lunes, julio 08, 2013

Reseña: Calvaire (2004)

Tenía mis dudas, pero después de casi una década desde que la vi por primera vez puedo asegurar que Calvaire (2004) no ha perdido nada de su fuerza. Si pasaron todos estos años sin que fuera reseñada en el blog fue entre otras cosas porque no terminaba de hacerme a la idea de recomendarla a nadie; es una película muy cruel y pesimista que se va haciendo más siniestra a medida que transcurre el metraje, un auténtico viaje al infierno que toma varios elementos de toda una tradición de horrores rurales a sus espaldas, pero que consigue darles la vuelta de una forma única y sobre todo muy certera a la hora de pulsar los botones correctos en aquellos aficionados a este tipo de cine. Precisamente por eso pienso que no es una película para todo el mundo, muy a pesar de que a menudo se vea incluida en la ola de cine de terror físico que nos llegó de Francia a principios de la década pasada, inclusión un tanto arbitraria ya que la película es belga.

La mayor parte de los elementos de horror de Calvaire son bastante conocidos por todos, ya que en muchas formas reproduce el arquetipo de miedo a lo rural que ya vemos desde La matanza de Texas (1974), a la que hay incluso un par de referencias bastante obvias que nos dejan claro una vez más lo fundacional que es la cinta de Tobe Hooper. Lo interesante de esta cinta de Fabrice du Welz, para mí, está en ese ambiente que crea gracias a un espectacular uso del paisaje en el que la historia se desarrolla, un bosque pantanoso que a medida que transcurre el metraje va pareciendo más alejado del mundo civilizado tal como lo conocemos, hasta desembocar en unos minutos finales que bien podrían estar transcurriendo en otra dimensión.

Du Welz echa mano también de otras constantes a las que los amantes del horror físico ya deben estar acostumbrados: los personajes empujados a la psicopatía debido a una pérdida, la sensación ya temprana de que "algo no está bien" y de la que el protagonista por supuesto no cae en cuenta hasta que es demasiado tarde, o la visión de los pueblos rurales como un pozo de locura, atraso y depravación que raya en la inhumanidad (curioso además que una vez llegada la parte de "horror" de la película sólo vemos personajes masculinos). Sin embargo, la película no es tan gráfica en cuanto a violencia como creía; ha sido de hecho algo bastante curioso porque en mi mente la recordaba como una pieza gore cuando en realidad es mucho más contenida de lo que se pueda creer en un primer momento. De todas formas, el tratamiento de su protagonista es tan degradante que difícilmente podría haber sido peor con mostrar más sangre en pantalla.

Así que incluso después de todo este tiempo, Calvaire queda absolutamente recomendada una vez más. Como decía arriba, no creo que todo el mundo la tolere debido a lo pesimista que es y debido a que la mayor parte de sus virtudes vienen de ese inframundo rural que Du Welz recrea magistralmente cerca de su desenlace y que tiende más hacia la búsqueda de imágenes inquietantes por encima de una narrativa convencional, pero para todos aquellos interesados en acercarse a las obras clave que dieron paso a la ola de cine de terror europeo al mainstream internacional, esta es una de esas infaltables.

2 comentarios:

Oz dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu reseña Ricardo, esta es una película que debe ser vista. Un gran saludo de Oz desde:
http://terror-en-el-cine.blogspot.com/

Espero tus comentarios en mi Blog.

Ali Loyos dijo...

Posible ***SPOILER***

La peli está muy bien, vale la pena echarle un vistazo! Pero el personaje principal pareciera no tener instinto de supervivencia, siento que en mas de una ocación pude haber hecho algo mas, no solo correr.... Saludos.