domingo, julio 11, 2010

Reseña: The House of the Devil (2009)

Es una lástima que no haya podido ver The House of the Devil (2009) antes de redactar esta lista, ya que considero que estamos ante una de las películas más singulares que me ha tocado ver en los últimos años, especialmente en esta época en la que un concepto mal entendido de la nostalgia parece ser una de las constantes más empleadas a la hora de acercarse a arquetipos de terror que hayan funcionado en décadas pasadas. Es sobre todo una película muy bien construída en la que nada ocurre por casualidad, y en la que la excusa del "homenaje" a éxitos anteriores (concretamente el cine de terror de finales de los setenta y principios de los ochenta) es inusualmente pertinente y no sólo una justificación para sus carencias técnicas o narrativas. Todo esto de un director proveniente del mundo de la serie B y que con esta película alcanza su trabajo más destacado.

Dicho director es Ti West, joven cineasta cuyo nombre ha empezado a sonar mucho últimamente como una de las mayores promesas del género de terror actual. Para su tercer largometraje, West abandona (al menos en gran medida) el énfasis en el impacto de sus películas anteriores, así como el sentido de autoparodia, y crea en vez de ello una cinta guiada por el suspense y la anticipación la cual funciona, hay que decirlo, bastante bien. La historia es probablemente conocida ya: una joven universitaria acepta un sospechoso trabajo de niñera para una muy inquietante pareja que vive en las afueras de la ciudad. A lo largo de la noche, la chica se dará cuenta de que la misteriosa pareja esconde un terrible secreto y que sus intenciones para con ella no son las que originariamente creía. Dicha revelación no será precisamente una sorpresa para el público (la película, después de todo, tiene el título que tiene) pero el carácter predecible de su argumento no importa ya que es la construcción de este lo que la hace realmente destacable; la mayor parte de la cinta está dedicada a la creación y desarrollo del suspense, con sólo los últimos 15 minutos dedicados a un pay-off particularmente desquiciado y violento.

Por supuesto lo más comentado de The House of the Devil y aquello en lo que se basa la mayoría de reseñas y críticas que he leído de ella es su particular visión estética: la trama está ambientada en el año 1980, y como consecuencia de ello la película tiene la estética y el estilo de una producción de dicho año, rodada en 16 mm y con un ritmo narrativo pausado en el que incluso no falta la típica secuencia musical del personaje protagonista bailando en solitario a través de la casa mientras realiza otras tareas. La idea puede parecer simplemente un gimmick nostálgico y poco más pero aquí Ti West acierta de nuevo; contrariamente a lo que habría hecho cualquier otro cineasta, la ambientación ochentera de la película no está realizada de forma irónica ni es un guiño-codazo al espectador cómplice. West no intenta justificar que la película parezca de los ochenta; simplemente hace que parezca de los ochenta negándose a hacer un comentario sobre ello, lo cual como homenaje estético me parece la forma más acertada. Esta referencialidad a una época determinada es algo que también se nota en la temática de la película. Muchos la han comparado con la trilogía de apartamentos de Polanski, pero esas eran películas subjetivas en las que el espectador se ponía en la piel de las protagonistas, y este no es el caso; en The House of the Devil nosotros sabemos perfectamente lo que va a ocurrir, y la tensión viene precisamente por las pistas que nosotros como público notamos y a las que la protagonista no parece prestar la atención debida, como la insistencia de un (por cierto, enorme) Tom Noonan en pedir una pizza. Si hay semejanzas con otras historias anteriormente rodadas, yo compararía esta película con la primera mitad de Cuando llama un extraño (1979) en cuanto al tema de babysitters en peligro, así como el tópico del satanismo en suburbios de La profecía (1976).

Llegado el clímax es cuando se desata propiamente el horror explícito de la película. Algunos se han quejado de lo brusco y repentino de este trozo final, y es cierto que este se produce y resuelve demasiado rápido teniendo en cuenta la parsimonia anterior del argumento. También es cierto que la revelación final con la que cierra la película es bastante predecible, pero eso no reduce las grandes virtudes de The House of the Devil como una película honesta y muy bien construída que sabe ir mucho más allá de la superficial referencialidad de gran parte del cine de terror actual. Sinceramente no sé cómo este género puede seguir queriendo sacar tajada de la nostalgia del público después de este trabajo. Por desgracia esta película no llegó a tener un estreno comercial en condiciones y ha tenido que conformarse con una reputación ganada en su formato doméstico, que incluye hasta una edición especial lanzada en el ya extinto pero muy pertinente formato VHS. Yo sin embargo creo que es una lástima que no se haya estrenado en cines, porque creo que hubiese podido tener una repercusión mucho mayor.

5 comentarios:

Lucksaw dijo...

No tiene historia, apenas tiene trama, pero la estética es alucinante y te dan ganas de ver más.

Realmente quedé extasiado con la pelí; pasate por mi reseña para saber más:

http://lucksaw.blogspot.com/2010/02/la-casa-del-diablo-house-of-devil.html

Sir Laguna dijo...

A mi me parecio una de esas peliculas que ponen la forma sobre el contenido, me decepciono muchisimo.

http://cinedehorror2.blogspot.com/2010/01/house-of-devil.html

Henrique dijo...

Obra Maestra. De las de verdad.

Anónimo dijo...

La mayoría de elogios a esta película es por la puesta en escena, perfectamente ochentera. Pero luego, los mismos comentarios, la destrozan diciendo que es lenta, incoherente y con un final demasiado rápido. Y la califican sólo por esto.
Yo creo que aquella lentitud mostrada en la película, sobre todo lo que hace la protagonista en la casa, es totalmente justificada si es que se la ve como el hombre lobo dijo, darnos cuenta de que algo anda mal cuando ella baila al ritmo de un pop recontra ochentero. El ambiente de duda, enigma, soledad, angustia, etc. en esa casi hora de metraje me parece muy bien llevada, porque justamente produce la angustia de no saber qué hay arriba, quién es la mentada "abuela", por qué no se pronuncia ni cuando se rompe el jarrón, etc. Ese es suspenso, y muy bien llevado, no apto para quienes quieren que el monstruo salga a los 5 minutos de comenzada la peli. Lo que sí critico es que ese ritmo pausado, angustioso y tenso, se abandone en un desenlace, si bien violento, muy inocente, incoherente y sin malicia. SPOILER: Caramba, si voy a engendrar al hijo del diablo, la inseminación debe ser de una forma más brutal o al menos de terror sofisticado. ¿Quién va a creer que la chica se escape de "esa manera"?¿Quién se va a creer tal simpleza ritualística para tamaña finalidad? FIN DEL SPOILER.
A comparación de la mayoría. Me encantó ese suspenso mantenido, quizás un par de secuencias menos, pero es justo. Mas no el descenlace. Creo que si West necesitaba 20 minutos más para seguir con esa tensión, hubiera hecho de esta peli algo más que un aceptable homenaje a las películas de terror de los 70-80.
Víctor P.

Criss Cross dijo...

Sigo insistiendo (y estoy de acuerdo con tu reseña) en que esta es una de las mejorespelículas de terror del año pasado (Junto a DRAG ME TO HELL).

Pero me parece que el cambio violento del climax es muy acertado.