lunes, julio 15, 2013

Reseña: Child's Play 2 (1990)

Child's Play 2 (1990) es la entrega de la saga que recordaba con más claridad, y sé que en su momento fue la que más me gustó (eso antes de que Jennifer Tilly se sumara al elenco). El por qué es algo que de momento se me escapa, ya que esta revisión que he hecho más de dos décadas después ha sido un desencanto bastante grande. Aunque si hay algo que no puedo negar es que esta segunda parte de las aventuras de Chucky guarda el germen de un muy buen slasher y una aún mejor continuación, sobre todo en cuanto al subtexto siniestro que el guionista Don Mancini (quien firma también el guión de la original) deja caer sobre el tema de las adopciones y la supuesta herencia negativa que traen aquellos críos criados por padres postizos, una línea argumental trazada a lo largo de prácticamente toda la historia del género de horror desde La mala semilla (1956) hasta La huérfana (2009). 

La comparación con estas dos cintas viene porque Child's Play 2 utiliza como excusa argumental el hecho de que tras el final de la primera entrega la madre de Andy ha sido recluida en un psiquiátrico y el niño puesto en un hogar de acogida, debido a que muy previsiblemente nadie ha creído en la historia del muñeco poseído. Por supuesto, Chucky vuelve por medio de una pirueta argumental que ni siquiera voy a comentar aquí. El resto ya os lo podéis imaginar. El caso es que toda esta premisa es muy interesante, y la idea del niño supuestamente malvado que intenta convencer a todos (sin éxito) de que el verdadero asesino es el muñeco da para una historia muy siniestra que por desgracia no parece estar en los intereses de ninguno de los involucrados. Más que nunca queda claro que estas películas de Chucky (al menos las primeras) están concebidas como auténticos productos serie Z que sin embargo se ven dignificados gracias al hecho de contar con un gran personaje y con una actuación tan genial como la de Brad Dourif, quien una vez más hace la voz de Chucky y eleva la categoría de la película sólo con su presencia.

El resto del elenco es poco destacable; por desgracia volvemos a tener al mismo repelente crío de la original como único actor aparte de Dourif que repite en esta secuela. Curioso, sin embargo, ha sido ver la película y recordar que fue el debut como actriz de Christine Elise, que me fascinó durante gran parte de mi adolescencia y que aquí es la heroína que sustituye a Chris Sarandon. Por lo demás, el componente slasher se mantiene, con una menor tendencia a la comedia que la primera entrega aunque con ciertos detalles francamente inverosímiles al no quedar muy claro si la policía cree o no que Andy es quién ha cometido los asesinatos. En general hay aspectos de la historia que están tan poco cuidados que hacen que la primera película parezca una obra maestra en comparación.

Al acercarse el final he podido notar una cosa, y es que muy probablemente el motivo por el que tenía un mejor recuerdo de la película tenga que ver con el clímax, una larga secuencia de persecución en una fábrica de muñecos que muy probablemente sea lo mejor de la película y que ciertamente es mucho mejor que el final de la primera parte. Con todo y eso, es poco lo que se puede decir de Child's Play 2 aparte de que lo glorioso que es el personaje de Chucky y el tremendo potencial que tiene como icono del terror, potencial que lamentablemente no se ve alcanzado con esta secuela. Prometo que seguiré revisando las que me quedan para hacer un balance tardío de esta famosa saga.

1 comentario:

Irad Jafet R.A. dijo...

Recuerdo cuando la vi por primera vez y exactamente era esa escena de persecución la que se me habia grabado más, en mi opinión está muy bien lograda, si logra transmitir tensión además que se ve doloroso lo que le pasa al muñeco, y para lograr esto debe ser un logro

lo demás solo es entretenido, aun cuando la vuelves a ver, buena reseña, un saludo