domingo, junio 01, 2008

Reseña # 199: The Evil Dead (1981)

Los que suelen pasarse por aquí de vez en cuando saben que esta página muchas veces abusa del término "clásico" en beneficio de los gustos particulares de quien esto escribe. Sin embargo, The Evil Dead (1981) es uno de los pocos casos en los que dicha afirmación debería tomarse en serio. Famosa sobre todo por dar el pistoletazo de salida a las carreras del director Sam Raimi, el productor Robert Tapert y el actor Bruce Campbell (un trío que cuando se junta convierte en oro todo lo que toca), esta cinta de principios de los ochenta ciertamente no fue el primero ni el último ejemplar del splatter (palabrota que designa un estilo de cine de terror basado en una muestra casi caricaturesca de la violencia), pero sí fue la película que convirtió dicho género en uno de los más rentables del cine de terror llamado "independiente". Con todo y las limitaciones que ha sufrido por parte de la censura, ha sido uno de los vídeos más vendidos de todos los tiempos.

Pero el interés de la cinta (conocida en España, por cierto, como Posesión infernal) va más allá de la película en sí: The Evil Dead basa gran parte de su legado en la tremenda efectividad con la que se lleva a cabo un trabajo que, hay que reconocerlo, no era para nada original. La estructura dramática que representa su punto de partida (grupo impar de jóvenes que viaja hasta una solitaria cabaña en el bosque para encontrar la muerte) ya había sido realizada hasta la saciedad, pero eso en el fondo nos da igual como espectadores. Esto es así en mayor medida para los cineastas: el básico guión de Sam Raimi no se molesta en explicar por qué los jóvenes van allí o qué diablos es esa cabaña en la que han decidido retirarse a pasar un fin de semana de porros y alcohol; Raimi simplemente decide llevarlos allí para que los muchachos puedan liberar por casualidad a unos antiguos demonios kandarianos que van poseyendo sus cuerpos uno a uno y a los que sólo se puede matar desmembrándolos por completo. El plato está servido y el resto son litros y litros de sangre falsa.

De esto precisamente no falta: desde el momento en el que el primero de los chicos es poseído por la fuerza del Libro de los Muertos, la película va en una escalada de violencia y desenfreno que no se detiene. Huyendo de toda sutileza posible, la historia se presenta de forma histérica e irreflexiva sin huir de ciertos toques truculentos: el monstruo encerrado en el sótano, el bosque que súbitamente cobra vida para masacrar a los intrusos, y por supuesto todo un festival de fluídos multicolores que dan rienda suelta a una cinta de autoindulgentes excesos. Una secuencia particular es bastante reveladora de este estilo: de repente, sin explicación alguna (¿hace falta?) las paredes comienzan a chorrear sangre que llega incluso a llenar el interior de una bombilla encendida y un velo viscoso de color rojo cubre por completo el objetivo de la cámara, pasando la vista del espectador a través de un filtro sanguinolento. Es precisamente ése el punto a donde Raimi y su gente quieren llegar, y es eso lo que hace que la película se aleje de sus referencias iniciales como La noche de los muertos vivientes (1968) o La matanza de Texas (1974) para abrazar las que son las verdaderas influencias de sus creadores: las faenas físicas de Los tres chiflados o las exageraciones típicas de los Looney Tunes.

Esto lleva a un hecho curioso que siempre sale a relucir a la hora de hablar de esta película, y es que hoy por hoy todavía hay mucha gente que ve The Evil Dead como si de una comedia se tratase, pero nada está más lejos de la realidad; se trata de una auténtica película de miedo cuyos elementos risibles únicamente lo son debido a la escasa experiencia de sus máximos responsables (al haberse rodado intermitentemente a lo largo de casi cuatro años, la cinta tiene gazapos imperdonables, incluyendo el nada trivial hecho de que algunos actores tuvieron que ser sustituidos en algunas escenas por "dobles" en nada parecidos a ellos). Estos elementos cómicos serían mucho más explícitos, y esta vez sí intencionales, en su secuela de seis años después.

Debido a la particular "energía" de su muestra en escena, la película es a menudo referenciada por todo aspirante a cineasta como uno de los mayores ejemplos en los que al escasez de recursos no representa una limitación sino todo lo contrario. El frenético movimiento de cámara del que hablamos antes fue posible precisamente gracias al hecho de que Raimi utilizase una cámara de proporciones más reducidas, y la posibilidad de destrozar la cabaña de arriba a abajo (la localización era realmente una casa abandonada) permitió aprovechar al máximo el poco espacio disponible. La película también sale adelante gracias al esfuerzo titánico que realiza Bruce Campbell como actor, que si bien todavía no explota el personaje de Ash al límite de sus posibilidades cómicas, sí se convierte en el receptor casi exclusivo de toda una interminable serie de abusos físicos por parte no sólo de los demonios, sino también del propio cineasta que persigue su visión, una que por cierto tendría una gran influencia en todo el cine posterior de los ochenta cuando se uniera a la avalanche de vídeos de importación que llegaron a Estados Unidos provenientes de los grandes maestros del gore en Europa. Dicha influencia llegaría aún más lejos, encontrando en Braindead (1992), de Peter Jackson, una de sus mejores extrapolaciones.

Por todos estos motivos la cinta se sale de esa categoría de películas "tan-malas-que-son-buenas" para alcanzar mérito propio. Esta reseña puede ser pasada por alto debido a su evidente parcialidad, sin embargo, ahora que vivimos en tiempos de revisión en los que la posibilidad de una nueva versión de The Evil Dead no deja de planear sobre nuestras cabezas (algo inútil debido a que las circunstancias que hacen interesante la película original son irrepetibles), no deja de ser necesario volver a los inicios de Sam Raimi otra vez. Esperemos que algún día el propio director llegue a hacer lo mismo.

18 comentarios:

mg dijo...

Clásico de clásicos. Totalmente de acuerdo con la puntuación.

crimental dijo...

Muy buena reseña de una de mis peliculas preferidas con diferencia.

Con que pelicula nos sorprenderas en tu reseña 200??? por cierto felicidades por llevar ya 199 estupendas reseñas.

(por cierto no tenia ni idea que se tardo 4 años en rodarla jeje)

Pepi08 dijo...

Muy buena película. Y las secuelas tambien le hacen honor.
Estoy de acuerdo con crimental, 199 estupendas reseñas! Que siga asi!

Sam_Loomis dijo...

Excelente filme y muy bien escrita la reseña. "Evil Dead" es un clásico en toda la extensión de la palabra. Al parecer Raimi vuelve al cine de horror con su siguiente proyecto "Drag Me to Hell"... ya veremos que pasa.

Muchos saludos

Capitán Spaulding dijo...

muy cierto eso de que es una película de terror, y tiene momentos en los que, obviando las limitaciones técnicas etc, se puede llegar a pasar mal. Juro que yo las primeras veces que la vi me asusté en más de una ocasión.

y sí, a ver si Raimi se repasa sus inicios y se deja de grandilocuencias decepcionantes (Spidey 3) y producciones-remake chungas...

mg dijo...

No cabe duda. La reseña #200 debería ser "El Exorcista".

R & Mc dijo...

Completamente de acuerdo con Capitán Spaulding en lo de que vuelva a sus orígenes. De hecho pienso lo mismo sobre Peter Jackson... ¿ESDLA? Uff... muy lejos de Braindead.

En todo caso, gran clásico, sin duda.

R.

Cesare dijo...

A parte de que encuentro algún que otro momento deliberadamente comico coincido plenamente con la reseña. Curiosamente yo acabo de reseñar la segunda parte recientemente...

Aarón Soto dijo...

Buena reseña, pero cabe mencionar que la influencia en todo el cine posterior de los ochenta que más marco esta pelicula fue en las películas de los hermanos Coen, un hecho que inexplicablemente no se conoce tanto como la relación entre "Evil Dead" y el cine de Peter Jackson. De hecho fue el propio Joel Coen el responsable de algunas de las más interesantes escenas en "Evil Dead" al trabajar en el departamento de edición de esta, otro hecho poco mencionado por muchos, sobre todo considerando que los hermanos Coen se convertirian en los reyes del cine independiente americano de finales de los ochentas.

Pero la más importante aportación de "Evil Dead" al cine de horror (aparte de la camara de Raimi) fue el gore tan viceral e impactante hasta entonces, por años "Evil Dead" funcionaba como la herramienta numero uno para medir los dotes de gore en el resto de las películas atrevidas del género, hasta que "Braindead" le quitaria ese trono, porsupuesto.

Buena reseña. Saludos desde México.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Una gran película imprescindible. Y totalmente de acuerdo en lo de la (curiosa) tendencia a considerarla una comedia o al menos una de "terror con risas". La primera media hora de película, con esa atmósfera tan genialmente creada, no deja lugar a dudas de que estamos ante un film de terror.

Además, ciertos gotes de humor han formado parte del género macabro desde sus comienzos.

Saludos!!

Bipolar dijo...

Peliculon que me hizo temer el irme con la novieta de casas rurales.
Recomiendo otra web de bizarrismo cienfilo y demas desfachateces:

http://www.theweirdworldof.com

Sir Laguna dijo...

Perfecta...

Me gusta mas que su secuela, que es la que si cae en la comedia y que, inexplicablemente, recibe muchisimos mas halagos.

aaron soto dijo...

Bueno hombre, quien sea que sepa un poco del arte cinematográfico puede reconocer a leguas lo que hace a "Evil Dead 2" una obra maestra un millón de veces superior a la original, con todo respeto sir laguna pero lo de "inexplicablemente" es un atrevido disparate. Esto sobre "Evil Dead 2" se ha explicado muchas veces en la historia del cine.

Ahora, que una cinta tenga sentido del humor no la hace menos terrorifica y mucho menos extraordinaria, ejemplos "Re-Animator", "Day Of The Dead". "Return Of The Living Dead", "BrainDead" etc.

Con entusiasmo y respeto, saludos.

Gitana dijo...

No he visto muchas de este genero de peliculas, yo adoro las de vampiros... haz una reseña de alguna de estas no? por favor?

soyellobo dijo...

excelente Evil Dead. excelente reseña.

Anónimo dijo...

Primer largometraje del famoso director de la saga Spiderman Sam Raimi.
Fue una de las primeras pelis de genero gore que vi siendo adolescente.
Posesión infernal abrió paso a las verdaderas pelis sangrientas y al llamado terror "Splatter" (terror-comedia).
Aunque yo no opino que esta peli tenga contenido de comedia. Quizà alguna escena, las secuelas si, evidentemente.
Y, en general, esta pelicula es un referente del cine de terror contemporaneo, con todos los años que han pasado (mas de 25) sigue causando el impacto y el efecto que tuvó en aquella epoca... (si la veis en DVD compradla (yo tuve la suerte de verla en un videoclub y la compre por 5 euros) , la edición es muy buena, con dos audiocomentarios, una de Sam y Rob Tapert y otro del protagonista Bruce Campbell y otros tantos extras)

MonoRojo dijo...

La verdad esperaba ver más sangre, tal vez tenía muchas expectativas y una vaga idea rondandome la cabeza, pero no voy a negar que es una pieza de colección y un gran referente en el gore, eso sí no deje de reirme prácticamente toda la película, tiene su mérito

El Vizconde Valmont dijo...

Caca.
No pierdan el tiempo. Desconfien de las "pelis de culto de los 80". Inviertan dos horas en "El tercer hombre", de Graham green, "El cuchillo en el agua" de Polanski, o "Susi la chupona" pero esto de Sam Raimy es para adolescentes palomiteros susceptibles. Da más miedo leer algunas críticas de la peli que la peli en sí.