre el terror psicológico, lo sobrenatural y la recreación de efectos gore y momentos incómodos basados en el terror físico.

En Infection asistimos a una película que parece mucho más centrada en conseguir una atmósfera de pesadilla que en el argumento en el que supuestamente se basa. Todas las sinopsis que uno encuentra por ahí coinciden en que la cinta va de una misteriosa enfermedad que se apodera de un hospital en crisis y que va esparciéndose de forma descontrolada por entre el personal y los pacientes, pero dicho resumen resulta un tanto engañoso porque la trama de la plaga (representada como una extraña sustancia viscosa de color verde que no sólo disuelve a sus víctimas sino que también causa locura) no entra en juego sino hasta la mitad de la película; Ochiai de hecho está mucho más interesado en mostrar el caos de un hospital en el que la falta de recursos y la mezquindad y miseria del personal médico han convertido el centro en un calvario. El mismo hospital está representado con un clima irreal, oscuro y abandonado, y como los personajes nunca salen al exterior da la sensación de que el centro de salud es una especie de último refugio ante el fin del mundo. La supuesta infección también es tratada de forma interesante ya que anuncia cierto componente sobrenatural del que su director saca mucho partido.

Este ángulo sobrenatural es quizás lo único que enlaza a Infection con otros trabajos de terror japoneses más típicos, pero esto es sólo uno de los aspectos de una película muy extraña y menos convencional de lo que en un principio podríamos creer. Lástima que Ochiai no pueda resistirse a incluir una revelación final que no sólo es un tanto predecible sino que (en mi opinión) no enriquece la película para nada ya que elimina gran parte de esa ambigüedad tan interesante que había conseguido hasta ese momento, aunque a decir verdad no resuelve todos los misterios. Esta primera entrega del proyecto J-Horror Theater no meterá tanto miedo como otras, pero como película me parece mucho más interesante y con un discurso y una estética mucho más original que remite a otros arquetipos de terror no tan usados por sus contemporáneas. 

1 comentario:

Irad Jafet R.A. dijo...

Se ve interesante, me agradan las películas de horror oriental ya que nos presentan una visión diferente, además por la diferencia cultural resulta aún más efectiva la ambientación, se sienten aún más ajenas a nuestra realidad

Independientemente de su origen, esta parece una propuesta interesante ya que abordan la infección en sus consecuencias, le echaré un ojo