sábado, julio 20, 2013

Reseña: Child's Play 3 (1991)

Child's Play 3 (1991) se estrenó a toda prisa un año después de la segunda parte, y verla de nuevo tras haber pasado todo este tiempo ha sido para mi algo bastante revelador. De entrada puedo decir dos cosas: la primera es que esta tercera entrega es, con toda seguridad, la peor de la saga, al menos de lo que se ha producido hasta ahora. La segunda es que he descubierto que no recordaba casi nada de ella. Es gracioso porque pensaba que la tenía bastante presente y he terminado por darme cuenta de que en todos estos años mi cerebro la había disfrazado como algo muy distinto incluso llegando a cambiar varios de sus elementos principales. Esto me hace preguntarme si no habrá otras películas por ahí a las que debería echar otro vistazo.

La historia esta vez tiene lugar ocho años tras lo ocurrido en Child's Play 2 (1990), con Andy convertido ya en un adolescente y enviado a una academia militar. Aquí está el primero de los grandes cambios que mi recuerdo había perpetrado: por algún motivo recordaba el paso del tiempo como algo mucho más pronunciado y al personaje de Andy como un adulto, pero resulta que quien lo interpreta es un joven Justin Whalin, a quien probablemente algunos recuerden como el protagonista de aquel despropósito de Dragones y mazmorras (2000). Lo cierto es que el Whalin es un chico joven en medio de una película de ambiente abiertamente teenager, lo que al menos tiene la feliz consecuencia de que finalmente nos hemos desecho del repelente crío de las dos entregas anteriores. Con todo, la ambientación en la academia militar es muy rara y no tiene ninguna consecuencia importante más allá del hecho superficial de dar a Chucky acceso a un caché de armas de fuego. Nada de esto tiene mucha importancia ya que sigue siendo difícil imaginarse al muñeco como un peligro. Poca tensión puede haber cuando el asesino puede literalmente ser derrotado lanzándole un zapato.

El guionista Don Mancini (quien ante el fracaso de esta tercera entrega reconoció abiertamente que se le habían agotado las ideas) está aquí en piloto automático y no le queda más remedio que intentar reiniciar la saga prácticamente desde sus inicios; la secuencia de créditos muestra el cadáver de Chucky siendo reciclado y fundido con otros muchos moldes de plástico para lanzar una nueva línea de muñecos Good Guy. El regreso de Charles Lee Ray se salta de esta forma varias de las reglas establecidas en películas anteriores de la saga, aunque se encarga esta vez de presentar a otro niño, casi tan idiota como el anterior y (muy convenientemente) utilizado no como un personaje sino como poco más que un prop. Hay indicios de una subtrama de las penurias de la academia y el proceso de adaptación de Andy a una estructura militar, pero apenas se esboza, y como siempre se deja muy poco claro hasta qué punto el chaval es considerado o no un psicópata. Con esto quiero decir que en cada entrega es mayor la cantidad de gente que ve a Chucky, y sin embargo siguen sin creerle.

Lo curioso de todo este asunto es que Child's Play 3 es una de las entregas más oscuras de la saga, una de las que menos recurre al humor y en la que (en un principio al menos) augura una mayor dosis de violencia debido al tono ligeramente más adulto de su premisa. Brad Dourif, como siempre, está genial y saca lo más que puede del papel de Chucky, pero la película es simplemente tan aburrida y anodina que no es de extrañar que se haya estrellado en la taquilla de todo el mundo. Tampoco es de extrañar que Mancini haya tirado la toalla con su creación y esperado siete años para lanzar una cuarta parte que reinventaba por completo la saga buscando sangre fresca para el muñeco favorito de todos. Esta tercera parte puede que guarde algún interés para aquellos que quieran ver la evolución de Chucky a lo largo de su periplo cinematográfico, pero para mi es imposible de recomendar.

3 comentarios:

Irad Jafet R.A. dijo...

Me trae muchos recuerdos esta película, incluso el doblaje me pareció divertido, como la frase “Chucky ahora será de color” o algo así era, sonaba muy chusco.

Creo que a muchos nos pasó que recordábamos un poco más fuerte esta película, hasta que la volvemos a ver, es una lástima que la idea del muñeco asesino no pudiera despegar más, hay muchas posibilidades. Uno de los errores principales es que lo empujaron al género de slasher más comercial, y creo que funcionaria muy bien en un tono más oscuro aprovechándose más de la fachada de muñeco y del misterio, haciendo que incluso nosotros dudemos de que este haga los asesinatos. Otro es que el villano no es el muñeco, es el alma del asesino y ahí otra idea mucho mejor a explotar, ya que como este cambia de cuerpos no sabríamos quién es el asesino, soñar no cuesta nada, un saludo.

Christian Ekiza dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Christian Ekiza dijo...

Buenas,

Yo de esta película, lo único que recuerdo, es el revuelo mediático que hubo con el secuestro y asesinato de un crio de casi 3 años...

[...] Some UK tabloid newspapers claimed that the attack on James Bulger was inspired by the film Child's Play 3, and [...]
http://en.wikipedia.org/wiki/Murder_of_James_Bulger#Post-trial