viernes, octubre 16, 2009

Reseña # 299: À l'intérieur (2007)

Como la mayoría de los exponentes de esta reciente hornada de películas de terror llegadas de Francia en los últimos años, À l'intérieur (2007) no tuvo una distribución comercial en cines españoles, lo que no le ha impedido ganar una considerable popularidad incluso por encima de otros ejemplos similares mucho más publicitados. Gran parte de su merecida fama se debe a su nada tímido despliegue de brutalidad, ya que la película no se corta a la hora de sumirse en violencia y salvajadas varias, que una vez iniciadas casi no paran a lo largo de sus ochenta y tres minutos de duración. La cinta forma parte de una tendencia relativamente reciente en la filmografía francesa y que se caracteriza por el regodeo en lo extremo y el rompimiento de tabúes cinematográficos, tendencia que, por cierto, va más allá del cine de terror y que nos ha dado películas como la desquiciante Baise-moi (2000), de Virginie Despentes, o la más conocida Irréversible (2002), de Gaspar Noé.

Donde À l'intérieur destaca, sin embargo, es en lo mucho que logra exprimir un argumento extremadamente sencillo: una joven mujer embarazada que, en la víspera del nacimiento de su bebé, es acosada por una misteriosa mujer vestida de negro que está empeñada en quitarle a su hijo a cualquier precio. Lo que sigue a continuación es una auténtica batalla campal entre las dos mujeres en donde la sangre vuela por los aires. De entrada el hecho de tener como heroína a una mujer visiblemente embarazada con barriga y todo (símbolo por excelencia de aquello que la sociedad debe proteger) es toda una provocación que por sí sola bastaría para reabrir el (estéril) debate acerca de los límites que debe tener el cine de terror en cuanto a sano entretenimiento. Ayuda ciertamente el que los efectos gore están muy bien realizados y dotados en ocasiones de un estilismo que haría la envidia de los antiguos maestros italianos de los setenta y ochenta: momentos como el del hilillo de sangre que va recorriendo la pared de un pasillo o la cascada de rojo líquido que se derrama (literalmente) por unas escaleras son marca de la casa y una muestra de hasta donde están dispuestos a llegar los responsables de esta película en su misión de desagradar al público.

Por estos motivos la mayoría coincide en que estamos ante una cinta difícil de ver debido a la saña con que la pareja de directores (los primerizos Julien Maury y Alexandre Bustillo) tratan a sus dos personajes principales, especialmente a la protagonista, pero al mismo tiempo está todo tan bien hecho que resulta fascinante. Esto es así debido a que si bien Maury y Bustillo no escatiman en el empleo de violencia y casquería, no por ello descuidan el apartado de suspense y el juego con el espectador al ofrecer a la protagonista (y por ende a nosotros) ilusorias esperanzas de salvación a lo largo de todo el metraje, esperanzas que una y otra vez se ven frustradas y que obligan a la chica a luchar contra su agresora aún estando en clara desventaja física. Es por eso que la cinta supera su calidad de mera explotación para convertirse en una de las más potentes historias de invasión doméstica de esta década, así como una vuelta perversa a la obsesión de algunas mujeres por la maternidad.

Pero la película es atractiva más allá de sus concesiones al horror físico y a los amantes del gore. Gran parte de su efectividad reside en la actuación como villana de Beatrice Dalle, una conocida actriz francesa que alcanzó status de sex-symbol durante los años ochenta y a quien los jóvenes directores tuvieron en mente desde el primer momento para el papel. Dalle interpreta a su personaje como una psicópata irreflexiva que no tarda en perder el control de sí misma, lo que la hace genuinamente temible. Desde el primer momento en que aparece (en medio de sombras, iluminada sólo por la débil y fugaz luz de un mechero que enciende su cigarrillo) domina por completo la película, y el hecho de que no sabemos absolutamente nada de ella, ni su nombre ni sus orígenes o motivaciones, la convierte en una figura arquetípica similar al Michael Myers original de John Carpenter. La protagonista, Alysson Paradis, no es tan histriónica pero también hace un gran trabajo considerando el castigo al que su personaje es sometido durante toda la película, quedando literalmente hecha unos zorros.

De todas formas, el carácter auténticamente transgresor de la la cinta no reside en los chorros de sangre falsa que destila. Donde realmente está su poder es en su tratamiento nihilista y deprimente, que se hace doblemente cruel al desplegar en ocasiones detalles de un humor negro francamente envidiable y del que carecen el resto de producciones francesas de este género. A esto hay que sumarle un raro y surrealista desenlace coronado por una increíble imagen final, todo lo cual te deja con un muy mal rollo en el cuerpo y el ánimo por los suelos.

Con todo y eso no es una película para todos los paladares. Precisamente por lo desmesurado de su discurso, la cinta es en ocasiones exagerada hasta el punto de parecer irreal, sobre todo cuando se acerca al desenlace. Por cierto que la ambientación temporal (navidades) y alguna que otra mención por parte de los personajes la sitúan en los famosos disturbios que ocurrieron en el extrarradio parisino hace unos años, pero esto no pasa de ser una mera excusa para justificar el estado de indefensión de la protagonista. Lo que sí queda claro es que esta es una de las películas que mejor plasman lo que parece ser el sentimiento generalizado en el cine de terror de esta década: el miedo al otro y la desconfianza absoluta ante aquellos seres humanos que salen de nuestro particular círculo privado. En este sentido, À l'intérieur puede que sea una película poco usual e incluso difícil, pero también es una de las experiencias más intensas de los últimos años. Si sólo pudiera rescatar una de las recientes películas de terror francesas que nos han llegado, no tengo ninguna duda de que sería esta.

10 comentarios:

jab dijo...

Hace más de un año que la tengo en el disco duro y todavia no me he atrevido a verla. Una vez, streaminando un poco con la peli, vi dos segundos de cierta escena del final con unas tijeras como protagonistas y casi me da algo.
Un dia de estos haré acopio de valor y la veré. Tantas críticas cruzadas poniendo a la peli siempre en los extremos(o dicen que es muy buena o muy mala), han acabado por llenarme de curiosidad.

PD Su comentario de la sensación final de desánimo aún me persuade más, con lo tristón que me dejó "Martyrs" no sé si tengo tanto ánimo. Estos franceses...

jab dijo...

¡Por cierto! Acabo de leer el eslogan del cartel de la película. IMPAGABLE,jajajaja

GUSTAVO dijo...

La vi hace un tiempo y no me gusto. Tenia todo para ser una gran pelicula a nivel psicologico, y termino siendo un derroche tonto de sangre. La escena con los policias es mas para Abbott y Costello que para un film de terror!!!! Una lastima.
Saludos!

http://cinemaparadisouy.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Si como terror psicológico entendemos engendros como "Los Extraños" y similares, casi mejor optar por la sangre y la contundencia. Buenas películas de pretendido horror psicológico se pueden contar hoy en día con los dedos de una mano. Para muchos simplemente equivale a prescindir de la sangre.

Herodes dijo...

A mi tampoco me gustó la verdad. Había escuchado mucho acerca y mis expectativas eran enormes (quizás éstas fueron las responsables) pero cuando finalmente la vi, no sentí que fuera una gran película.

En lo que sí estoy de acuerdo es en que el tema de la violencia se puede prestar a discusión ya que hay puntos en que es muy explícita y cruel, sobre todo con la protagonista. Sin embargo creo que esta característica ha sido la que ha enriquecido la aportación francesa al género del terror.

Sir Laguna dijo...

Como sabras por mi reseña, amo esta pelicula... lastima que hayas abandonado las puntuaciones, me hubiera gustado saber cuanto le ponias.

Johan dijo...

Como es la vida, en Perú se estrenó el último Jueves 5 de noviembre y de casualidad pasé por tu reseña un día antes. La película es buena, sobre todo por el gore bien utilizado y sin ningún reparo, así también el papel desquiciado de la "stalker". Para mí tiene más semejanza con Haute Tension de Aja.

Anónimo dijo...

por favor explicame el final de a l'interieur, la asesina era lesbiana o xq manosea a la embarazada, y como es q el policia revive y trata de matar a la buena de la pelicula "la embarazada", el bebé realmente murió? y el agujero que se hizo con las tijeras en la garganta fue para respirar o en realidad se quizo suicidar?, ay que torpe soy pero a todo esto no le entendi, si me pudieras explicar...

Rainbow in the dark dijo...

Me gustó bastante, me mantuvo en tensión gran parte de la peli, aunque al final hay un par de cosas que la fastidias un poco, pero en general me gustó bastante!!

reptilio dijo...

ya me la antojaste me la pongo a buscar ahora mismo